Marcas, identidad, comunicación, formación: Gestión integral de la comunicación y el conocimiento
“La seguridad total no existe, es algo que todos tenemos que asumir, pero estamos en la vía de mejorar mucho la seguridad y de ser menos vulnerables a los ataques terroristas”

Entrevista a Jesús María Daza, director general de la División Building Technologies de Siemens

David Muñoz04/03/2016

Durante la pasada edición de Sicur, Siemens presentó sus soluciones más innovadoras en materias como la gestión de videovigilancia inteligente, la detección de trazas de drogas y explosivos y el control de los sistemas de protección contra incendios a través de dispositivos móviles, entre otras muchas (ver resumen de novedades en este enlace). Al finalizar el recorrido por su stand tuvimos la oportunidad de analizar junto a Jesús María Daza, director general de la División Building Technologies de Siemens, algunas de las tendencias que se aprecian en este sector y cómo la seguridad es un factor crucial en el desarrollo de las ciudades inteligentes.

Tras el ‘tour’ que hemos dado por el stand de Siemens en Sicur es evidente que conceptos como la conectividad, el Internet de las Cosas, la accesibilidad remota… están también a la orden del día en este sector, ¿no es así?

Por supuesto. Si no somos capaces de aplicar la tecnología que hay disponible, tanto en software como en hardware, y que está destinada a mejorar la eficiencia y la seguridad de los edificios y de las infraestructuras, no estaremos aportando valor a la sociedad.

En los últimos años se ha avanzado mucho en materias como el análisis de vídeo, la virtualización en el diseño, etc., desarrollos que, sin duda, nos permiten ser más eficientes y sostenibles en la gestión de la seguridad en edificios e infraestructuras.

foto
Jesús María Daza, director general de la División Building Technologies de Siemens.

¿Podemos decir entonces que el sector de la seguridad atraviesa un cambio revolucionario debido a las nuevas tecnologías que se están aplicando? 

Absolutamente. Hace cinco años, por ejemplo, la gran mayoría de las aplicaciones de vídeo eran analógicas pero ahora nadie se plantea una solución que no sea IP, con la ventaja adicional de poder realizar fácilmente perímetros virtuales, análisis de merodeos, análisis de actitudes peligrosas… Los nuevos sistemas de vídeo nos permiten, no solamente reducir la dependencia de la vigilancia humana, sino mejorar mucho los índices de seguridad. Son sistemas automáticos que facilitan ir mucho más allá de lo que el cerebro y el ojo humano pueden controlar.

Habrá quien piense todo lo contrario, que el paso de lo analógico a lo digital puede ir en detrimento de la seguridad… ¿No inspira más confianza la labor que pueda hacer una persona en materia de protección que la que haga un sistema automático?

No tiene por qué. La tecnología hay que considerarla como una aliada. Siemens, por ejemplo, presenta en Sicur una plataforma de acceso remoto seguro para reducir la vulnerabilidad de los sistemas industriales.

En este campo se trabaja mucho con conexiones remotas, instalaciones que están comunicadas a través de internet, y que requieren cumplir con una serie de protocolos de seguridad. Hasta ahora, muchas de estas conexiones se hacían a través de líneas ADSL convencionales, muy poco seguras, muy vulnerables a ataques de hackers. Siemens ha querido aprovechar la más avanzada tecnología que hay disponible en materia de telecomunicaciones para configurar pasarelas seguras que hagan muy difícil, por no decir imposible, el sabotaje de edificios y de infraestructuras críticas.

¿Infraestructuras críticas?

Sí, estas infraestructuras (una central nuclear, una planta de generación de gas, una planta de potabilización de agua…) suelen estar en lugares remotos y, por tanto, se comunican con los centros de control mediante sistemas de telecomunicación, redes, internet… Si esta conexión no es segura, los hackers pueden atacarlas, colapsar su funcionamiento y obtener información valiosa. Con la solución que hemos presentado en Sicur queremos evitar estos riesgos.

Hemos podido ver en el stand varias soluciones que permiten trabajar con ellas usando tabletas, smartphones, etc. ¿Es ésta otra de las grandes tendencias en el sector de la seguridad?

Hasta ahora los tecnólogos éramos bastante reticentes a usar las aplicaciones móviles en este ámbito porque defendíamos que la gestión de la seguridad en estas instalaciones tiene que ser realizada por personal cualificado y con herramientas apropiadas. Pero, sin ir en contra de este principio lógico, basado en un uso profesional de las herramientas, el emplear aplicaciones móviles para que ciertos vigilantes u operadores de planta puedan optimizar su labor, puede ser positivo para todos.

Son funcionalidades que ayudan a mejorar los índices de seguridad, por ejemplo obteniendo imágenes de vídeo con el móvil que luego se integran en la plataforma central, o permitiendo resetear una alarma de incendios desde el propio teléfono móvil sin tener que ir a la central.

