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La subcontratación industrial en España

La subcontratación industrial en el contexto europeo: Unión Europea y España

01/07/2003
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La compañía Seat ha generado a su alrededor una tupida red de proveedores (imagen aérea de las instalaciones de Seat Martorell).

Origen de la subcontratación

El origen de la subcontratación se vincula con el sector de la automoción y en concreto con la década de los 70. Hasta entonces, los beneficios de esta industria se habían originado fundamentalmente por las economías de escala y el incremento permanente de la producción de vehículos. Es decir, respondía a un sistema de organización de la producción en masa, siendo la escala de producción de la industria de nivel nacional. La crisis económica de mediados de los 70, en la que se produjo una saturación de los mercados, originó un cambio profundo en las estrategias empresariales, que consistió fundamentalmente en asumir que para la actividad automovilística se había producido: la globalización de la industria y la introducción de nuevos factores competitivos, como la calidad y la diversificación de productos.

El nuevo entorno competitivo ha ido demandando una mayor flexibilidad del proceso productivo, entre otras cosas porque se amplía el rango del producto, pasando de la producción de un único producto a la producción de un producto con diferenciaciones en función de la demanda del cliente, modificando por consiguiente la estrategia empresarial, primando el componente de servicio y satisfacción del cliente sobre la base meramente fabricante. Claramente se constata que con el paso del tiempo, las empresas del sector de la automoción han terminado centrándose en sus actividades principales de diseño, montaje y marketing, y, en algunos casos, en la producción de componentes considerados estratégicos, como por ejemplo, los motores.

En este escenario, la subcontratación se ha convertido en uno de los elementos centrales de las nuevas estrategias competitivas de las grandes empresas del sector. La estrategia desarrollada ha consistido en partir la "cadena valor" del producto en tantas fases y componentes como sea preciso, otorgando a un productor externo la responsabilidad de cada fase o pieza.

Este punto de arranque de la subcontratación industrial en un sector determinado se ha ido normalizando hacia otras actividades y de hecho, tal y como se recoge en el Estudio New Industrial Subcontracting in Europe elaborado por la comisión Europea en 1997, de forma general se suele aludir a las siguientes grandes áreas de la subcontratación industrial en las que se encuentran los grandes productores de equipos de transporte:

  • Industria del automóvil
  • Industria electrónica
  • Industria textil y de la confección
  • Industria aeronáutica

Pero estas no son las únicas actividades industriales que gestionan su producción mediante el sistema de la subcontratación. En general, en la medida en que un producto, pieza o fase de un determinado sistema productivo ha ido especializándose, la capacidad técnica de ser abordado por la empresa ha ido disminuyendo a favor de su propia especialización. Es decir, comienza a reconocerse que bajo la necesidad original de optar por la subcontratación amparada en la reducción o racionalización de los costes, crece el peso de esta elección en razón de la propia estrategia productiva.

Un ejemplo del peso creciente de la actividad de subcontratación es su contribución a la generación del valor añadido. Tomando a Francia como ejemplo y para el conjunto de los sectores, la contribución al valor añadido de sus productos de los grandes grupos fundamentalmente empresas de más de 500 empleados y donde se concentra el grueso de los contratistas en los últimos 20 años ha disminuido de un 40 a un 28 por ciento. Obviamente, el resto del tejido industrial lo ha absorbido. Se han observado tendencias similares en el resto de países europeos, aunque han sido más marcadas en los del norte que en los del sur. Este primer dato ya apunta hacia la importancia de una forma de relación inter-empresarial que redunda en la redistribución del valor añadido bruto, y previsiblemente del empleo preciso para su generación, en un número creciente de empresas y actividades.

Breve referencia metodológica

La subcontratación en general también denominada outsourcing sobre todo el relativo a los servicios es una práctica empresarial relativamente extendida y responde a la reflexión interna de "sacar fuera" aquellas actividades tales como las alejadas del núcleo central de la actividad empresarial, las vinculadas a ciertos servicios de mantenimiento que pueden o no requerir especialización, las de alta cualificación y presencia puntual en la gestión cotidiana etc. Esta introducción que alude a modalidades de contratación interempresarial relativamente extendidas no han sido, sin embargo, especialmente estudiadas como fenómeno económico. Ello lleva a que el primer reto que se plantea para construir la panorámica europea de la actividad de subcontratación es que:
  • No existe un cuerpo estadístico que "siga" la actividad de subcontratación, por que no existe una estadística oficial.
  • A cualquier medida del sector se añade la propia idiosincrasia de cada país en la recogida de la información, lo que añade una nueva cautela sobre las posibles comparaciones internacionales que se hagan.

Pese a esta relativa falta de documentación oficial y de corte macroeconómico (número de empresas, empleo generado...) la subcontratación es analizada desde distintas vertientes y agentes. Ahora bien, no siempre centrada en la subcontratación industrial, que se incluye como una parte más de la subcontratación general.

