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José Ignacio Goirigolzarri: "El mundo precrisis no era normal"

28/10/2010

28 de octubre de 2010

José Ignacio Goirigolzarri ha sido el encargado de abrir el programa de ponencias del Congreso AECOC 2010 con una intervención en la que ha analizado ampliamente la coyuntura económica actual, haciendo especial hincapié en el sector financiero y bancario.
En este sentido, Goirigolzarri afirmó que “los reguladores del sistema bancario no pueden sentirse muy orgullosos de lo han hecho hasta el momento”. Y es que, bajo su punto vista, a nivel europeo “ha faltado transparencia, excepto en España, y este hecho explica la falta de confianza”. Como solución, el exdirectivo del BBVA y actual consejero de Azatra, considera necesaria fomentar una “línea dura” de control hacia las entidades bancarias, es decir, aquella que defiende la inmediata declaración de las pérdidas de las entidades para tener claro, en todo momento, el valor real de un banco. Y al respecto aseguró que “es posible que en este proceso algunas entidades se diluyan y, en esos casos, deberían ser los propietarios quienes asuman los costes”.
Centrándose en el sistema financiero español, Goirigolzarri afirmó que, pese a que comparte muchas características con el sistema europeo, tiene algunas fortalezas propias. Una de ellas es que “la crisis cogió a nuestro sistema débil pero con una buena salud, por lo que no han sido necesarias ayudas públicas”, además, junto con la transparencia del sistema español, también remarcó el papel de supervisión del Banco de España. Por otra parte, indicó que la principal debilidad de nuestro sistema bancario es que está sobredimensionado, “sobran el 30% de las oficinas financieras".
Además, también refiriéndose a España, el primer ponente del Congreso AECOC 2010 afirmó que “lo nuestro es la austeridad y mejor que hagamos de ella nuestra mejor virtud”.
Asimismo, el ex consejero delegado del BBVA ha hecho inciso en la importancia de potenciar mejoras en el sistema educativo español y es que, para él, “podemos marcarnos los objetivos cualitativos y cuantitativos pero sin un capital humano que lo soporte no será más que una quimera”.