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Cicloplast responde

15/10/2006

Una figura fundamental para garantizar el cierre del ciclo en la gestión de los residuos plásticos es la realización de productos finales con estos residuos. Dado que una manera muy importante de mostrar el resultado del esfuerzo del ciudadano por separar en recibir de vuelta estos productos, ¿no sería un campo de aplicación muy importante todas las compras realizadas por las Administraciones?

Esto es lo que conoce por compra verde.

Efectivamente este sería un campo de aplicación de estos productos de gran valor estratégico, por el significado social que conlleva. Durante los últimos años estas compras verdes no han significado una gran cantidad de productos hechos con plástico reciclado consumidos.

Sin embargo, La Comisión interministerial, presidida por la Subsecretaria de Medio Ambiente, elaborará un Plan de Contratación Pública Verde para toda la Administración General del Estado. En el se planteará la Incorporación de Criterios Medioambientales a la Contratación Pública. Esta comisión, constituida el pasado 22 de septiembre y presidida por la Subsecretaria del Ministerio de Medio Ambiente, tendrá como cometido la elaboración de un informe sobre el grado actual de incorporación de criterios ambientales en la contratación pública o el estado de situación de la misma. Se ha encargado a un Grupo Técnico de Trabajo formado por los Ministerios de Medio Ambiente, Economía y Hacienda, Asuntos Exteriores y de Cooperación, Defensa, Justicia y Administraciones Públicas, la realización este informe que deberá estar listo en el plazo de un mes.

Para que en la contratación pública se apliquen prácticas respetuosas con el medio ambiente se elaborará un Plan de Contratación Pública Verde que promueva en los organismos públicos:

  • La compra y utilización de productos con bajo contenido o ausencia de sustancias peligrosas para la salud y el entorno.
  • La compra y uso de productos reutilizables.
  • La compra y uso de productos de larga duración.
  • La compra y uso de productos con elementos fácilmente separables.
  • La compra y uso de productos y materiales reciclables y separables.
  • La compra y uso de materiales reciclados.
  • La reducción en la generación de residuos y con su correcta gestión.
  • El ahorro de recursos, energía o agua la mejora de la calidad ambiental, reduciendo la polución y los ruidos nocivos.

Si los plásticos biodegradables son tan sumamente buenos como se está intentando mostrar últimamente, ¿cuál es el motivo para que no sea posible encontrarlos disponibles en los suministradores de productos plásticos tradicionales?

A partir del siglo XIX los plásticos artificiales se producen por tratamientos químicos de polímeros naturales, principalmente de materiales celuloides. En el siglo XX se han desarrollado plásticos sintéticos, principalmente los basados en petróleo. Comparados con los plásticos naturales, los sintéticos mejoran notablemente las propiedades, sobre todo la del ciclo de vida. Sin embargo, dado su extenso ciclo de vida se los considera un residuo y por tanto con la necesidad de ser tratado.

Recientemente ha aparecido un artículo de Gérard Bertolini, Profesor de la Universidad de Lyon, que describe la incertidumbre relativa a la pregunta ¿plástico o bioplástico?, Y de la que me permito extraer algunos párrafos:

  • Algunos polímeros son solubles en agua, otros son fotodegradables (porque contienen aditivos de degradación sensibles a los rayos ultravioleta), y otros son erróneamente descritos como biodegradables.-
  • ¿Hasta qué punto se completa la degradación? Como consecuencia de la introducción de almidón en los grupos de resinas sintéticas, los componentes se rompen en pequeños trozos de plástico que no se degradan en la tierra. La biodegradación implicaría la separación de los mismos en moléculas simples, como dióxido de carbono y agua, por acción de microorganismos vivos.-
  • Muchos productos han sido llamados biodegradables por sus productores sin ninguna justificación válida; hay muchas medidas estándar para medir la biodegradabilidad, cada país cuenta con las suyas particulares; estas medidas están basadas en la aplicación de métodos y pruebas de laboratorio en condiciones específicas, mientras que las condiciones reales son variadas.-
  • Si los bioplásticos son vertidos en condiciones aeróbicas, no son convertidos en dióxido de carbono y agua, sino que producen gas metano, que muchas veces es más común que el dióxido de carbono como gas de efecto invernadero (“Biodegradable” no (siempre) significa “biodegradado”, “renovable” no es lo mismo que “renovado”, y “reciclable” no significa “reciclado”).

En lugar de aplicaciones generalizadas, algunos biopolímeros son interesantes para los nicho de mercado: es decir plásticos bioreabsorbentes para las productos básicos médicos, ligaduras, alfileres, tornillos, implantes; sistemas de entrega de medicamentos, debido a su capacidad de disolverse con el tiempo; plásticos solubles en agua para bolsas de ropa sucia de hospitales o bolsas para pesticidas; bolsas para materiales de compostaje; y películas de mantillo, con reservas. Parecen inapropiados para la mayor parte del proceso de embalaje (incluyendo las bolsas de compras, las bolsas de basura y las botellas) vajilla desechable y pañales desechables-

Esos párrafos ilustran una conclusión obvia: No hay materiales buenos y malos. El interés, ya sea por razones ambientales, económicas o de conveniencia por un tipo de polímero depende de la aplicación y el contexto. Legislar al respecto de la benevolencia o, el peligro de un material frente a otro, es un arma de doble filo. Es el mercado quién sabiamente colocará a cada material en los nichos más apropiados, y bajo las condiciones de mercado más razonables. Como de otra manera ha venido ocurriendo desde tiempos casi ancestrales.

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