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Los plásticos en la tecnología médica

Al servicio de la salud

Redacción PU20/11/2008
La cifra de negocios de los fabricantes alemanes de tecnologías médicas ascendió en el año 2005 a alrededor de 15.000 millones de euros, lo cual representa un incremento del 9 por ciento con respecto a 2004. Nos encontramos ante un mercado de enorme atractivo que presenta grandes perspectivas de crecimiento para los próximos años, por lo que no es de extrañar que cada vez más empresas transformadoras de plástico se interesen por este sector.

¡El sistema sanitario alemán está enfermo. Según la opinión del experto en sanidad Karl Lauterbach y de otros políticos del partido socialdemócrata alemán (SPD), el sistema actual es demasiado caro, no resulta eficaz y carece de suficientes elementos de competencia. La nueva reforma sanitaria tampoco contribuirá mucho a que el sistema se recupere. Sí lo hará puntualmente, no obstante, un ámbito al que hasta ahora la opinión pública había prestado poca atención: las tecnologías médicas avanzadas y otras innovaciones de proceso. Según unas primeras estimaciones, éstas pueden reportar ahorros significativos en el sistema sanitario alemán por valor de hasta casi 1.000 millones de euros.

Ésta es la conclusión a la que llega un estudio conjunto realizado por la Universidad Técnica de Berlín, la empresa consultora Droege & Comp. y la asociación industrial alemana Spectaris. Este estudio muestra con ejemplos concretos hasta qué punto el empleo de tecnologías creativas permite ahorrar costes de forma directa y también indirecta en el ámbito de la sanidad. Dentro de las conclusiones finales del estudio se señala que la política sanitaria generalmente aceptada no debería limitarse a una simple reducción de costes, sino que debería proponer alternativas y crear las condiciones marco adecuadas para nuevos procedimientos. Al fin y al cabo -advierte implícitamente este estudio- la sanidad es, con más de cuatro millones de trabajadores, es decir, más del 10 por ciento de la población activa alemana, uno de los mercados de futuro más importantes de este país.

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Un mercado de mil millones de euros

Según Spectaris, la asociación industrial alemana para tecnologías ópticas, médicas y mecatrónicas, los más de 1.200 fabricantes alemanes de productos de tecnología médica emplearon en 2005 a alrededor de 87.000 personas y alcanzaron una cifra de negocios global de 14.800 millones de euros, lo cual representa un aumento del 9 por ciento con respecto a 2004. Se espera que las cifras de crecimiento del año 2006 sean similares, con lo que el volumen de negocios superará los 16.000 millones de euros. La asociación subraya, sin embargo, que las excelentes cifras alcanzadas en el año 2005 resultan exclusivamente de la buena marcha de las operaciones en el mercado exterior. Las exportaciones aumentaron casi un 17 por ciento y alcanzaron los 9.200 millones de euros, mientras que el mercado doméstico experimentó una recesión. La cuota de exportación batió un nuevo récord situándose por encima del 62 por ciento.

Eucomed, la Asociación Europea de la Industria de Tecnología Sanitaria con sede en Bruselas, cifra el mercado mundial de las tecnologías médicas de hoy en día en 184.000 millones de euros. De ellos, 80.000 millones de euros se realizan en los EE UU, 20.000 millones de euros en Japón, y unos 55.000 millones de euros en Europa, uno de los mercados de ventas de mayor expansión. Por término medio, los estados europeos dedican el 8,4 por ciento de su producto interior bruto (PIB) anual a la sanidad. Alemania, el mercado interior más grande dentro de Europa, destina incluso el 11 por ciento del PIB a la asistencia médica en el sentido más amplio de la palabra.

Junto con el metal, el cristal y la cerámica, el plástico es uno de los materiales más en boga en el ámbito de la tecnología médica. No se puede determinar con exactitud en qué cantidad, pero se puede decir que los materiales fabricados químicamente tienen en general grandes perspectivas de crecimiento en este campo. En comparación con los materiales convencionales, estos nuevos materiales ofrecen ventajas contundentes gracias a sus propiedades específicas, su diseño flexible y su procesamiento más económico.

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Los materiales estándar suponen el 80%

El atractivo de los materiales polímeros quedó confirmado en ComPaMed, la feria monográfica internacional que se celebra en Düsseldorf todos los años a mediados de noviembre coincidiendo con Medica, la feria de medicina más grande del mundo. En su XV edición, ComPaMed 2006 mostró de nuevo interesantes propuestas relacionadas con los ámbitos específicos a la que está dedicada: componentes, productos previos y materias primas para la industria médica. Más de 320 expositores procedentes de 25 naciones evidenciaron en la edición del año pasado que no sólo la nanotecnología y la microtecnología están en auge en el mercado de suministros para la industria médica, sino también los plásticos.

