Roberto Florencio
Consejero delegado de Plástic Omnium Industrial

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Roberto Florencio - Consejero delegado de Plastic Omnium Industrial

01/11/1995
"Somos un sector sufridor"

Roberto Florencio
Consejero delegado de Plástic Omnium Industrial


Roberto Florencio lleva veinte años inmerso en el sector de transformación de plásticos, que conoce al dedillo. Esta experiencia la complementa con el análisis de la problemática empresarial desde un punto de vista global. El resultado es un juicio comedido y riguroso de la situación, con los desafíos y oportunidades que se plantean en el sector y en la empresa en que trabaja para los próximos años. Como el cliente principal de Plástic Omnium Industrial es la industria automovilística, que pasa por ser la más exigente, los retos tecnológicos, logísticos, de normalización, homologación y calidad le son totalmente familiares.


Roberto Florencio nació en Cáceres en 1952 pero al año siguiente se trasladó a Barcelona. Es licenciado en Derecho por la Universidad de Barcelona y diplomado en dirección de empresas por IESE. Ha cursado el master en organización industrial en la Escuela de Ingenieros Industriales de la UPC. Trabaja desde 1975 en el sector de transformación de plásticos y en 1989 fue nombrado director de Plástic Omnium Industrial. Actualmente es el consejero delegado de la empresa.

El sector de transformación de materias plásticas ha sufrido un tremendo cambio en los últimos diez años. A finales de los setenta, existía en España una importante industria de electrónica de consumo, que demandaba muchos componentes de plástico. Ahora, recuerda Florencio, ya no existe casi ninguna de aquellas empresas, lo que provocó la reconversión del sector español de los plásticos.

Las empresas españolas de transformación de plásticos dependen en la actualidad del automóvil, alimentación, construcción, mobiliario, agricultura, pinturas y electricidad y electrónica, seis sectores altamente exigentes y que requieren mucha inversión.

La base de la producción la constituyen tres tecnologías clave: la extrusión, que supone el 41 por ciento del total, la inyección, que representa cerca del 20 por ciento, y el soplado con el 13 por ciento. El 26 por ciento restante se lo reparten las otras tecnologías.

- Qué inquietudes tiene en estos momentos el sector español de transformación de plásticos?

- La principal inquietud es el estancamiento del mercado. 1993 fue un año lamentable, de los peores que se recuerdan en España. 1994 se inició con la sensación de que había un cierta mejoría. En automoción, por ejemplo, el mantenimiento del plan Renove provocó un aumento de la producción nacional de turismos del 21 por ciento, hasta llegar a los 1,84 millones de unidades, y de las ventas del 22 por ciento. Este año, sin embargo, las previsiones son más desfavorables conforme avanzan los meses. A principios de 1995, se pensaban vender en España unos 940.000 turismos, con un aumento del 3 o 4 por ciento. Después del verano, las estimaciones oscilan entre los 800.000 y 825.000 unidades.

- Esta inquietud pesimista, es generalizada en todo el sector o sólo el que depende del automóvil?

- Gran parte del sector de transformación de plásticos depende en España de una forma u otra del automóvil. Y no solamente en términos de volumen de producción y nivel de facturación sino también en cuanto a tecnología, calidad, logística y precio. El sector del automóvil es el que más exige a los suministradores.

Los otros sectores básicos para los transformadores de plásticos también son altamente exigentes, tanto en la calidad y servicio como en los precios de las piezas. Por otro lado, el precio de las materias primas no ha cesado de aumentar en el último año, sin que se haya podido repercutir, en la mayoría de los casos, el aumento del coste en el precio final por imperativos de mercado. Se negocian los precios permanentemente pero difícilmente estas negociaciones fructifican. No es extraño que ante este panorama exista un cierto pesimismo generalizado en la industria transformadora.

- Que se requiere para ser una empresa competitiva?

- No se puede bajar la guardia. Hay que tener mucho coraje y mucha fuerza para soportar las presiones del mercado y seguir invirtiendo para lograr mejoras importantes de productividad. El cliente te pide continuamente mayor calidad y servicio a menor precio. El sector de transformación de plásticos es sufridor.

