Marcas, identidad, comunicación, formación: Gestión integral de la comunicación y el conocimiento
"El incremento en la esperanza y calidad de vida en occidente es gracias a la química"

Entrevista a Luis Blanco, Secretario General de la Asociación Vizcaína de Empresas Químicas

Mónica Daluz11/07/2008

30 de junio de 2008

El ciudadano de a pie suele asociar la palabra “química” a la desnaturalización y a lo insalubre. Para paliar este efecto, Luis Blanco, Secretario General de la Asociación Vizcaína de Empresas Químicas, propone “la transparencia activa”. “Hay que explicar de forma sencilla y accesible cómo se refleja en la vida diaria nuestro trabajo y cómo lo hacemos, sin quitar ni añadir una coma”, explica.
foto
Luis Blanco, Secretario General de la Asociación Vizcaína de Empresas Químicas.

¿Cuáles son las claves de la buena marcha del polo de Vizcaya?

En primer lugar quizás convenga aclarar que la industria química en el País Vasco es mucho más que el polo del Puerto de Bilbao, que siendo importante, no es el único emplazamiento químico de nuestra comunidad.

Aunque, precisamente entre las empresas situadas alrededor del puerto contamos con empresas de tamaño considerable, el perfil de las empresas que forman la Asociación Vasca de Empresas Químicas (AVEQ-KIMIKA) es más bien de empresas medianas y pequeñas, de subsectores muy diversos y que cuentan con profesionales y técnicos muy preparados.

Esas tres características son las que le dan tanto dinamismo a la asociación: un número considerable de empresas con necesidad e interés en colaborar con otras empresas.

¿Cuál ha sido la evolución del sector químico vasco en los últimos años?

El País Vasco, y especialmente Vizcaya, ha sido una zona de industrialización muy temprana en la historia española.

Es posible afirmar que la moderna industria química española nació en Bilbao en 1872 con la fundación por parte de Alfred Nobel de la fábrica de dinamita de Galdacano. A partir de ahí, y asociada a los grandes sectores industriales clientes que se iban creando en el territorio, la industria química fue surgiendo de forma más o menos dispersa, por ejemplo, química auxiliar de la fundición en Vizcaya o auxiliar del sector papelero en Guipúzcoa.

Esa función auxiliar provoca que cada subsector evolucione parejo a sus empresas cliente. Toda la química asociada a la construcción ha marcado cifras récord hasta este último año y ahora habrá que seguir atentos a su evolución.

Los sectores petroquímico y de fabricación de primeras materias plásticas han sufrido los constantes incrementos de los precios de sus materias primas y las dificultades de repercutir dichas subidas en sus productos en sectores como automoción o electrodomésticos de línea blanca.

Y existe un riesgo general debido a la presión urbanística contra las instalaciones: plantas instaladas en fechas tan lejanas como 1914 o 1946, en la margen izquierda del Nervión por ejemplo, que con el devenir histórico han sido paulatinamente rodeadas por viviendas y que sufren una fuerte presión para abandonar sus ubicaciones.

Vamos con las cifras. ¿Puede comentar los datos más significativos en materia de inversión, producción y exportación que ha generado el sector químico vasco en su conjunto?

Estamos hablando de algo más de 17.000 trabajadores con una facturación en 2007 que alcanzó algo más de 10.000 millones de euros. Es el primer sector exportador de la Comunidad Autónoma Vasca con casi 3.000 millones de euros (un 17 por ciento de la exportación de toda la industria vasca) y unas compras en el exterior de unos 2.600 millones. Es el líder absoluto en el sector químico vasco en certificaciones medioambientales y en cifras de seguridad.

Sin embargo, las cifras de inversión en general, siendo bastante buenas, no han sido tan elevadas como las del conjunto de la industria vasca. El incremento de la inversión de toda la industria en el País Vasco ha sido muy elevado en los últimos 8 años, sin embargo, en el sector químico, esa evolución ha sido bastante más plana.

