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El centro tecnológico Itene trabaja en varios proyectos que ofrecen una alternativa al tratamiento de residuos

Sacar provecho de los desperdicios

Redacción Interempresas21/01/2011

21 de enero de 2011

Las nuevas tendencias sociales, los cambios en los hábitos de consumo, junto a las actuales necesidades logísticas traen como consecuencia principal un aumento continuo del consumo de envases y embalajes. A esta situación hay que sumar la tendencia a aumentar las prestaciones de estos envases y embalajes que lleva consigo la introducción de nuevos materiales como los polímeros o los materiales biodegradables. En el momento en que un envase y embalaje ha cumplido la función para la que se creó, pasa a considerarse residuo. Por ello, el aumento en el consumo de envases y embalajes se está traduciendo en un incremento continuo de los residuos generados. Para paliar los efectos negativos de este aumento, el Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística (Itene) trabaja en diferentes líneas de investigación.

Actualmente, los datos son preocupantes: únicamente el 52,3% de los residuos recogidos selectivamente en 2007 se destinaron a reciclaje y sólo el 7,5% de los residuos recibió tratamiento primario, con lo que cada vez se deposita en vertedero mayor cantidad de materia orgánica.

Desde el Departamento de Sostenibilidad de Itene se está contribuyendo diariamente a la mejora del tratamiento de los residuos de envases desde la perspectiva del I+D+i. El instituto trabaja en diferentes líneas de investigación: en el ámbito de la recuperación, reciclaje y aprovechamiento de residuos procedentes de diferentes fuentes (residuos naturales y renovables procedentes de cultivos, residuos sólidos urbanos, residuos poliméricos y de la madera sobrantes de la industria), así como en las tecnologías y procesos que se están desarrollando para facilitar su recuperación desde una perspectiva ambiental, eficaz y económica que suponga beneficios para las empresas, ya que de los residuos que ahora tienen que pagar por desechar, con estos procesos podrían convertirlos en nuevos materiales y energía.

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El aumento en el consumo de envases y embalajes incrementa inevitablemente el volumen de residuos generados.
El proyecto Proefires tiene como objetivo identificar y hacer posibles aplicaciones finales de los residuos como, nuevas materias primas secundarias o como fuente de energía

Residuos como fuente de energía

Son numerosos los proyectos que caminan en esta dirección y abordan el problema desde diversas perspectivas. Una estrategia que permitiría aumentar la valorización de residuos y, por tanto, adaptarse a la jerarquización establecida por la legislación actual es la valorización energética. En este sentido camina el proyecto Proefires, financiado por el Impiva de la Generalitat Valenciana y los Fondos Feder, que tiene como objetivo identificar y hacer posibles aplicaciones finales de los residuos como nuevas materias primas secundarias o como fuente de energía. Se trabaja para incrementar los conocimientos y eficacia (económica, tecnológica y ambiental) de las tecnologías de pretratamiento de los residuos de envases que sean eficaces desde una perspectiva medioambiental y energética. Asimismo, los procesos son analizados y mejorados desde una perspectiva ambiental, incluyendo los procesos de transporte.

Envases activos hechos de residuos

Abordando un área distinta del aprovechamiento de residuos, se encuentra el proyecto Natal, en el que también trabaja Itene, y que trata de obtener envases activos flexibles con efecto antimicrobiano y/o antioxidante a partir de aditivos naturales obtenidos de residuos agroindustriales como residuos de cebolla, subproductos del vino, alperujo o piel de tomate. Poder fabricar los propios aditivos activos tiene tres ventajas principales: dar un valor añadido a los residuos que actualmente tiene un valor cero; reducir la dependencia de las grandes multinacionales que ofrecen aditivos a costes muy altos y estándar; y libertad para poder diseñar el aditivo para un alimento especifico. Este proyecto está cofinanciado por el Ministerio de Ciencia e Innovación, el Impiva y los Fondos Feder.

El reciclado químico

Otra de las alternativas que encontramos en el reciclado actualmente es el reciclado químico, que se utiliza principalmente para el tratamiento de materiales plásticos que presentan problemas concretos para el reciclado convencional, tales como residuos plásticos mixtos, envases multicapas o plásticos con presencia de materiales contaminantes no aceptados en los procesos de reciclado convencionales.

Este tipo de reciclado incluye diferentes procesos, tales como la gasificación, la degradación térmica (pirólisis, craqueo térmico…), el craqueo catalítico, la despolimerización química o la disolución selectiva. Por ello, y dependiendo del tipo de proceso, se obtienen diferentes productos, como monómeros plásticos, aceites, ceras, combustibles líquidos o gases olefínicos, que pueden ser utilizados en multitud de aplicaciones relacionadas principalmente con el campo energético y la fabricación de materiales plásticos.