Centrando nuestra atención en el proceso de identificación de dicha relación inter-empresarial realizado por Eurostat en el Estudio New Industrial Subcontracting se determina que:

  • La subcontratación, o correctamente enunciado, la compra/venta de bienes y servicios intermedios entre las empresas industriales se recogía en la operación de encuestación dirigida a las estadísticas/encuestas industriales abordadas por los distintos institutos estadísticos y que contribuyen al informe Structure of Industry;
  • Normalmente, este tipo de información es requerida y sobre todo aportada por empresas de más de 20 empleados.

Pero, además, en esta reflexión se aborda el hecho diferencial de la subcontratación de manera que no se trata únicamente de un intercambio "comercial" de bienes y servicios, sino que vincula a las empresas en decisiones técnicas, materiales, etc. En dicho estudio piloto se trata de avanzar en la definición de qué es exactamente la subcontratación a partir de la información relativa a una serie de sectores en los que se conocía de la existencia de actividad contratista/subcontratista con una cierta trayectoria. Estos resultados han mantenido su vigencia, en parte porque no se ha realizado una operación similar.

Se estima que la subcontratación industrial en Europa representaba en 1998 en torno a un 18% del valor total de la producción industrial y más de un 13% en cuanto al volumen del empleo y el número de empresas industriales
A continuación se aborda, en primer lugar, una panorámica de la actividad de subcontratación en la UE basada en las principales cifras y puesta en comparación con otros datos de la industria europea. Además, se analiza la presencia geográfica y ciertas características de la actividad en su presencia sectorial.

Esta aproximación se hace desde las empresas oferentes. Pero es importante conocer qué lleva a subcontratar. En este sentido, en la segunda parte se aborda muy brevemente ciertas motivaciones de la demanda de subcontratación. Estos resultados se refieren a la subcontratación en general, pero permiten apuntar hacia qué conceden importancia las grandes empresas cuando sacan fuera una parte de su actividad.

Principales magnitudes de la Subcontratación en la UE

La subcontratación industrial en la UE, 1995

Tal como se ha apuntado anteriormente, la falta de datos estadísticos referidos a la subcontratación industrial en Europa dificulta el análisis de la evolución temporal. En cualquier caso, a continuación se presentan los referidos a la subcontratación industrial en Europa en el año 1995, a efectos de enmarcar la información que se ofrecerá posteriormente, referida a 1998.

El cuadro adjunto muestra la estimación del peso de la subcontratación en el total industrial europeo y su distribución por países para 1995, en base al trabajo realizado por Eurostat.

Como puede observarse, se ofrecen dos estimaciones entre las que media una diferencia considerable:

  • La estimación baja hace referencia exclusivamente a la subcontratación "a medida", por la que la empresa contratista provee a la subcontratista de los materiales a emplear.
  • La estimación alta engloba aquellas relaciones en las que el subcontratista se encarga de la compra de materiales, participa en el desarrollo del producto, lleva a cabo inversiones y actividades de I+D, etc.

En el caso de la estimación baja, y a excepción de Irlanda (se considera que sus datos no son comparables debido al empleo de un sistema de contabilización), el peso de la subcontratación en el total de la producción industrial se situó en torno al 3-4 por ciento en todos los países. Estas tasas están directamente relacionadas con la estructura sectorial de la industria en cada uno de los países, de modo que el Reino Unido registró una tasa ligeramente más elevada que el resto debido a las elevadas ventas de los servicios industriales en el sector de fabricación de otros materiales de transporte dominado por el sector aeronáutico. Al considerar la definición amplia de la subcontratación, se observa cómo Italia y Portugal se situaron a la cabeza de la UE-12, debido, probablemente, al considerable peso de la pequeña empresa en estos países (alrededor del 70 por ciento del empleo industrial en estos países se localiza en empresas de menos de 200 trabajadores). Sin embargo, España y Grecia también se caracterizan por la elevada presencia de pequeñas empresas y la contribución de la subcontratación en sentido más amplio- no era tan importante como en Italia y Portugal, por lo que el reducido tamaño empresarial no podía ser la única razón. Un análisis más profundo pone de manifiesto que Italia concentra una gran parte de la industria europea del cuero y zapatos caracterizada por su frecuente empleo de la subcontratación-, mientras que Portugal presenta una marcada tasa de subcontratación en el sector de maquinaria de oficina/instrumentos de precisión.

El siguiente cuadro muestra el volumen de empleados en la industria subcontratista por países para ambas estimaciones.


Estimación del peso de la subcontratación en el total industrial. Distribución por países (en tanto por ciento). 1995.

