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NatureWorks PLA es un plástico que se produce a partir del maíz, con aplicaciones ya presentes en nuestros supermercados

Sembrar maíz para obtener plásticos

Ibon Linazisoro01/11/2005
Que los plásticos entren en el debate medioambiental no es raro. Que tengan que ver con la reducción de la emisión de gases con efecto invernadero, ya es menos habitual. Pero que se metan de lleno en las discusiones sobre el maíz genéticamente modificado es algo absolutamente novedoso. Pero sí, lo cierto es que hemos llegado a un punto en que esto es ya un hecho. NatureWorks PLA es un plástico que parte del maíz como materia prima y no del petróleo. Tras siete años trabajando para que este plástico pueda alcanzar una escala comercial, existen ya aplicaciones reales en el mercado y la capacidad de producción anual es de 140.000 toneladas anuales.
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Botella de Belu Water (Reino Unido), a partir de PLA.
NatureWorks PLA es el primer polímero derivado de recursos renovables. Se puede adquirir ya a gran escala y su precio compite directamente con el del PET, e incluso con el PS en determinadas aplicaciones. Es más, unos 7.300 comercios de alimentos de todo el mundo cuentan ya en sus estanterías con productos envasados en este material. Entre ellas, empresas como Auchan (Francia) y Delhaize (Bélgica).

Kathleen M. Bader, Presidente y CEO de NatureWorks LLC, dijo en octubre ante la prensa internacional, Plásticos Universales incluida, que “nadie antes que nosotros había tenido éxito en el espacio de recursos renovables biodegradables. Y ello por cuatro razones fundamentales: nunca había habido paridad en rendimiento, ni en precio, nunca había existido la escala de suministro suficiente para competir al nivel del mercado mundial y no había suficientes compradores de plásticos que se preocuparan por la sostenibilidad”. Los tres primeros obstáculos ya están superados. La batalla actual está en el cuarto, la sostenibilidad.

NatureWorks PLA se obtiene del maíz. De sus azúcares, pasando por la fermentación, se obtiene ácido láctico que se utiliza para crear un plástico transparente llamado “polylactide” (PLA), posteriormente transformable mediante diversos sistemas para convertirse en botellas, films, bandejas o envases, entre otros. De cada 2,5 kgs de maíz se obtiene 1 kg de plástico. El material restante se destina a comida para animales y otros usos. Un kilo de maíz ocupa un metro cuadrado en la plantación.

La empresa productora cuenta con una sola planta, ubicada en Blair (Nebrasca, EE.UU.), con capacidad para 140.000 toneladas anuales. La producción de esta nueva resina requiere un 68 por ciento menos de recursos fósiles que los plásticos convencionales como el PET y se trata además del primer polímero que no emite gases favorecedores del efecto invernadero.

Su precio es similar al del PET pero sin los inconvenientes de la volatilidad de los precios de los polímeros dependientes del petróleo. Existen diferentes precios. Así, de la gran cantidad de maíz genéticamente modificado que se planta en EE.UU., NatureWorks ofrece la posibilidad de comprar maíz sin modificar con diversas modalidades, algo especialmente importante en Europa donde este tipo de plantaciones no han sido bien recibidas por el público.

Aplicaciones

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Ensalada fresca de Il Melograno (Italia).
Gracias a su transparencia y brillo y su facilidad de procesado en la extrusión y el termoconformado, se utiliza ya en piezas rígidas de termoconformado. Su rigidez permite además utilizar paredes más delgadas, rebajando el peso de las piezas frente a las mismas hechas en PET. Auchan, uno de los grandes de la distribución en Francia, ya cuenta en sus locales con envases para comidas frescas basados en PLA. Y la italiana Il Melograno envasa sus ensaladas frescas en bolsas flexibles de PLA. Curiosa la paradoja. Ensalada envasada en un plástico que proviene del maíz.

El de los films y las etiquetas también es un sector susceptible de usar PLA, así como el de las botellas. La empresa británica Belu Water ya está vendiendo una botella de agua hecha con PLA desde julio 2005. Las botellas son la aplicación más novedosa del PLA que ofrece sus mejores prestaciones en aguas, leche y yogur, aceite vegetal y zumos frescos. No así en bebidas carbónicas, para las cuales su barrera no es suficiente. La primera botella en PLA se lanzó en octubre de 1004 en EE UU por la empresa Biota.

Vasos desechables, boles, platos y similares, así como otros ámbitos como el de la telefonía o tarjetas inteligentes pueden lograr ventajas sustituyendo materiales como el PVC por PLA, contribuyendo así al cuidado del medio ambiente.

¿Fibras naturales o sintéticas?

Tras el proceso de obtención de azúcar, fermentación, obtención del monómero y luego del polímero, el producto resultante es el NatureWorks PLA y la fibra Ingeo. La fibra se lanzó en enero de 2003 y reúne las ventajas de las fibras naturales y las de las sintéticas. Está presente en ropa, textiles para el hogar, ropa de cama, almohadas... El Corte Inglés, en España, ya está comercializando almohadas con fibras Ingeo.

¿Por qué?

En la actualidad, lo cierto es que una capacidad de 140.000 toneladas anuales se pierde en la inmensidad del sector de los polímeros, en el cual el PET o las poliolefinas adquieren dimensiones enormes. ¿Por qué entonces esta nueva apuesta de la industria? ¿Qué se puede hacer en un mercado tan dependiente de los precios de la materia prima y tan decantado en ocasiones por plásticos convencionales? Bien, en NatureWorks apuestan por la diferenciación. Piensan que un material plástico que parte de recursos renovables, del maíz en concreto, no padecerá la escasez de petróleo que empezará a afectarnos dentro de un periodo que entre los expertos se sitúa entre 10 y 70 años. El responsable de compras de Auchan (Francia) piensa que un tipo determinado de consumidor final exige ya a sus hipermercados una actitud proactiva a favor del medio ambiente. Pero hay cuestiones más terrenales. Un envase de ensalada en PET puede pesar 45 gramos. El mismo en PLA, 32. Esto es importante si se tiene en cuenta la Directiva de la UE según la cual una reducción de un 27 por ciento en peso resulta en un ahorro del 27 por ciento en ecotasa. Un dato sorprendente: con el paso del PET al PLA en varias aplicaciones de packaging, Auchan ha permitido el ahorro de más de un millón de litros de gasolina en un año.
Motivos económicos, por tanto, y también diferenciadores. Pero a estos se añade la funcionalidad del PLA, que se comporta perfectamente en los procesos de transformación convencionales y que no requiere ningún cambio en los equipos existentes.
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Bolsas para pan de Europackaging (Reino Unido).
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Envase ya presente en superficies de la empresa Auchan (Francia).
Reducir el efecto invernadero

NatureWorks PLA es el primer y único polímero disponible a escala comercial en la industria que no contribuye a incrementar el efecto invernadero, causante del calentamiento de la Tierra. La empresa lo ha logrado mediante la compra de RECs (“renewable energy certificates") que sirven para paliar el efecto de las emisiones de la energía que todo el proceso para la producción de estos plásticos requiere. Las REC aseguran la producción de energía renovable en una cantidad igual a la cantidad de energía no renovable utilizada en el proceso por NatureWorks LLC. El resultado neto es una reducción del 68 por ciento en el uso de combustible fósil, en comparación con plásticos convencionales.

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Dennis McGrew Chief Marketing Office and Vice President, muestra una aplicación con PLA.
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Kathleen M. Bader Presidenta y CEO de NatureWorks LLC.

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