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Con 100 millones aproximados de instrumentos de escritura anuales, es uno de los principales fabricantes en Europa

Styb dota a la escritura de tecnología

Ibon Linazisoro15/06/2003

Robotización

El bolígrafo es hoy un producto habitual en nuestras vidas, adquiere las más diversas formas y colores y lo obtenemos incluso regalado en muchas ocasiones: jornadas, congresos, empresas, ferias... Un dato curioso: por término medio puede escribir 2,5 kilómetros. Pero hace 53 años prácticamente no existía, se utilizaban plumas estilográficas, un artículo considerado prácticamente de lujo, que además se estropeaba. No eran los tiempos de usar y tirar, todo tenía arreglo, y de reparar plumas Juan Sánchez Navarro, padre del actual presidente de Styb, S.A., Eduardo Sánchez Muliterno, sabía un rato porque era su profesión. Aunque pronto se le quedó pequeña, como suele ocurrir con la gente emprendedora, y decidió iniciar su propio negocio. Hoy, Styb es uno de los principales fabricantes europeos de instrumentos de escritura.
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De arreglar plumas estilográficas, actividad para la cual se fundó Styb en Albacete en 1948, a convertirse en uno de los principales fabricantes de instrumentos de escritura, como les gusta definirlos a los hermanos José Carlos y Eduardo Sánchez-Muliterno, nietos del fundador, hay un camino. Fundamentalmente es el camino de la investigación y el desarrollo, la tecnología y el diseño, el que ha ubicado a Styb en la posición que hoy ocupa. Con 150 personas empleadas directamente en la planta de Albacete y 30 máquinas para el moldeo por inyección, Styb produce anualmente unos 100 millones de instrumentos de escritura, expresión que se refiere a bolígrafos, subrayadores fluorescentes, rollers, plumas estilográficas, portaminas, rotuladores...

Una visita a Styb sorprende por su integración. Es una excepción en un segmento industrial que se caracteriza por la externalización total o parcial de la producción. "Aquí hacemos todo el proceso- explica José Carlos Sánchez-Muliterno, director general de la empresa y uno de los hijos del presidente-. Empezamos con la I+D, toda la tecnología es propia, seguimos con el diseño de los productos, construimos los moldes, inyectamos las piezas y construimos nuestros propios robots de ensamblaje automático, así como las puntas de los bolígrafos y la carga o recambio de los bolígrafos (conocido como refill), para lo cual contamos con dos extrusoras".

También se hacen aquí las personalizaciones de los productos, un mercado éste de la publicidad para el cual trabaja con frecuencia. Pero no todo queda ahí, sino que también fabrican sus propios envases y expositores, tanto para el sector de la publicidad como para el del consumo.

En ocasiones, aunque no es lo habitual, el cliente acude a Styb para hacer un producto nuevo. En estos casos, el departamento técnico y de diseño de Styb se ponen manos a la obra para lograr un diseño que satisfaga a su cliente, tras lo cual se desarrolla y se construye el molde.

El usuario de instrumentos de escritura está ya acostumbrado a tener en sus manos productos estéticos, agradables, cuya escritura sea suave y no requiera esfuerzo... Pero, ¿de dónde salen las ideas? ¿Cómo se llega a un producto cuya apariencia sea moderna, actual? En Styb, su presidente, Eduardo Sánchez Muliterno, ha diseñado siempre sus propios productos y ha sabido transmitir este gusto por la ‘invención’ a otro de sus hijos, Eduardo, actual responsable de I+D de Styb.

Claro que de un diseño bonito y atractivo, de una idea imaginativa plasmada en un papel, hay que saber pasar a la producción del nuevo producto de una forma rentable y con unos materiales adecuados. De las aproximadamente 450 toneladas anuales de plásticos que se consumen aquí, la mayor parte corresponden a ABS, policarbonato y polipropileno.

Optimizar los procesos

Un bolígrafo, por citar uno de los productos más habituales en Styb, contiene, según el modelo, unas 8 piezas, de las cuales unas 6 son de plástico. Idear un proceso en el cual la producción de todas ellas y su montaje conformen un conjunto rentable y productivo, no es tarea fácil. Styb ha optado por la automatización para optimizar sus recursos y lo hace desde el principio, con una instalación de alimentación centralizada que se encarga de llevar los materiales a sus 30 inyectoras desde los silos.

Un bolígrafo, por citar uno de los productos más habituales en Styb, contiene, según el modelo, unas 8 piezas, de las cuales unas 6 son de plástico

La mayoría de sus moldes son de colada, casi todos multicavidad, con entre 8 y 32 cavidades, dependiendo de la pieza. No sorprende por lo tanto que haya optado por automatizar la extracción de las coladas en todas las máquinas, a través de manipuladores de Sepro que depositan las coladas en los respectivos molinos ubicados a pie de cada inyectora.

Los ahorros en tiempos y la mejora de procesos que los extractores de Sepro proporcionan son importantes. Hoy, tras la finalización de su instalación en enero de 2003, el ciclo cerrado en el que opera Styb está perfectamente ajustado a sus necesidades.

"Con molinos a pie de máquina —señala Eduardo Sánchez-Muliterno— tienes que garantizar que las piezas van por un lado y las coladas por otro y, tras investigar varias posibilidades, llegamos a la conclusión de que este tipo de extractores suponían la mejor solución, también como protección de los moldes y como forma de evitar al máximo las paradas de las máquinas. De hecho, los equipos de Sepro nos dan una garantía del 100 por cien de que al molino sólo llegan las coladas." Otra ventaja de esta solución compuesta por manipulador y molino es la menor necesidad de mano de obra para estas operaciones y consecuentemente la posibilidad de utilizar estos recursos para otras funciones.

Sepro supo hacerse con el pedido, por una parte con una oferta agresiva, pero sobre todo porque facilitó al máximo la resolución del problema que supone la conexión del manipulador con la inyectora mediante los interfaces adecuados. La calidad del servicio, el apoyo técnico y la proximidad geográfica, así como la confianza de un suministrador de renombre, fueron también factores que decantaron la compra por la marca Sepro.

Además, estos equipos de Sepro se caracterizan por unos ciclos de trabajo preprogramados y personalizables (modificables en automático), porque permiten la memorización de hasta 20 programas y salida para impresora, por la función contaje de ciclos y 4 entradas/4 salidas auxiliares programables, el bloqueo de seguridad en brazo vertical que incorporan, el reglaje rápido de cotas de partida y de carreras, así como por la pinza con detección eléctrica de presencia de colada.

Styb ha optado por automatizar la extracción de las coladas en todas las máquinas, a través de manipuladores de Sepro que depositan las coladas en los molinos

Un mercado difícil

Unos 100 países, de los cinco continentes, reciben los instrumentos de Styb, que exporta el 75 por ciento de su producción, principalmente a Europa y a América.

Aquí, en este sector, el futuro pasa por la especialización ("tenemos que estar a la vanguardia en las técnicas de escritura", asegura el director general de la empresa), la tecnología y la capacidad de producir a costes competitivos. "Tenemos que dar un valor añadido, que viene dado por la apuesta tecnológica y ser capaces de fabricar productos innovadores"

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Eduardo Sánchez-Muliterno (izda.) y Víctor Pavón, responsable de Sepro en España, examinan una pieza a pie de máquina.

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Sepro Robótica, S.L.

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