Doing business in Spain? Interempresas Media is the key
Canales Sectoriales
Tecnologías de la información y comunicación

De cómo la actualización del iOS7 hizo que Internet se ralentizara

Comunicaciones Hoy02/10/2013

Por Miguel Ángel Martos, Director General Blue Coat Sur de Europa

Una de las noticias más comentadas en estos últimos días ha venido de la mano de la actualización del sistema operativo iOS7 de Apple, pero no por las nuevas funcionalidades o el nuevo interfaz gráfico de usuario. Cuando la actualización estuvo disponible la semana pasada, se produjo un auténtico embotellamiento en la Web. Tomando como base nuestros datos sobre dispositivos desplegados por todo el mundo, en los cinco días siguientes a la actualización del iOS, los clientes pudieron ver un crecimiento en el tráfico en Apple.com superior en un 265% al existente en los cinco días anteriores.

Hasta junio, Apple había vendido más de 600 millones de dispositivos con iOS, de las cuales un 93% utilizaban la última versión, iOS 6. Los fans de Apple enseguida se lanzaron de cabeza a descargar las actualizaciones necesarias que les llegaron en unos archivos de gran tamaño. No es sorprendente que los servidores de Apple no pudieran mantener el ritmo adecuado de servicio que todos habíamos esperado. Para proveedores de servicio en los que típicamente Apple.com no representa más del 4% de su tráfico, éste llegó a representar hasta el 13%. Y en al menos una ocasión, el tráfico de Apple.com llegó a escalar hasta alcanzar el 32% del tráfico total de la web.

Pero mientras que el tráfico proveniente de YouTube, Netflix y otros portales de video streaming tiende a ser fácilmente predecible, los picos de tráfico como los que se han producido de mano de la actualización del iOS, son difíciles de planificar. Más que nunca, la principal enseñanza que podemos extraer de esta situación es que la Red ha dado un giro importante hacia los archivos de gran tamaño, como los que pueden utilizarse en actualizaciones de software y en las descargas de vídeo, con un alto potencial para alterar significativamente los patrones de consumo de ancho de banda.

Y a medida que esta tendencia sigue en aumento, los cimientos de la Red continuarán sacudiéndose como consecuencia de estas explosiones de contenido, que cada vez van a ser más frecuentes. Los proveedores de servicio se verán obligados a contar con ancho de banda adicional, avanzar hacia planes de Internet medidos o controlar a aquellos usuarios a los que podríamos llamar “superusuarios”, algo que va siendo cada vez más difícil, pues con la tendencia a que los archivos grandes sean cada vez más frecuentes, todos nos estamos convirtiendo de algún modo en “superusuarios”.

La única posibilidad que tenemos de romper con esta situación ocasionada por acontecimientos globales, ya sean del tipo de actualizaciones de software o de eventos deportivos como los Juegos Olímpicos u otras competiciones deportivas, es contar con algún tipo de elemento que permita absorber estas explosiones, sin forzar a nuestros clientes a tener que ir aumentando continuamente su capacidad.

En Blue Coat creemos que la utilización del caching puede ayudar a los proveedores de servicio a afrontar esos picos de tráfico, ahorrando ancho de banda y haciendo que sus usuarios puedan descargar los últimos y más novedosos contenidos presentes en Internet. Los clientes de Blue Coat, por ejemplo, han sido capaces de ahorrar en la semana pasada hasta un 99,1% del ancho de banda necesario para el tráfico de Apple durante las actualizaciones del sistema operativo iOS. Ello ha sido posible gracias a que hemos incluido esta tecnología en productos de seguridad y optimización del tráfico, como ProxySG y CacheFlow, lo que ayuda a nuestros clientes a controlar y limitar esos picos de tráfico, algo que ya es un acontecimiento habitual en la vida de las redes. Aunque para la actualización a la próxima versión iOS 8 de Apple quede todavía tiempo, el campeonato del mundo de fútbol o los juegos olímpicos de invierno ya están a la vista. Sólo en Brasil tendrán lugar 64 encuentros que, con toda seguridad, llevarán a que en junio y julio se produzcan unos incrementos puntuales significativos de tráfico impulsados por la alta demanda de los fans de las selecciones participantes. Salvo que nuestras redes estén preparadas para absorberlos.