Estado Miembro Estimación baja Estimación alta
Bélgica y Luxemburgo 2,9 17,4
Dinamarca 2,4 16,5
Alemania 3,4 15,2
Grecia 3,7 16,5
España 3,0 15,6
Francia 3,5 17,1
Irlanda 1,1 8,0
Italia 2,8 28.6
Holanda 2,8 14,0
Portugal 3,2 22,5
Reino Unido 4,3 13,0
EU-12 3,3 18,2

Fuente: Une estimation du marché global de sous-traitance dans l’Union Européenne en 1995. Eurostat, 1998.
Como puede observarse, se ofrecen dos estimaciones entre las que media una diferencia considerable:
  • La estimación baja hace referencia exclusivamente a la subcontratación "a medida", por la que la empresa contratista provee a la subcontratista de los materiales a emplear.
  • La estimación alta engloba aquellas relaciones en las que el subcontratista se encarga de la compra de materiales, participa en el desarrollo del producto, lleva a cabo inversiones y actividades de I+D, etc.

En el caso de la estimación baja, y a excepción de Irlanda (se considera que sus datos no son comparables debido al empleo de un sistema de contabilización), el peso de la subcontratación en el total de la producción industrial se situó en torno al 3-4 por ciento en todos los países. Estas tasas están directamente relacionadas con la estructura sectorial de la industria en cada uno de los países, de modo que el Reino Unido registró una tasa ligeramente más elevada que el resto debido a las elevadas ventas de los servicios industriales en el sector de fabricación de otros materiales de transporte dominado por el sector aeronáutico. Al considerar la definición amplia de la subcontratación, se observa cómo Italia y Portugal se situaron a la cabeza de la UE-12, debido, probablemente, al considerable peso de la pequeña empresa en estos países (alrededor del 70 por ciento del empleo industrial en estos países se localiza en empresas de menos de 200 trabajadores). Sin embargo, España y Grecia también se caracterizan por la elevada presencia de pequeñas empresas y la contribución de la subcontratación en sentido más amplio no era tan importante como en Italia y Portugal, por lo que el reducido tamaño empresarial no podía ser la única razón. Un análisis más profundo pone de manifiesto que Italia concentra una gran parte de la industria europea del cuero y zapatos caracterizada por su frecuente empleo de la subcontratación, mientras que Portugal presenta una marcada tasa de subcontratación en el sector de maquinaria de oficina/instrumentos de precisión.

El siguiente cuadro muestra el volumen de empleados en la industria subcontratista por países para ambas estimaciones.

Estimación del número de empleados en la subcontratación. 1995.

Estado Miembro Estimación baja Estimación alta
Bélgica y Luxemburgo 74.700 176.600
Dinamarca 33.500 99.700
Alemania 600.500 1.512.899
Grecia 49.000 81.200
España 369.800 840.900
Francia 404.500 952.000
Irlanda 10.900 30.000
Italia 550.800 1.852.800
Holanda 76.600 187.200
Portugal 139.400 386.300
Reino Unido 415.900 816.000
EU-12 2.725.600 6.935.900

Fuente: Une estimation du marché global de sous-traitance dans l’Union Européenne en 1995. Eurostat, 1998.
Fuente: Une estimation du marché global de sous-traitance dans l’Union Européenne en 1995. Eurostat, 1998.
Lo más destacable es que la diferencia entre las estimaciones, pese a ser importante, es significativamente menor que en el caso de la contribución de la subcontratación a la producción. En este sentido, mientras que para la producción la estimación alta era entre cinco y seis veces superior a la baja, al considerar el número de empleados, dicho factor se reduce a dos veces y media. Este hecho permite deducir que, para una producción equivalente, la subcontratación en sentido más general es proporcionalmente menos rica en empleo que la que se realiza "a medida".

Por otra parte, Italia y Portugal destacaron una vez más por su elevado volumen relativo de empleados en la subcontratación para ambas definiciones, seguidas de España en primer lugar, y de Alemania, Holanda y el Reino Unido, a mayor distancia.

Las empresas del sector de la automoción han terminado centrándose en sus actividades principales de diseño, montaje y marketing, y, en algunos casos, en la producción de componentes considerados estratégicos, como por ejemplo, los motores
a) La subcontratación industrial en la UE, 1998 y 2000

La generación del mercado europeo de la subcontratación, pese a sus orígenes diversos, se ha producido desde unas bases homogéneas, a diferencia del resto del mundo, donde el 80 por ciento de los contratos de subcontratación se localizan en sectores intensivos en mano de obra como metalmecánico, caucho/plástico, eléctrico y electrónico, en Europa el desarrollo de la misma responde a una búsqueda de especialización por parte de las grandes empresas.

Desde 1990, fecha en la que comenzaron a recogerse los primeros datos sobre el mercado europeo de la subcontratación, hasta la actualidad, se estima que el crecimiento de su volumen se ha situado en torno al 75 por ciento. La razón principal de esta evolución ha sido la pujante y cada vez más importante cultura de externalización observada en las vinculaciones entre empresas industriales y, muy particularmente, dentro de los grandes grupos, que, como se ha apuntado anteriormente, han experimentado reducciones considerables en su contribución al valor añadido. En este sentido, en los sectores industriales en Europa las actividades de creación de plusvalías se confían en un 50-70 por ciento al exterior lo que demuestra que, actualmente, la subcontratación es una fase esencial del proceso industrial en la que participan todas las partes a todos los niveles y que tiene lugar en prácticamente todas las actividades industriales.

