Comenzó su actividad en febrero y ya ocupa al completo dos turnos de trabajo

Harai Mekanizatuak comienza su andadura apoyándose en Soraluce

Ibon Linazisoro01/06/2005
Harai Mekanizatuak comenzó su actividad en febrero de 2005. El engranaje de la misma está compuesto ahora mismo por tres socios, provenientes los tres de otra empresa de mecanizados y con una experiencia acumulada en fresadoras, tornos y la gestión de la producción, valores importantes a la hora de iniciar una nueva empresa. Es sin duda un buen ejemplo de cómo gente joven con carácter emprendedor, incluso en época de “sequía”, sale adelante a base de trabajo, conocimiento y una apuesta por el equipamiento de primer orden.
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Lo cierto es que febrero de 2005 no fue la mejor época para que una empresa de mecanizados empezara su actividad, porque, como dice Haritz Beristain, “la cosa está algo parada”. Pero junto con sus otros dos socios tenían confianza en su conocimiento y siguieron adelante con la idea de dar servicio a la industria con un tipo de pieza determinado.

El primer paso, ver qué tipo de máquina hacía falta, venía determinado por el tipo de trabajo que estaba en su objetivo. “Pensamos en una máquina versátil, que nos sirviera para muchos tipos de piezas, porque estos nos daría mucha más flexibilidad a la hora de aceptar trabajos. Finalmente nos decidimos por una fresadora de Soraluce de dos metros y medio, con un metro en Y y un metro en Z, porque con ella abarcamos una amplia gama de piezas.” Asimismo, cuentan con un torno Eurosprin y otros equipos habituales de un taller de mecanizado.

Es así como hoy, unos meses tras su apertura, Harai Mekanizatuak ocupa sus dos turnos de trabajo con cuatro personas, sacando el máximo provecho a las máquinas.

En este caso la juventud no está reñida con la experiencia. El responsable del torno tiene una experiencia de 15 años en este tipo de máquina, y siete el de la fresadora. Haritz Beristain, ingeniero, 31 años, es la voz cantante del equipo y actualmente se ocupa de actividades tales como las comerciales, organizativas, contables, compras, trabajos a pie de máquina.... Lo lógico en una empresa nueva. También acumula una experiencia de siete años en la gestión de la producción de un taller de mecanizado con unos 20 operarios.

Si bien ahora mismo la empresa responde a todo tipo de peticiones, su idea es la de centrarse en piezas especiales y de gran tamaño (800 de volteo). Hoy, ahora, este tipo de piezas ya son una realidad en su taller de la localidad guipuzcoana de Zumaia y se destinan a menudo a los propios fabricantes de máquina-herramienta españoles.

Es aquí donde la fresadora de Soraluce se presenta como una elección adecuada. “Es una máquina con la que puedes hacer un montón de trabajos con un solo amarre”. Piezas para este sector, pero también para motores, para el sector eólico, “un poco de todo”, es lo que ocupa en estos primeros meses el tiempo de Harai. “Las piezas seriadas y sencillas forman parte de un sector difícil, donde es casi imposible ganar en la batalla del precio. Más aún teniendo en cuenta que este tipo de piezas, cada vez más, se están realizando en otros países más baratos”.

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Otro factor muy positivo a la hora de adquirir una máquina es el servicio. “La ventaja de poder llamar a un técnico de Soraluce y que en una hora esté en tu taller es algo que valoramos muy positivamente. Sabes que no vas a tener problemas en este sentido y cuentas con la facilidad de comunicación que significa hablar el mismo idioma y tener una cultura similar, además, lógicamente, de la cercanía geográfica”, señala Haritz Beristain. La propia estructura de Soraluce, su estabilidad financiera y de futuro y la confianza que todo ello y el equipo de Soraluce transmitió a los tres socios de Harai, fueron también factores determinantes para decidirse por esta máquina. “Es la máquina idónea para el tipo de pieza que hacemos y contamos con las personas adecuadas para operarlas, lo cual en mi opinión es lo que marca la diferencia con respecto a otros competidores. La programación en la máquina que hemos comprado, con el control Heidenhain, es muy sencilla y nos permite reducir el tiempo de preparación de la máquina, algo muy relevante en el coste de la pieza final, especialmente en series muy cortas”.

Con cuatro meses de andadura, los planes de futuro se mantienen de momento en la esfera de la prudencia, pero la posibilidad de hacerse con alguna máquina más grande, precisamente para incidir en ese tipo de pieza grande y compleja, difícil de enviar a producir lejos, e incluso de otro tipo de máquinas como centros de mecanizado son posibilidades no descartables. “De momento, nos tenemos que afianzar, tenemos un año entero en el que nos tenemos que posicionar mejor y luego, ya veremos”.

Empresas o entidades relacionadas

Soraluce, S.Coop.

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