Marcas, identidad, comunicación, formación: Gestión integral de la comunicación y el conocimiento

“Necesitamos producir más aceite y de mayor calidad”

Entrevista a Abdellatif Ghedira, director ejecutivo del COI

David Pozo12/03/2018

Tras dos años en el cargo como director ejecutivo en el COI, Abdellatif Ghedira recibía a la revista Almazaras en su despacho en pleno centro de Madrid. Los retos planteados al principio del mandato, en enero de 2016, comienzan a dar sus frutos y el Observatorio Mundial será una realidad en los próximos meses. Ghedira sigue insistiendo en un mensaje claro y nítido a todos los países productores: se necesita producir más. Para el director ejecutivo del COI en un fututo próximo el déficit entre la demanda y la producción puede llegar a límites críticos si no se comienza ya a desarrollar una estrategia que aumente exponencialmente la producción a nivel mundial.

foto

Estamos poniendo punto y final en los principales países de la Cuenca Mediterránea a una nueva campaña, y con resultados desiguales. ¿Qué balance se puede hacer?

Los balances entre diferentes años y entre países difieren mucho. Para este ejercicio contaremos con casi la misma producción en la Unión Europea, gracias a que países productores como Italia, Grecia y Portugal han ayudado a compensar la pérdida de producción de España. Pero en el resto del mundo la producción ha sido mayor, consumando una tendencia de crecimiento global respecto al ejercicio anterior. Pero mi mensaje es claro: necesitamos más producción. El balance de la demanda respecto a la producción es negativo, y aumentará en los próximos años si no somos capaces de aumentar el aceite que producimos. Entre todos hemos de realizar un esfuerzo aún mayor para producir más aceite y con mayor calidad.

Hablamos con usted hace dos años, pocos meses después hacerse cargo de la dirección ejecutiva del COI. Comentemos en qué situación se encuentran algunos de los retos que nos comentó se marcaba para esta etapa:
 

- La creación de un Observatorio Mundial y el desarrollo de redes de intercambio de información:

Lo más importantes es que ya contamos con el presupuesto y la persona que lo va poner en marcha. El Observatorio era un reto que teníamos desde el COI y también una demanda histórica del sector. Ahora todos tendrán la oportunidad de contar con una información eficiente de cada mercado y de sus tecnologías, proporcionada directamente desde cada uno de los países miembros. Una vez aprobado un buen presupuesto, vamos a pasar ya a una segunda fase en la que queremos desarrollar todo el sistema y en el que se están realizando reuniones individualizadas con cada uno de los países para informarles del procedimiento de la puesta en marcha y cuál será la información que habrán de recopilar y compartir. Esperamos en noviembre contar ya con los primeros resultados.

- Fortalecimiento de los vínculos con los países miembros y con las organizaciones internacionales alrededor de las actividades del COI:

El 1 de enero de 2017 pusimos en marcha el nuevo Convenio Internacional del Aceite de Oliva y para empezar solo lo firmaron tres países: Túnez, Argelia y la Unión Europea. A día de hoy están ya todos los países incluidos y lo han firmado el 94% de los países productores. Por otro lado, cuando hablamos de estrechar vínculos con otros países, queremos hacerlo a través de nuestro panel de expertos que pueden hacer una labor muy importante con aquellos nuevos países que quieren adherirse. El presupuesto para este 2018 en este sentido no es el que nos gustaría, y estamos estudiando como aunar una serie de actividades para poder acercarnos a países como por ejemplo Japón, con cuyo Parlamento estamos trabajando en la buena dirección para que pueda incorporarse al Convenio.

- Trasladar a los diferentes países los beneficios de pertenecer al COI y que los consumidores de los países no miembros presionen a sus gobiernos para adherirse al Convenio:

El primer y mejor ejemplo es precisamente Japón, donde comenzamos a tener contactos en abril con el Parlamento a instancias de la asociación de productores y exportadores. En EEUU estamos realizando también un gran trabajo, en este caso de la mano de la Universidad de Davis, para trasladar a los consumidores y las instituciones los beneficios para la salud del aceite de oliva. Poder explicar cómo puede influir el aceite de oliva en mejorar los importantes problemas nutricionales que tiene su sociedad es un paso previo fundamental para comenzar a hablar con el gobierno estadounidense. Por otro lado, el tercer ejemplo sería el Seminario que hemos preparado coincidiendo con nuestra Asamblea General en Argentina y al cual hemos invitado a todos los países vecinos para discutir sobre los consumidores y qué le podemos aportar.

Precisamente uno de los países con los que ha habido un acercamiento en los últimos meses ha sido China. ¿Qué relevancia puede adquirir el gigante asiático en los próximos años en el sector del aceite de oliva?