El siguiente cuadro muestra las principales cifras de la subcontratación industrial en la UE-15.

Principales magnitudes de la subcontratación en la UE-15 y aportación al tejido industrial. 1998 y 200

Principales magnitudes de la subcontratación en la UE-15 y aportación al tejido industrial. 1998 y 2000.

Producción
[Millardos de Euros]
Número de empresas Número de trabajadores
1998 (1)
Subcontratación 351,2 277.350 4.028.760
Total Industria 1.432,8 2.033.243 29.447.011
Subcontratación / Total industria 24,5% 13,6% 13,7%
2000 (2)
Subcontratación 620,5 753.068 5.444.752
Es necesario apuntar que la información incluida proviene de fuentes homogéneas pero diversas, por lo que no se le puede asignar valor estadístico y simplemente orienta en cuanto a la importancia de la subcontratación industrial en Europa. De hecho, se reconoce que por una parte, se emplea la información del Primer Foro Europeo de la Subcontratación (Madrid, 1992), que ha sido reprocesada y actualizada estadísticamente. Esta primera serie de valores se ha comparado, por parte de analistas de Eurostat, con las matrices de intercambios interindustriales establecidas para cada país. Por último, el cruce de estos datos con los ratios definidos para la mayor parte de los sectores relacionados con la oferta de la subcontratación (forja, fundición, industria plástica, industria textil, electrónica, etc.) ha posibilitado el ajuste final de la información.

Como puede observarse, el mercado de la subcontratación industrial en la UE-15 alcanzó un volumen de 351,2 millardos de euros en 1998, cifra que representó un 24,5 por ciento de la producción industrial de la UE. El número de empresas subcontratistas era de más de 277.000 y empleaban a más de 4 millones de trabajadores.

Estas cifras muestran importantes diferencias con respecto a los valores de 2000. A este respecto, nótese que prácticamente se ha duplicado el valor de la producción y que se triplica el número de empresas y que, sin embargo, el empleo asociado crece mucho menos. Es posible que, entre ambas, se haya producido distintos cambios en el método (no reflejados) de forma que lo que se imputa como crecimiento sea, simplemente, cambio en la unidad de medida.

Presencia geográfica de la subcontratación industrial

La presencia de la subcontratación industrial en los distintos países que integran la UE apuntan hacia dos hipótesis explicativas del fenómeno:
  • Presencia de la actividad directamente propiciada por el tamaño de la economía que se analiza. En la medida en que el tamaño de una economía crece, también lo suele hacer el tamaño medio de sus empresas propiciando una posible mayor presencia de la actividad subcontratista.
  • Presencia de la actividad como especialización productiva, de manera que en ciertas economías concurre una mayor proporción de este tipo de actividad.

Tal y como se desprende del siguiente cuadro, en base al estudio Etude sur la Sous-traitance Européenne elaborado por Midest en el año 2000, más del 28 por ciento del volumen total de la subcontratación industrial en la UE-15 en 1998 tuvo lugar en Alemania, la economía de mayor peso de la zona. De hecho, la contribución de los distintos países al total está directamente relacionada con el tamaño de su economía, de modo que los cinco países más grandes de la UE-15 acapararon el 80 por ciento del volumen de la subcontratación industrial en 1998.

La producción de la subcontratación industrial por países. 1998.

Subcontratación industrial
País [Millardos ] [%]
Alemania 99,6 28,4
Francia 60,5 17,2
Italia 51,3 14,6
Reino Unido 41,2 11,7
España 28,9 8,2
Países Bajos 11,9 3,4
Bélgica 10,8 3,1
Austria 9,3 2,6
Suecia 9,6 2,7
Portugal 7,4 2,1
Dinamarca 6,0 1,7
Finlandia 5,5 1,6
Irlanda 4,5 1,3
Grecia 3,9 1,1
Luxemburgo 0,8 0,2
Total UE-15 351,2 100

Fuente: Étude sur la Sous-traitance européenne, Midest 2000
Luxemburgo y Grecia registran los porcentajes más elevados de empresas subcontratistas en ambos casos, más del 34 por ciento de las empresas industriales son subcontratistas

Subcontratación industrial y volumen de empresas

Respecto al número de empresas, destaca el hecho de que Italia y España son los países que registraron una mayor cantidad de empresas subcontratistas, con un 19 y un 17,8 por ciento del total, respectivamente. La contribución de estos países al volumen de negocio total era inferior, especialmente en el caso de España, con un 8,2 por ciento, lo que indica el menor tamaño, por término medio, de las empresas subcontratistas de estos países.

En el siguiente cuadro se recoge también el número total de empresas industriales a efectos de determinar el peso de las empresas subcontratistas industriales en el total de cada uno de los países. Sin embargo, una vez más hay que mostrar cautela con los datos referidos a las subcontratación, que parecen ser excesivamente elevados como lo demuestra el hecho de que en Irlanda el número de empresas subcontratistas supere al total de empresas industriales.