Y hay un factor especialmente preocupante: La inversión en I+D+i entre 2000 y 2005 del total de sectores de la industria vasca se ha incrementado en casi un 51 por ciento, alcanzando en 2006 algo más de 721 millones de euros. Sin embargo, en ese mismo período la evolución en nuestro sector ha sido de un incremento del 21,18 por ciento, pasando de ser el segundo sector de la industria vasca en este ámbito (tras el sector de material de transporte) a rezagarse en quinto lugar.

Entremos ahora en la "trastienda" de esas cifras, en el valor añadido de los productos que se fabrican y del peso que tiene la investigación el desarrollo y la innovación como sostén y como motor de la salud del sector químico del País Vasco. ¿Puede analizar este extremo?

Las cifras de valor añadido, casi 1.700 millones de euros en 2007, son considerables, pues aunque hay todavía en el sector empresas de productos básicos con escasos márgenes, cada vez hay empresas de productos muy especializados y elevado valor añadido.

En este aspecto, es significativa la constante evolución al alza del ratio de 'valor añadido por empleado', pues a esa especialización en los productos se unen inversiones en automatización de procesos, incluso en sectores básicos, que permiten una positiva evolución de los costes.

“El químico es el primer sector exportador de la Comunidad Autónoma Vasca, con casi 3.000 millones de euros”

Desgraciadamente, el ciudadano suele asociar la palabra química a la desnaturalización, incluso a lo insalubre ¿qué cree que puede hacerse para desterrar ese recelo, esa visión negativa de la industria química?

Esta cuestión es para mí casi una obsesión personal. Debido a mi formación jurídica, al iniciar mi carrera profesional en el sector, los técnicos me fueron descubriendo cuestiones fundamentales que los ciudadanos "de a pie" no nos planteamos.

Cuando en algún foro afirmo con rotundidad que el incremento en la esperanza y calidad de vida en el mundo occidental es gracias a la química, una gran parte del auditorio me mira con extrañeza, pero una vez que lo explicas, hablas del tratamiento del agua, del incremento de las cosechas gracias a los fertilizantes y los plaguicidas, hablas de la conservación de los alimentos y la refrigeración, cuando explicas todos esos pequeños milagros todo el mundo, al menos, reflexiona sobre ellos.

Ese es el gran reto social de la química explicar de forma sencilla que sin ella nuestra vida sería inmensamente más corta y mucho más penosa.

¿Cree que las empresas químicas se ven obligadas a estar en permanente lavado de imagen para contrarrestar esa percepción? Si nos fijamos en los spots de televisión, en ellos se apela a lo emocional, al bienestar, a la salud…., buscando ofrecer una imagen muy endulzada. ¿Cómo valora esta tendencia del "marketing químico"?

La industria química como tal tiene un grave problema de "marketing" y es la gran distancia que hay desde sus productos hasta los consumidores finales. No necesita de publicidad en medios de masas para su labor comercial.

Yo creo que la solución no está tanto en la publicidad, ni si quiera en la información mediante artículos divulgativos (aunque éstos nunca vienen mal) yo creo que es una cuestión de transparencia activa, es decir, explicar de forma sencilla y accesible cómo se refleja en la vida diaria nuestro trabajo y cómo lo hacemos, sin quitar ni añadir una coma.

Para esa labor creo que una herramienta esencial es Compromiso de Progreso, pues da una sistemática de comunicación muy positiva y que favorece el avance constante.

¿Cómo abordan ustedes la cuestión de la responsabilidad medioambiental?

Cuando comencé mi labor de dirección en Aveq-Kimika allá por 1997, planteé, como primer proyecto que debíamos abordar, la realización de actividades encaminadas a la concienciación medioambiental. La Junta me contestó que esas actividades no eran ya necesarias, ya estaban hechas, y tenían razón.