Actualmente, el porcentaje de plásticos en los productos médicos se cifra en un 50 por ciento. En Alemania, se utilizaron el año pasado alrededor de 12.000 toneladas de plástico para la fabricación de productos médicos. Un informe de la revista especializada alemana de plásticos ‘Kunststoff Trends’ indica que actualmente se transforman en todo el mundo más de 1,8 millones de toneladas de plástico para la industria de las tecnologías médicas. Ello supone poco más del 1 por ciento con respecto al consumo mundial de plástico, cifrado actualmente en 165 millones de toneladas, aunque el sector presenta un crecimiento exponencial. Los denominados materiales estándar, como el polietileno (PE), el polipropileno (PP), el poliestireno (PS) y el policloruro de vinilo (PVC) son los más demandados en este ámbito y representan un 80 por ciento aproximadamente del consumo total. El 20 por ciento restante está compuesto por plásticos técnicos, como policarbonato (PC), poliamida (PA), poliuretano (PUR), poliéster (PET) y también copolímeros, que son polímeros formados por dos o más monómeros distintos, como por ejemplo el ABS (Acrilonitrilo Butadieno Estireno).

En el ámbito de la asistencia sanitaria, que incluye no sólo las tecnologías médicas sino también los sectores farmacéutico e higiénico, el PVC (con un 29 por ciento aprox.) sigue siendo uno de los materiales más utilizados junto con el PE (con un 30 por ciento aprox.). En el sector médico, el PVC se utiliza, por ejemplo, para la fabricación de bolsas de infusión y de diálisis, numerosos sistemas de tubos, tiendas de oxígeno y catéteres y también como film para envasar medicamentos. El PP, con una tasa de crecimiento anual del 7 por ciento, está desempeñando un papel cada vez más importante como alternativa al PVC, cuyo empleo genera controversia en la opinión pública.

Según la empresa Bayer MaterialScience AG, entre los polímeros técnicos el policarbonato ocupa un lugar muy destacado en el mercado médico, que en 2004 consumió más de 75.000 toneladas de este material. El policarbonato se utiliza, además de para fabricar cristales de gafas, lunas de coches y placas para pantallas acústicas, para la fabricación de productos médicos como dializadores y generadores de oxígeno sanguíneo y, más recientemente, en ampollas resistentes a la presión para sistemas de inyección sin aguja o en inhaladores para enfermos de asma. Algunos de los ámbitos de aplicación más innovadores son los dispositivos denominados ‘lab-on-a-chip’ y también los equipos de análisis y diagnóstico miniaturizados, como los que se utilizan para medir la glucosa en la sangre y para analizar las proteínas.

El atractivo de los materiales polímeros quedó confirmado en ComPaMed, la feria monográfica internacional que se celebra en Düsseldorf todos los años a mediados de noviembre coincidiendo con Medica, la feria de medicina más grande del mundo

La tendencia se mantiene

Oechsler AG ha fabricado y suministrado más de 50 millones de grupos de componentes para un modelo de inhalador fabricado a base de distintos plásticos. Este dato pone de manifiesto la enorme competencia de la empresa en el ámbito de la tecnología médica. Pero Oechsler quiere ir mucho más allá. El año pasado, esta empresa transformadora de plásticos del sur de Alemania fundó la división Oechsler Med, intensificando así no sólo sus actividades en el ámbito clínico sino también en el farmacéutico. Para los próximos años, Oechsler tiene previsto invertir varios millones de euros en su nueva división, con el fin de aumentar significativamente la contribución del segmento de productos de tecnología médica y farmacéutica al volumen total de negocios, una contribución que en 2005 supuso alrededor del 15 por ciento.

Sartorius, Oechsler, Rehau, Gerresheimer Glas y en general todas las empresas que trabajan en el sector de la tecnología médica están convencidas de que en los próximos años la tendencia continuará al alza, ya que la demanda y, en consecuencia, el volumen de negocios en el ámbito sanitario seguirán aumentando.

También se espera que la nanotecnología y muy especialmente los microsistemas desempeñen en este ámbito un papel cada vez más importante en los próximos años, tal como confirma el médico e ingeniero Erich Wintermantel. Wintermantel es catedrático de tecnología médica en la Universidad Técnica de Munich y está convencido de que, a medio plazo, la miniaturización experimentará un fuerte auge dentro del ámbito de la tecnología médica, al tiempo que la microtecnología y la nanotecnología seguirán ganando mayor peso.