La subcontratación industrial y el tejido empresarial, 1998.

Número de empresas subcontratistas % Número de empresas industriales % Empresas subcon./ empr. ind.
Alemania 44.110 15,9 313.225 15,4 14,1
Francia 34.430 12,4 236.102 11,6 14,6
Italia 52.680 19,0 582.195 28,6 9,0
Reino Unido 36.920 13,3 333.052 16,4 11,1
España 49.340 17,8 244.703 12,0 20,2
Países Bajos 5.460 2,0 44.576 2,2 12,2
Bélgica 4.800 1.7 46.508 2,3 10,3
Austria 4.120 1.5 25.534 1.3 16,1
Suecia 5.760 2,1 28.324 1.4 20,3
Portugal 15.340 5,5 91.514 4,5 16,8
Dinamarca 2.910 1.0 22.011 1.1 13,2
Finlandia 2.670 1.0 26.105 1.3 10,2
Irlanda 7.600 2,7 7.369 0,4 --
Grecia 10.850 3,9 31.110 1,5 34,9
Luxemburgo 360 0,1 915 0,0 39,3
Total UE-15 277.350 100,0 2.033.243 100,0 13,6

No se calcula el ratio para Irlanda por lo dudoso de las cifras.
Fuente: Étude sur la sous-traitance européenne, Midest. 2000. Eurostat.

Teniendo en cuenta la apreciación anterior y relativizando debidamente las conclusiones del análisis, Luxemburgo y Grecia registran los porcentajes más elevados de empresas subcontratistas en ambos casos, más del 34 por ciento de las empresas industriales son subcontratistas, mientras que Italia, sorprendentemente, pese a ser el país europeo que cuenta con el mayor número de empresas subcontratistas, es también la nación en la que el peso de las empresas subcontratistas en el total de las empresas industriales es menor (9%), lo que se debe a su elevado número de empresas industriales. Alemania y Francia registran porcentajes similares, en torno al 14 por ciento, mientras que en España el peso proporcional de las empresas subcontratistas en el total industrial alcanza el 20,2 por ciento, claramente por encima de la media europea.
Se prevé un incremento de la dimensión empresarial de las subcontratistas para poder responder a las cada vez mayores exigencias por parte de las contratistas

Subcontratación industrial y empleo

En lo que respecta al número de trabajadores empleados en la subcontratación, la cifra en 1998 superó los 4 millones de personas, lo que representa el 13,7 por ciento del total de la población empleada en la industria porcentaje muy similar al del número de empresas. Como queda reflejado en el siguiente cuadro, Alemania es el país que aporta un mayor número de trabajadores (21,9% del total), seguido de Italia. También se incluye en el cuadro la distribución por países del número de trabajadores en el total de la industria y, de forma similar al caso de la subcontratación, Alemania e Italia ocupan las dos primeras posiciones.

La subcontratación industrial y el empleo. 1998.

Número de trabajadores en la subcontratación % Número de trabajadores en la industria % % trabajadores subcontr. trabajo ind. total
Alemania 882.160 21,9 7.887.124 26,8 11,2
Francia 555.000 13.8 4.223.308 14,3 13,1
Italia 615.000 15.3 4.800.052 16,3 12,8
Reino Unido 590.700 14.7 4.427.297 15,0 13,3
España 582.000 14.4 2.563.907 8,7 22,7
Países Bajos 109.200 2.7 1.031.568 3.5 10,6
Bélgica 95.900 2,4 716.290 2,4 13,4
Austria 82.400 2.0 630.022 2,1 13,1
Suecia 115.200 2,9 655.939 2,2 13,6
Portugal 138.100 3,4 1.039.521 3,5 13,3
Dinamarca 58.150 1,4 484.900 1,6 12,0
Finlandia 53.300 1.3 413.442 1,4 12,9
Irlanda 68.500 1.7 229.674 0,8 29,8
Grecia 76.000 1.9 310.506 1,1 24,5
Luxemburgo 7.150 0.2 33.461 0,1 21,4
Total UE-15 4.028.760 100,0 29.447.011 100,0 13,7

Fuente: Étude sur la Sous-traitance Européenne, Midest 2000. Eurostat
Si se analiza el peso proporcional de los trabajadores de la subcontratación industrial en el total de los empleados en la industria, como sucedía en el caso del número de empresas, se puede observar cómo en Grecia, España y Luxemburgo la contribución de la subcontratación al total de la industria en términos de número de empleados es superior a la que se registra en el conjunto europeo (24,5, 22,7 y 21,4%, respectivamente). Francia e Italia se sitúan en torno al 13 por ciento, mientras que en Alemania la cifra supera ligeramente el 11 por ciento.