Actualmente se configura una estructura industrial "ligera de organización", ágil, eficiente y rápida que permita obtener flexibilidad y velocidad de decisión. Cada uno se enfrenta a diario con el imperativo de satisfacer las exigencias del mercado en términos de respuesta de producto a las exigencias reales de un mejor nivel de calidad, servicio y coste, lo que conlleva un tríptico basado en la anticipación, productividad y competitividad.

- Cuál es el secreto para ser competitivo?

- El factor clave es tener un accionista con vocación industrial que comprenda la situación y te comprenda.

- Cómo reaccionan las empresas transformadoras ante el endurecimiento del mercado?

- En los últimos años las empresas del sector se han preparado mucho mejor. Las empresas transformadoras adquieren ahora mayores responsabilidades, como en los casos de calidad concertada, logística de entregas o desarrollo del producto. Estos retos se asumen en paralelo con el cliente. Se ha comprendido que un resfriado de tu cliente te afecta directamente.

Si el cliente al que vendes un componente no hace el mejor producto, desaparecerá del mercado y tú con él. Por otro lado, si la tendencia de costes de los componentes fuera inflacionaria, es decir, fuera aumentando de precio, se llegaría al ocaso. Y ello porque nuestro cliente no compraría el producto por ser muy caro o porque no habría mercado para el producto con el precio resultante.

- Una parte significativa del grupo Plastic Omnium, y más recientemente con la última adquisición del grupo Reydel Industries, tiene como destino el sector del automóvil. No es muy peligrosa una gran dependencia del automóvil? No sería mejor diversificarse a otros sectores de plásticos?

- El sector del automóvil es ciertamente muy exigente pero también ofrece grandes oportunidades de trabajar a gran velocidad y con constantes desafíos. Es un sector muy seguro y estable en líneas generales. Otros sectores y mercados tienen unas ventas muy estacionales y son más irregulares. Sin olvidar que hay un apartado como el de impagados mucho más representativo e importante que en el sector del automóvil que, en definitiva, suele ser más seguro y estable.

Tanto en tecnología de inyección como de soplado, las aplicaciones más sofisticadas se aplican en el automóvil. Un suministrador de componentes para automoción ha de estar necesariamente en la punta tecnológica. Y ello tiene un efecto sinérgico beneficioso.

- Pero con la tendencia de baja de precios de los componentes tan acusada, cómo se amortizan las inversiones necesarias?

- Los automóviles incorporan cada vez más plástico. Hace siete años, por ejemplo, los depósitos de combustible eran metálicos en su mayoría. En la actualidad, la producción en España monta aproximadamente el 50 por ciento en plástico. Este año, cada coche incorpora aproximadamente una media de unos 90 kg de plástico y es factible pensar que en diez años la cifra sea el doble. El crecimiento del mercado en términos de kilogramos de transformación es, pues, ascendente y permite ser optimistas, sin olvidar que esta progresión va inevitablemente en detrimento de otros sectores industriales donde el plástico juega un papel sustitutorio y de continuidad.



- Cuál es el grado de investigación y desarrollo del sector en España?

- La inversión en investigación y desarrollo es aún muy baja en España pero el sector de transformación de plásticos se está dignificando. Se encuentra en permanente optimización para tener satisfecho a su cliente y mantener su actividad.

La antigua visión de plastiqueros que tenía la industria de transformadores ha desaparecido. Ahora se habla continuamente de formación. La preocupación es formar al empleado. También se han producido avances en robotización, automatización de procesos, nivel de conocimiento del sector. Más que trabajar a lo loco, la visión actual de muchas compañías es ergonómica, en el sentido de que contempla al trabajador. También es muy acusado el sentido de responsabilidad para con el medio ambiente y respeto del entorno.

Antes se disponía de un personal muy voluntarioso y con gran espíritu de sacrificio, pero posiblemente menos preparado que el actual. Ahora existe, probablemente, un personal de menos ímpetu y fuerza pero que tiene a su favor unas condiciones de trabajo más favorables y, en la mayoría de los casos, una mejor formación y preparación para el desarrollo de su función laboral, lo que deriva en un diferente comportamiento y rendimiento.

Lluís Alonso

El factor clave para ser competitivo es tener un accionista con vocación industrial que comprenda la situación y te comprenda. El sector de transformación de plásticos español se está dignificando No se puede bajar la guardia. Hay que tener mucho coraje y muchas fuerza para soportar las presiones del mercado y seguir invirtiendo para lograr mejoras importantes de competitividad

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