China tienen un potencial de consumo inmenso, y ese es uno de los motivos por los cuales pedimos una y otra vez un aumento de la producción a todos los países miembros. El día que China nos pida aceite de oliva no estoy seguro de que vayamos a poder ofrecer la cantidad que necesita. Recientemente tuvimos un encuentro con el gobierno y con asociaciones de consumidores, que continuarán en los próximos meses, y se está avanzando en la promoción del aceite de oliva en el país asiático, pero si en unos cuatro años no producimos más aceite de oliva de calidad no podremos satisfacer su demanda.

foto

Hablemos brevemente de un mercado que usted también conoce muy bien, como es el tunecino. La estabilidad política del país y una industria en expansión ofrecen buenas perspectivas. ¿Qué podemos esperar de países como Túnez o Argelia en el sector del aceite de oliva estos próximos años?

Ambos países, junto a Marruecos, tienen un gran potencial de crecimiento. Cuentan con grandes superficies y una buena climatología, y ahora lo que están haciendo es aplicar una estrategia con importantes inversiones en el sector para abrir sus mercados y mejorar la calidad de sus aceites. Túnez, por ejemplo, ha apostado por crear un Centro Internacional de Formación. Es lo mismo que pasó en España hace veinte años. Entonces la industira se sentó con el gobierno y se decidió impulsar el sector del aceite de oliva, ahora está ocurriendo lo mismo en el norte de África. 

En estos momentos no contamos con límites de producción y el aceite de oliva solo representa el 3% de todos los aceites, y ahora el consumidor conoce la diferencia entre el aceite de oliva y otro tipo de aceites, con beneficios en todos los sentidos: medioambientales, económicos y sociales. Estos países comienzan a ver la gran oportunidad con la que cuentan y han comenzado a aprovecharla.

El próximo mes de junio tendrá lugar el 107° Consejo de Miembros del COI. En él se debatirán, entre otros temas, un informe que propondrá mejoras en el Panel Test. ¿Qué líneas de trabajo nos puede adelantar?

Han surgido en los últimos meses noticias falsas sobre posibles posicionamientos contra el Panel Test del COI. No habrá una abolición del análisis sensorial, se está trabajando en una línea que mejore la aplicación de los procedimientos del Panel Test. Hemos discutido con los operadores sobre la necesidad del Panel, y ha quedado claro que sigue siendo totalmente necesario para el análisis cualitativo de los aceites. Le pedimos a nuestros expertos que trabajaran en esta línea, discutirán en el mes de abril en Amán (Jordania) sus investigaciones para ponerlo en común de cara al Comité Consultivo que será quien presente el informe definitivo a la Asamblea. Mi opinión es que en estos momento la dirección ejecutiva, los países miembros y el comité consultivo se encuentran en una misma línea de trabajo.

Aunque el COI es una organización supranacional, ¿qué relaciones mantienen con el Gobierno español y con el Ministerio de Agricultura?

Tenemos una relación directa muy buena con el Gobierno español y además contamos con un director adjunto que había sido Subdirector General de Políticas Agroalimentarias, Desarrollo Rural y Agua. Lo realmente importante es que podamos trasladar todo ese conocimiento que genera el principal país productor al resto de países miembros.

foto

Déjeme dedicar una pregunta de esta entrevista al maestro de almazara. Anna Cana, nueva presidenta de Assitol, comentaba recientemente que para recuperar el valor del aceite de oliva se debe dar una nueva visibilidad a las competencias de nuestro sector: por ejemplo, a través de los maestros. ¿Cómo podrían ayudar al maestro de almazara a revalorizar su posición?

En el objetivo mencionado de conseguir más aceite de oliva y de más calidad, el maestro de almazara es una figura clave. Por primera vez contamos en el COI con una Oficina Técnica y su objetivo es diseñar y ejecutar programas de cooperación técnica con vistas a modernizar el sector del olivar y favorecer el desarrollo sostenible y respetuoso con el medio ambiente del cultivo del olivo, a la vez que también lo hace en la producción de aceite de oliva. Y en este punto la colaboración con el maestro resulta fundamental.

Mucho se viene hablando del futuro del sector. ¿Qué claves lo marcarán? Quizás los cambios en los hábitos del propio consumidor…

Seguro. Hemos de ser conscientes que estamos trabajando para el consumidor y nuestro objetivo es colaborar estrechamente con el resto de organizaciones e instituciones nacionales y supranacionales para acercarnos al consumidor, unificar reglamentaciones y aumentar las producciones y la calidad del aceite de oliva. El Observatorio y la Oficina Técnica son el primer paso, pero a ello le seguirán nuevos proyectos en el que estén involucrados todos los actuales países miembros y aquellos que están en vías de sumarse al COI.

foto

¿Será esta una de las formas mediante se pueda aspirar en un futuro a una estabilización de los precios?

Dependerá al 100% de la producción. Sabemos exactamente cuál será el consumo y si sabemos aumentar la producción al mismo ritmo conseguiremos estabilizar los precios. Con precios altos el consumo en países como España, Italia o Túnez baja, pero no tiene que ser igual en mercados como EE UU o Japón, donde la motivación de compra por parte del consumidor es diferente. Por eso necesitamos una producción suficiente que pueda abastecer de una forma regular estos mercados.