El análisis conjunto del número de empresas y de empleados permite tener en cuenta el tamaño medio de las empresas subcontratistas y, consecuentemente, su comparación con el tamaño medio de las empresas industriales en general. En este sentido, en el siguiente grágico se aprecia que el tamaño medio de las empresas subcontratistas, por número de empleados, es inferior, tanto en Italia como en España 12 empleados por término medio en ambos países (al registrado en los demás países grandes) 20 empleados en Alemania, 16 en Francia y en el Reino Unido y al número medio en el total de la UE-15, que se situó en 15 empleados. En general, se puede observar que las empresas subcontratistas son menores en los países del sur de Europa y en Irlanda, de modo que la empresa subcontratista media en Portugal, Grecia e Irlanda no supera los 10 empleados, lo que según la clasificación establecida por la Comisión Europea, constituye una microempresa. Por el contrario, los países del centro y norte de Europa, a excepción de Irlanda, presentan un tamaño medio de empresa considerablemente mayor que los del sur, con una media de 20 empleados en todos los países, salvo el caso ya citado del Reino Unido, que alcanzaba los 16 trabajadores.

En cualquier caso, y como queda reflejado en el gráfico, el tamaño de las empresas subcontratistas en cada uno de los países está claramente relacionado con el tamaño medio de las empresas industriales.

Gráfico: Tamaño medio de la empresa subcontratista frente a la empresa industrial media

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A diferencia del resto del mundo, donde la subcontratación ha surgido en los sectores de mano de obra intensiva, en Europa su desarrollo ha sido motivado por la búsqueda de una importante especialización por parte de las empresas
De esta manera, y salvo en el caso irlandés especial cautela con los datos de Irlanda y luxemburgués, donde se registran tamaños medios de empresa significativamente inferiores al de la industria en general, en el resto de países la dimensión de las subcontratistas industriales con respecto a las empresas industriales se presenta en tres grupos:

  • La empresa subcontratista es mayor que la empresa industrial media. Es el caso de Italia, España, Reino Unido, Finlandia y Bélgica.
  • La empresa subcontratista es ligeramente menor que la empresa industrial media. Es el caso de Francia, Alemania, Holanda, Austria, Suecia, Portugal, Dinamarca y Grecia.
  • La empresa subcontratista es muy inferior o registra un número de empleos por empresa a la empresa industrial media. Es el caso de Irlanda y Luxemburgo.

El resultado de esta panorámica por países, que es relativamente dispar, contrasta con la situación global media. Así, se observa que la empresa subcontratista media europea cuenta con un tamaño medio similar al de la empresa industrial media presente en la UE-15.

La relevancia del análisis del tamaño medio de las empresas subcontratistas tiene su origen en las nuevas tendencias que se están produciendo en el ámbito de la subcontratación. En este sentido, como se verá posteriormente, se prevé un incremento de la dimensión empresarial de las subcontratistas para poder responder a las cada vez mayores exigencias por parte de las contratistas, fundamentalmente en términos de nivel de servicio, cualificación y garantías de calidad ofrecidas. De hecho, ya se está produciendo una concentración de empresas subcontratistas, de modo que éstas tienden a crecer en tamaño.

Aproximación a la motivación para la subcontratación

Por qué y quién subcontrata: la motivación del contratista

La situación actual de las empresas contratistas europeas se analiza en el informe Business Process Outsourcing. Europe, elaborado en septiembre de 1998 por PWC. La relevancia de la subcontratación, que en la actualidad es una práctica generalizada en una gran cantidad de sectores de actividad, motivó la realización de este estudio con el objetivo de identificar las prácticas en materia de subcontratación adoptadas por las empresas más activas en la materia. En este sentido, por empresa contratista se entiende toda organización que subcontrata alguno de sus procesos empresariales a un proveedor externo. Es, desde esta perspectiva la aproximación más amplia, ya que incluye entre otras a la subcontratación industrial.

Las conclusiones de este estudio aparecen recogidas en el cuadro siguientes:

Como datos específicos hay que destacar el importante porcentaje de respuestas obtenido por Francia y Alemania en las líneas relativas a subcontratación industrial. Curiosamente, este hecho podría explicar el muy importante porcentaje de empresas alemanas que entienden el disponer de centros de excelencia como factor determinante para subcontratar a una empresa. Por otra parte, Francia evalúa la medida de la innovación otorgando casi similar importancia a que el subcontratista realice actividades de I+D.

Y finalmente, lo cierto es que las empresas conocen o intuyen los beneficios de la subcontratación. Y, desde luego, reconocen con más facilidad aún qué esperan o qué características ha de cumplir un subcontratista. Tanto la capacidad de innovar (sea en centro de excelencia o en la realización de I+D), una cierta trayectoria o madurez en el conocimiento del proceso/producto y la cercanía, como fórmula de control y garantía del servicio/producto subcontratado son características ampliamente reconocidas por las empresas de dos de los mercados más importantes para la producción industrial española.

En los cuadro siguientes, se analizan las características de las empresas contratistas europeas y su motivación para subcontratar.

La muestra europea incluye a 101 grandes empresas de ocho países, con una cifra media de ingresos de 5.000 millones de dólares y una media de 16.000 empleados. El reducido tamaño de la muestra no permite otorgar validez estadística a los resultados obtenidos, de modo que se incluyen simplemente a título indicativo.