Además, otro de los factores que frenaba la entrada de este tipo de soluciones, era su precio. Pero, según van ganando en madurez, el precio de estas tecnologías también se ve reducido, por lo que desaparece ese posible sobrecoste.

¿Puede ir tanta tecnología en detrimento de la ocupación de personal? Es decir, ¿hay riesgo de que se reduzcan las plantillas de las empresas de seguridad por la irrupción de todos estos sistemas?

Ni mucho menos planteamos una reducción del número de vigilantes. De hecho, al final el ojo y el cerebro humano tienen que estar ahí para evaluar y tomar una decisión. Lo que Siemens aporta es más herramientas, más información, más tecnología para ayudar a las personas a tomar la decisión más conveniente en cada caso.

Como sabe, Interempresas está trabajando también, con sus diferentes publicaciones, en el mundo de las smart cities. ¿Cómo está contribuyendo hoy Siemens al desarrollo de estas ciudades inteligentes?

Siemens entiende el concepto smart city como una ciudad compuesta de diferentes infraestructuras, sistemas, edificios inteligentes, etc., en la que todos estos elementos están unidos igualmente por redes inteligentes.

Desde hace años llevamos trabajando en añadir inteligencia a los elementos que conforman una ciudad (movilidad, eficiencia energética, generación y distribución de energía, etc.) para poder decir que esa ciudad es realmente inteligente. Además, consideramos que el ciudadano ha pasado a ser un prosumidor (productor+consumidor), por lo que el cambio afecta a todos los agentes que dan vida a una ciudad.

Desde luego, para que se dé este cambio hace falta una voluntad por parte del municipio de vivir una revolución tecnológica, además de inversión. Una inversión que, por otra parte, estamos absolutamente convencidos, se recupera en un periodo muy razonable de tiempo.

foto
Stand de Siemens en Sicur.

¿Se ve ya esta apuesta más como una inversión que como un gasto?

Los clientes, sobre todo en este caso que hablamos de corporaciones locales, ayuntamientos, son conscientes de las ventajas que pueden obtener con el cambio, pero hay que tener en cuenta que esta transformación no se da de la noche a la mañana. Hay que ir capa a capa, aportando inteligencia a cada uno de los sistemas, implementando nuevas soluciones e integrándolas todas.

Evidentemente, una ciudad inteligente tiene que ser segura. Muchos tienen ahora en mente atentados que se han producido recientemente en diferentes ciudades europeas, sobre todo por parte del terrorismo yihadista. ¿Hay soluciones para evitar este tipo de actos?
 

La seguridad total no existe, es algo que todos tenemos que asumir, pero estamos en la vía de mejorar mucho la seguridad y de ser menos vulnerables a los ataques terroristas. Uno de los elementos más importantes para hacer frente a estas amenazas es la participación activa ciudadana para detectar y denunciar cualquier riesgo. Y luego está, por supuesto, la aplicación de la tecnología. Por ejemplo, los nuevos sistemas de vídeo permiten ya analizar las imágenes de una cámara y determinar de forma automática si una persona que está dejando un paquete o una mochila junto a un banco, supone un riesgo. Es imposible que un operador que está atendiendo cien cámaras pueda detectar este riesgo de forma tan rápida. Sin embargo, los sistemas de análisis de vídeo tienen unos algoritmos que permiten detectar de forma automática cualquier movimiento o actuación sospechosa. Se envía una alarma al operador y es éste el que decide si finalmente manda a un vigilante a chequear, para comprobar si estamos ante una amenaza real o frente a una falsa alarma. Estos automatismos multiplican las capacidades del ser humano.

Por último, ¿podría indicarnos qué papel juega Siemens en el sector de la seguridad? ¿Cuáles son sus principales campos de actuación?

El mundo de la seguridad es muy amplio y hay muchos tipos de seguridad: residencial, retail, banca… Realmente Siemens está muy enfocada en el desarrollo de soluciones para la protección de infraestructuras críticas, aportando las más modernas tecnologías en materia de radares, drones, análisis biométricos, video inteligente… También, debido a nuestra aproximación al sector industrial, trabajamos mucho en la protección de instalaciones industriales, sobre todo en lo que se refiere a la ciberseguridad. Es en estos campos donde hemos encontrado nuestro lugar y nuestra posición de liderazgo. Desde luego, donde no está puesto nuestro foco es en la seguridad doméstica. Ahí consideramos que ya hay empresas que ofrecen un servicio excelente.

Comentarios al artículo/noticia

Nuevo comentario

Atención

Los comentarios son la opinión de los usuarios y no la del portal. No se admiten comentarios insultantes, racistas o contrarios a las leyes vigentes. No se publicarán comentarios que no tengan relación con la noticia/artículo, o que no cumplan con las condiciones de uso.