A partir de ahí las empresas necesitan herramientas y seguridad jurídica. Y los avances son constantes y evidentes.

¿Cómo contemplan la gestión de los posibles incidentes en sus plantas?

La Asociación tiene un área de trabajo específica, denominada "Comunicación", cuya labor definimos como "cumplimentar el derecho a conocer que tienen las comunidades y vecinos que rodean nuestras plantas". Ése es el trabajo al que dedicamos más tiempo.

¿Qué cree que deberían hacer otras comunidades o ciudades españolas para revitalizar su industria química?

La industria, no sólo la química, necesita de unas determinadas condiciones que deben favorecer las autoridades públicas, es lo que nosotros llamamos dar las condiciones para crear un "país competitivo". Pero entre ellas yo destacaría el contar con un urbanismo adecuado. Con accesos a infraestructuras de transporte y con la seguridad de que las distancias de seguridad serán respetadas.

¿Está afectando la crisis generalizada a la marcha de la actividad de las industrias del sector?

Sobre todo por la incertidumbre. Estamos muy atentos a la evolución de las cifras. El primer trimestre del año no ha sido malo pero habrá que seguir atentos.

Para finalizar, ¿puede explicarnos cuáles son las líneas de actuación de la Asociación para los próximos años?

Seguiremos en la misma línea que hasta ahora. Seguimos pensando que la mejor ayuda que podemos prestar a las empresas es ahorrarles tiempo en su trabajo. Para eso están diseñados todos nuestros servicios
En clave humana

¿Cuál diría que ha sido su "toque personal", su aportación desde que asumió la dirección de la Asociación?

Quizás aportar una visión jurídica a los problemas de la industria que, en muchas ocasiones, derivan de la constante necesidad de adaptarse a los continuos cambios en la normativa.

¿Qué es lo más importante que le aporta su tarea en la dirección de la Asociación?

En una ocasión un pequeño empresario, con 12 trabajadores de plantilla, me dijo que estaba pensando en dejarlo porque la sistemática de la gestión de la normativa era demasiado compleja para una empresa tan pequeña.

Se apuntó a Aveq-Kimika y hoy tiene más de 30 trabajadores y ha abierto dos delegaciones en otras comunidades autónomas.

Su agradecimiento y su confianza es para mí una enorme satisfacción.

¿Qué es lo que más le gusta de su día a día al frente de la Asociación?

Ayudar a pequeñas empresas a seguir creando riqueza y empleo en excelentes condiciones ambientales y de seguridad.

¿Y lo que menos?

La sensación de que la sociedad y algunas autoridades no quieren a la industria. No aprecian la riqueza que aporta, la calidad del empleo, las ventajas que supone para una comunidad, y prefieren un centro comercial, que además es mucho peor para el medio ambiente pues sólo se puede acceder a él en coche...

¿Qué le gusta hacer en su tiempo de ocio?

El poco tiempo que me queda intento dedicarlo a estar con mi familia, a cosas tan sencillas como ir a la compra.

Hobbies, a los que no dedico demasiado tiempo la verdad, como la lectura, escribir, sobre todo cuentos, la informática, planificar y programar aplicaciones en el ordenador en Windows... pero cada vez menos.

Dígame cuál es su mayor virtud

Creo que tengo una gran capacidad empática, de ponerme en el lugar del otro.

¿Y su mayor defecto?

Mi familia diría que demasiado tiempo dedicado al trabajo... y seguramente tienen razón.

Un deseo...

El Desarrollo Sostenible. Que seamos capaces de asegurar nuestras propias necesidades y compatibilizarlas con que las generaciones futuras hagan lo mismo, teniendo una especial atención con los más desfavorecidos.

VÍDEOS DESTACADOS

TOP PRODUCTS

ENLACES DESTACADOS

Smagua 2017Exposólidos

ÚLTIMAS NOTICIAS

OPINIÓN

OTRAS SECCIONES

SERVICIOS