Principales características empresas contratistas. Europa vs. Media global (% de empresas)

Principales características de emresas contratistas: Europa comparada con la media global

Europa Media Global
[%] [%]
Principales razones para subcontratar
Competencia global 37 32
Servicio al cliente 15 7
Beneficios 13 13
Crecimiento 6 10
Reducción de costes 6 8
Beneficios estratégicos de la subcontratación
Reducción de costes 76 79
Centrarse en las actividades fundamentales compañía 73 75
Mantener ventaja competitiva 63 67
Obtener experiencia externa 60 61
Mejorar la calidad del servicio 58 70
Acceso a tecnología avanzada 46 59
Obstáculos a la subcontratación
Dificultad de medir los resultados 52 56
Resistencia organizacional 46 56
Pérdida de control del proceso 43 48
Falta de experiencia previa en subcontratación 36 43
Planificación inadecuada 36 42
Procesos subcontratados con más frecuencia
Procesos de selección 32 21
Nóminas 32 37
Sistema de suministros 16 13
Aprovisionamientos 9 15
Aspectos más valorados selección subcontratista
Garantía cumplimiento nivel de servicio determinado 92
91
Experiencia en el proceso a subcontratar 83 90
Contacto estrecho para evitar pérdida de control 83 88
Lleva a cabo actividades de I+D 55 67
Fuente: Business Process Outsourcing. Europe. PricewaterhouseCoopers, 1998
Fuente: Business Process Outsourcing. Europe, PricewaterhouseCoopers, 1998.
La muestra de empresas alemanas consta de 25 compañías, con unos ingresos por término medio de 7.300 millones de dólares y una media de 25.800 empleados. Al igual que en el caso europeo, y dado lo reducido de la muestra, las conclusiones a extraer no tienen validez estadística, pero nos ofrecen una perspectiva a modo indicativo del enfoque de la subcontratación de las contratistas alemanas.

Principales características empresas contratistas. Alemania vs. Europa (% de empresas)

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Fuente: Business Process Outsourcing. Germany, PricewaterhouseCoopers, 1999.
La muestra de empresas francesas incluye a 25 grandes compañías, que tiene una cifra media de ingresos de 1.800 millones de dólares y 7.400 empleados por término medio. Una vez más, los datos se interpretan a título meramente indicativo sin tener validez estadística.

Principales características empresas contratistas. Francia vs. Europa (% de empresas)

foto
Fuente: Business Process Outsourcing. France, PricewaterhouseCoopers, 1999.

Las características principales de la subcontratación industrial en Europa son las siguientes:

  • Se trata de una actividad que se localiza en todas las actividades industriales y cuya importancia en Europa es creciente. Pese a la falta de un cuerpo de datos estadísticos completamente fiable y comparable entre países, se estima que la subcontratación industrial representaba en 1998 en torno a un 18 por ciento del valor total de la producción industrial y más de un 13 por ciento en cuanto al volumen del empleo y el número de empresas industriales.
  • Los principales mercados subcontratistas son Alemania y Francia, las dos economías industriales más desarrolladas de la Unión Europea, aunque sus realidades son diferentes. Mientras que Alemania se caracteriza por una considerable presencia de la subcontratación internacional —motivada por los elevados precios de la industria subcontratista alemana—, Francia presenta un mercado subcontratista más barato y muy competitivo.
  • Se pone de manifiesto que una variable clave para garantizar la supervivencia de las empresas subcontratistas es su cercanía respecto al cliente final, ya que la posibilidad de negociar directamente les ofrece una fuente esencial de aprendizaje. Otros aspectos importantes son el alcance de un tamaño mínimo necesario —para responder a las exigencias cada vez mayores de los contratistas— y la diversificación de las fuentes de ingresos para reducir el grado de dependencia.
  • En lo que se refiere a la distribución de la subcontratación industrial por sectores, la subcontratación europea se concentra en la industria del automóvil, la electrónica y la aeronáutica. En las tres se ha recurrido a la subcontratación como una vía para afrontar las nuevas condiciones competitivas y las expectativas apuntan a un uso cada vez más frecuente e internacional.
  • Respecto a los aspectos más valorados por las grandes empresas contratistas, Alemania y Francia destacan sobre el resto de países europeos por su valoración de la capacidad de innovación y la realización de actividades de I+D por parte de las empresas subcontratistas. La experiencia previa del subcontratista y el mantenimiento de un contacto estrecho con el proveedor para poder controlar el proceso son los otros elementos especialmente considerados por las empresas contratistas.
El fenómeno de la migración puede extenderse a cualquier área de la actividad de subcontratación, incluidas las de más alta tecnología, como por ejemplo la confección textil de alta gama, el montaje de tarjetas electrónicas, la mecánica de precisión, los utillajes y los moldes de inyección

Características y perspectivas de la subcontratación industrial en europa

El futuro de la subcontratación industrial en Europa está vinculado a su propio origen histórico, en el que han destacado los siguientes aspectos:
  •  Un concepto de economía basada en la demanda y caracterizada por la búsqueda de sistemas especializados con suficientes economías de escala que permitan ofrecer productos avanzados a precios ajustados a las necesidades del mercado.
  •  El fenómeno de la robotización y las nuevas técnicas creadas a partir de la misma y la producción integrada.
  •  La creciente sofisticación de los productos y la consecuente complicación de sus concepciones y desarrollo.