Estos procesos de reciclado químico permiten tratar residuos plásticos que no pueden ser reciclados mediante los métodos tradicionales, lo que permite un mayor aprovechamiento de los recursos. Además, esta tecnología permite la obtención de combustibles así como de productos plásticos de calidad superior a la que ofrece el reciclado tradiciona, debido a que el plástico es descompuesto en monómeros listos para la posterior polimerización. Por último, el reciclado químico permite la reducción de los costes de recogida y clasificación de residuos plásticos al ser un proceso menos selectivo que el reciclado tradicional. En este sentido el instituto trabaja en el proyecto Proquipol, cofinanciado por el Ministerio de Ciencia e Innovación, el Impiva y los Fondos Feder. En este caso, el objetivo es desarrollar, optimizar y adaptar tecnologías de reciclado químico para la conversión de rechazos industriales y residuos post-consumo poliméricos en recursos y ofrecer alternativas a corrientes que en la actualidad no admiten reciclado mecánico.

Proyecto Proquipol

Actualmente, en este proyecto Itene ha efectuado las primeras pruebas experimentales de pirólisis, hidrólisis y glicólisis referidas. Dichas investigaciones han consistido en la construcción de un gasificador de prueba para las certificaciones de gasificación previstas en el proyecto. Asimismo, se ha comenzado a evaluar la viabilidad ambiental de los nuevos procesos del proyecto. El objetivo es desarrollar, optimizar y adaptar tecnologías de reciclado químico para la conversión de rechazos industriales y residuos postconsumo poliméricos en recursos y ofrecer alternativas a corrientes que en la actualidad no admiten reciclado mecánico.

Papel y cartón

En el caso del reciclaje del papel y cartón, otra área de gran interés para el instituto tecnológico son dos grandes proyectos de investigación que afectan directamente a este sector. En el proyecto Sort It (nuevas tecnologías de clasificación y selección de residuos de papel y cartón), enmarcado en el VII Programa Marco de la Generalitat Valenciana, Itene, junto a otros socios, está intentado lograr una recuperación de papel y cartón más sostenible y eficiente, desde una perspectiva de costes, por encima del 95% de clasificación de todos los papeles y cartones recuperados, así como proporcionar calidades de los recuperados (pureza del 98%) que hagan posible su uso en nuevos productos derivados.

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El reciclaje del papel y cartón es un área de gran interés para Itene.

Este proyecto desarrollará una nueva tecnología basada en un nuevo sensor que permitirá la separación de papel y cartón, para poder clasificar los tipos de papel de una manera más adecuada. Se integrará en el proceso de clasificación previo al proceso de reciclado, permitiendo así mejorar la recuperación de los distintos tipos de papel y cartón, así como la separación de impropios (plásticos, piedras...) presentes en la corriente del papel recuperado. El proyecto se encuentra en la mitad de su ejecución, habiéndose desarrollado en este periodo el algoritmo de clasificación, la cámara que contiene el sensor, así como la instalación en la que se integrará el mismo. Además, se está trabajando en el desarrollo de un robot que realizará un control de calidad automático a la salida de la planta de clasificación. El objetivo es pasar de una selección manual a una automática, manteniendo unos niveles altos de pureza con el desarrollo de tecnología puntera.

Itene trabaja en un proyecto que emplea ultrasonidos de alta potencia para la fabricación de pasta de papel

Fabricar papel con ultrasonidos

Por otro lado, el instituto trabaja en el proyecto Sonopulp (uso en la industria papelera de nuevas tecnologías de ultrasonidos de alta potencia). Las fibras procedentes de cultivos anuales de crecimiento rápido constituyen una materia prima disponible en cantidades prácticamente ilimitadas en Europa.

En cambio, ningún proceso ha sido establecido con éxito para su utilización para la producción de pasta de papel a gran escala y el papel recuperado y la madera siguen siendo las materias primas más importantes para la industria europea del papel.

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En la actualidad, el papel recuperado y la madera siguen siendo las materias primas más importantes para la industria europea del papel.

El proyecto Cornet Sonopulp, en el que Itene trabaja en colaboración con otros centros de I+D europeos, trata de desarrollar un proceso basado en la utilización de ultrasonidos de alta potencia aplicado a la fabricación de pasta de papel, además del aprovechamiento de cultivos anuales y residuos agrícolas para tratarlos con ultrasonidos y generar pulpa de papel y otros subproductos con el mínimo impacto ambiental.

Actualmente, Itene se encuentra en la fase de selección de los cultivos anuales y residuos agrícolas con mayor potencial para el aprovechamiento por la técnica de ultrasonidos, así como la modelización del análisis de ciclo de vida para la evaluación de los impactos ambientales potenciales de la técnica de ultrasonidos aplicada a la producción de pasta de papel a partir de cultivos anuales y residuos agrícolas. Los próximos pasos del proyecto son la selección definitiva de estos cultivos y residuos. Éste es un proyecto europeo financiado por el Impiva y los Fondos Feder.

Materiales composites derivados de la madera

En la recuperación de residuos se sitúa también un nuevo frente abierto: el proyecto Sustaincomp, financiado por el VII Programa Marco de la Unión Europea, cuyo objetivo es desarrollar nuevas familias de materiales composites derivados de la madera para su uso en una amplio abanico de sectores, como el del envase y embalaje, medicina, transporte y construcción. Itene participa activamente en la evaluación de la sostenibilidad de los nuevos materiales creados.

Empresas o entidades relacionadas

Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística

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