El profesor de la Universidad Técnica opina por otro lado que el plástico todavía tardará un tiempo en desbancar al metal, aunque en algunos ámbitos como el de los microimplantes se está a punto de alcanzar la madurez técnica.

La industria de los productos miniaturizados ya ha registrado sus primeros éxitos. Se han implantado, por ejemplo, dosificadores diminutos fabricados en gran parte de plástico en el ámbito odontológico y en el tracto gastrointestinal.

En la ComPaMed 2006 de Düsseldorf se presentó por primera vez una minúscula bomba de plástico de tan sólo 5 milímetros de alto y 25 de diámetro.

La empresa alemana Bartels presentó también unas microbombas más pequeñas que una moneda de un céntimo de euro, las cuales permitirán desarrollar, entre otros, dosificadores portátiles de insulina cada vez más diminutos.

Estas pequeñas válvulas se utilizan también en los implantes de esfínteres artificiales, donde aseguran que el intestino se abra y se cierre.

Las microbomas, que pesan apenas un gramo, están fabricadas con el polímero de última generación denominado polifenilsulfona (PPSU) y pueden fabricarse mediante la técnica de moldeo por inyección.

El bajo coste de fabricación es precisamente una de las principales ventajas que ofrecen los materiales polímeros, y no sólo en el ámbito de la tecnología médica.

Armin Hossinger, director general de la empresa bávara whr Hossinger Kunststofftechnik GmbH, una de las empresas presentes en ComPaMed, está convencido de que la tendencia al alza del plástico se mantendrá porque permite fabricar los componentes a menor coste, por un lado, y en grandes series por el otro.

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Nuevas áreas de negocio

Naturalmente, las buenas perspectivas de futuro y de crecimiento continuo del sector de las tecnologías médicas para los próximos años despiertan nuevas inquietudes en las empresas y abren las puertas a nuevos negocios. A principios de 2007, por ejemplo, la sociedad alemana Sartorius AG -que ya había comprado en julio de 2006 una pequeña planta de producción en Puerto Rico- adquirió todas las participaciones de la empresa Toha Plast. Con sus 75 empleados, la empresa fundada por Thomas Hackel (de ahí el nombre de Toha) desarrolla y fabrica componentes de plástico para la biotecnología y la tecnología médica en su emplazamiento de Göttingen. La adquisición de Toha Plast, proveedor y partner de desarrollo de Sartorius desde hace muchos años, forma parte de la estrategia de la empresa de “convertirse en líder de mercado en el ámbito de los productos desechables para la industria biofarmacéutica, un segmento que crece a gran velocidad”.

Seguramente, la atractiva división “Medical Plastic Systems“ha sido el motivo por el que la empresa alemana Gerresheimer Glas AG ha adquirido recientemente Wilden AG, una empresa dirigida por los hermanos Hans y Bert Wilden que en el último ejercicio alcanzó una cifra de negocios de 240 millones de euros. De esta cifra, más de dos tercios corresponden al segmento de productos de tecnología médica y el tercio restante a los productos moldeados por inyección y destinados principalmente a la industria automovilística. Para Axel Herberg, Presidente Ejecutivo de Gerresheimer, la adquisición de la empresa familiar Wilden AG, que cuenta con más de 2.300 empleados, representa”un gran avance en nuestra estrategia de alcanzar un crecimiento sostenible mediante la adquisición de líderes tecnológicos y de mercado en el sector de los envases y sistemas farmacéuticos”.

La empresa bávara Rehau AG cuenta con una larga tradición en el ámbito de las tecnologías sanitarias. A principios de los años cincuenta, esta empresa, principalmente activa en el segmento de productos para la construcción, empezó a producir tubos de silicona para aplicaciones médicas. Más tarde, creó un nombre de marca propio, Raumedic, para comercializar este tipo de productos y en el año 2004 se fundó una sociedad independiente. A finales de 2005 se inauguró en el parque industrial de la localidad alemana de Münchberg la flamante fábrica de productos médicos de la empresa filial de Rehau, Raumedic AG. Para ello, se invirtieron alrededor de 20 millones de euros en construir, junto a la autopista A9, nuevos edificios y salas limpias con la tecnología más avanzada. Esta sociedad anónima cuenta actualmente con alrededor de 200 empleados y continúa su proceso de expansión.

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