Estos factores se observan en todos los diferentes sectores susceptibles de externalizar en los que, progresivamente, han ido apareciendo empresas capaces de responder a esa demanda especializada de subcontratación. En este sentido, y como se ha indicado anteriormente, hay que apuntar que, a diferencia del resto del mundo, donde la subcontratación ha surgido en los sectores de mano de obra intensiva, en Europa su desarrollo ha sido motivado por la búsqueda de una importante especialización por parte de las empresas.

Centrándonos, por lo tanto, en las perspectivas futuras, es muy probable que se produzcan intensivas externalizaciones a largo plazo, con crecimientos similares a los observados desde 1990, debido principalmente a dos razones: la mundialización de la economía y la presión general sobre el nivel de precios, que provocarán un crecimiento de la subcontratación tanto dentro como fuera de la UE-15.

b) Globalización de los mercados

La liberalización de los intercambios a escala mundial tiene una clara connotación negativa para la actividad de subcontratación, ya que supone la introducción de nuevas variables en la industria europea, como la capacidad de negociación y la presión continua entre las partes en busca de una reducción sistemática de los precios. Dicha presión a la baja tenderá a ser más fuerte a medida que los subcontratistas observen una progresiva transferencia de actividades hacia países con salarios más bajos y donde la incidencia de la tecnología sea menor. De hecho, las empresas que pueden permitírselo, ya están llevando a cabo actividades de deslocalización de la producción. En el sector del automóvil, por ejemplo, se observa un desplazamiento, cada vez más frecuente, de actividades relacionadas con periféricos, cables, accesorios, etc., hacia países con mano de obra barata y facilidades vinculadas a logísticas sencillas que permiten desarrollarla.

En cualquier caso, incluso los sectores con mayor incidencia tecnológica también se están viendo afectados, debido al desarrollo de las nuevas tecnologías y la capacidad de transmitir datos complejos. Por lo tanto, el fenómeno de la migración puede extenderse a cualquier área de la actividad de subcontratación, incluidas las de más alta tecnología, como por ejemplo la confección textil de alta gama, el montaje de tarjetas electrónicas, la mecánica de precisión, los utillajes y los moldes de inyección.

Al mismo tiempo, la importancia de aspectos críticos de la subcontratación, como el conocimiento y la experiencia de los profesionales, podría ser en algunos procesos productivos cada vez menor, ya que se irán sustituyendo gradualmente por sistemas de robótica y software programables que dirigirán a las máquinas. Las relaciones de negocio estarán cada vez más determinadas por criterios de eficacia técnica, comercial y financiera, exigiendo una cada vez mayor y más especializada formación del factor humano.

c) Presión general sobre el nivel de precios: el sistema de precios objetivos

La necesidad de mejora de la competitividad respecto a los mercados mundiales, obliga a las empresas externalizadoras a desarrollar nuevas estrategias de compra, más rigurosas y objetivas, como por ejemplo, la búsqueda permanente de nuevos proveedores. La técnica de precios objetivos asigna la iniciativa en el precio al vendedor o subcontratista y el externalizador, en función de las distintas ofertas, elige y fija el precio final. Este sistema, que es el establecido para una economía de mercado, se inició en Japón, extendiéndose rápidamente en el sector de fabricación de automóviles, óptica y electrónica, para terminar siendo adoptado progresivamente por todas las multinacionales.

Por lo tanto, las expectativas futuras apuntan a un incremento de la presión competitiva que se trasladará a los precios pagados a los subcontratistas, de modo que se producirá un sostenimiento o incluso una reducción de los mismos siendo previsible que la dictadura de los precios caracterice, aún en mayor grado de lo que lo ha venido haciendo hasta la actualidad, la subcontratación industrial. En este sentido, se observa una tendencia clara a que el precio monopolice las negociaciones anuales entre subcontratistas y externalizadoras, produciéndose al final una situación claramente favorable a las últimas. Esto puede llegar a representar una amenaza grave para la continuidad de la actividad de las empresas subcontratistas y, por lo tanto, para los más de 4 millones de empleos directamente relacionados con la subcontratación industrial en la UE-15.

Es por todo ello que la consideración del tamaño empresarial de las subcontratistas toma relevancia ya que cada vez se requieren nuevas garantías, más calidad y mayor nivel de servicio, lo que implica la necesidad de alcanzar un tamaño mínimo necesario, por debajo del cual la supervivencia de las empresas subcontratistas es previsible que corra peligro.

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