Los transformadores han sido, son y serán la pieza fundamental de la evolución del plástico en la vida moderna

Entrevista a Ramón Gil de Luigi, director general de PlasticsEurope Ibérica

Redacción Interempresas10/06/2013
Atravesamos ya el ecuador de 2013. Un año al que muchas empresas se enfrentaban con incertidumbre y esperanza. ¿Está resultando todo lo bueno que se esperaba? ¿Hay indicios de recuperación en nuestra industria del plástico? Para responder a éstas y otras cuestiones sobre la evolución del mercado el pasado año y 2013 y conocer las previsiones para el año que viene contactamos con uno de los organismos más representativos de esta industria, PlasticsEurope. Su máximo exponente en la Península Ibérica, Ramón Gil de Luigi, muestra cierto optimismo en esta entrevista, sobre todo gracias a sectores clásicos como el del automóvil que, sin duda, fomentará la demanda y de otros, como el aeronáutico que ya usan el plástico como material insustituible.
foto
Ramón Gil de Luigi, director general de PlasticsEurope Ibérica.

Acaban de presentar las cifras correspondientes a 2012. ¿Cómo ha cerrado el año el sector de las materias primas plásticas?

La evolución del negocio en cuestión ha estado muy afectado por la situación económica que está atravesando el país, y lógicamente esto ha tenido un impacto negativo en la evolución de este negocio.

En años anteriores, la crisis ya afectaba a este negocio en España, sin embargo se había podido compensar con las exportaciones. En 2012 no fue posible porque algunos países a los que destinábamos nuestros productos no andan tampoco muy boyantes. Por este motivo, la producción de plásticos en España se ha visto reducida en un 8,5%, frente a las cifras del año 2011.

Si bien es cierto que en el año 2011 habíamos tenido un ligerísimo crecimiento del 1,9%, basado fundamentalmente en esa exportación, 2012, entre una crisis más aguda y una menor demanda de nuestros clientes principales, hemos tenido una bajada de casi un 9%.

Habla de exportaciones pero, ¿cuáles son hoy nuestros principales países de destino?

Como la mayoría de exportaciones en España, el mercado principal es Europa. Nosotros exportamos fundamentalmente a Francia, Italia, algo a Portugal, Alemania y Bélgica. Fuera de estos países, el destino que quizá presenta una mayor demanda porque tiene relativamente poca producción de plásticos y mucha transformación, es decir, producto acabado, es Turquía. Luego hay otros como China, India o Marruecos, pero en menor medida.

¿Ha pensado nuestro sector abrirse a nuevos mercados? ¿Pueden ser competitivos nuestros plásticos en otros países?

Hay que tener en cuenta que los centros de producción están previstos para trabajar en un área geográfica concreta y, en este caso, en España se produce mayoritariamente para Europa. Hay productos que para exportarlos a mucha distancia, requieren unos costes logísticos que en algunos casos, hacen las operaciones poco competitivas.

El sector ha crecido en el ámbito internacional un 2,8%, en Europa ha decrecido un 3,8, al mismo tiempo que nuestro sector se ha contraído…

Esto refleja la situación económica de cada región. Está claro que en conjunto hemos crecido, estamos en 288 millones de toneladas de productos plásticos en el ámbito internacional, lo que supone un crecimiento interesante pero por otro lado, el reparto está variando de forma dramática.

China es sin lugar a dudas el número uno mundial en consumo de materias plásticas y prácticamente constituye, solo China, el 25% del consumo mundial. Este crecimiento en la zona de Asia en general ha ido en detrimento de otras regiones.

¿Y cree que este “batacazo” en España se debe a la coyuntura?

Si hiciéramos una relación de la evolución en cada uno de los grandes países europeos, veríamos que cada cual ocupa una posición en relación directa con su situación económica. En España tenemos una evolución negativa. El plástico en general está muy ligado también a la situación del consumo en el país y de la evolución del PIB. La mitad del consumo de plásticos está relacionado con segmentos como el de envase y embalaje, es decir, consumo directo. Y todos sabemos que éste está disminuyendo de forma muy importante en España.

El hecho de que existan planes para estimular la compra de artículos como vehículos, por ejemplo, puede beneficiar al sector…

En el automóvil, confío en que la evolución será positiva a muy corto plazo por tres motivos: uno, que la producción de automóviles está también orientada mayoritariamente a la exportación, por eso la situación de deflación en el mercado europeo influye menos.

Dos, tenemos una industria suministradora de productos para la construcción muy sólida, muy eficiente y muy competitiva. Tenemos una buena base para exportar. Y tres, hemos detectado en los últimos meses grandes firmas automovilísticas se están decantando por España con inversiones para incrementar sustancialmente la producción de algunos de los centros que tenemos en España.

Entonces, ¿hay esperanza en esta industria?

Sí, creo en el sector de la automoción, porque somos competitivos, tecnológicamente avanzados y, en muchos casos, incluso líderes. Tenemos una industria suministradora muy potente y avanzada. Además, ayuda la influencia directa de la reforma de la Ley Laboral que se ha puesto en marcha. Hay un plan de inversiones que va a ayudar a que todo avance positivamente. Confío en que el sector del automóvil será uno de los primeros que va a recuperar unas tasas de crecimiento aceptables como había tenido en la antigüedad. Soy muy optimista en este sentido.

El hecho de que se sustituyan materiales tradicionales por plástico en los automóviles también ayudará…

Sin lugar a dudas. En el sector del automóvil, el plástico se está convirtiendo cada vez más en un material irremplazable. Se están haciendo piezas que anteriormente no se podían producir ni siquiera con otros materiales, sólo con plástico. El plástico aporta muchas ventajas.

¿Por ejemplo?

La principal es la ligereza del automóvil, la cual repercute directamente en el consumo durante todo su ciclo de vida. En el momento en que dispongamos de un automóvil eléctrico o que se desplace gracias a otro combustible, tanto el peso como las otras características que aporta el plástico lo harán indispensable. Veo en un futuro muy próximo un automóvil prácticamente de plástico.

Pese a estas últimas cifras negativas, parece que el consumo de plástico no ha dejado de crecer durante los últimos 50 ó 60 años. ¿Seguirá con esta tendencia en un futuro?

La evolución del plástico en nuestra vida diaria ha evolucionado enormemente desde 1950. Ha ido avanzando como material óptimo para sustituir otros materiales y lo seguirá haciendo por las características que aporta.

Ahora se debe invertir. El del plástico es uno de los sectores más innovadores en la industria, y copa áreas en las que se están haciendo productos con plásticos modernos muy sofisticados que ya no se pueden hacer con otro material. En estos momentos se están desarrollando compuestos de plástico que permiten hacer piezas, dar soluciones a demandas de la vida diaria que no se podrían hacer si no es con plástico.

A base de innovación e inversión en desarrollo, está avanzando de una forma autónoma, invadiendo nuevas áreas de trabajo y de aplicación que nunca habían existido.

¿Puede poner algún ejemplo?

Hay áreas clarísimas. El transporte por ejemplo. En Boeing y Airbus, más del 50% del avión son compuestos plásticos. El avión también ha ido sustituyendo al acero por plástico y está dando mejores resultados que otros materiales que se utilizaban antes. Ya no se puede volver atrás. Si mencionamos la medicina, por ejemplo, en el área de prótesis, hay piezas que no se pueden hacer de otra manera si no es con plástico. Y como éste, hay infinidad de sectores de actividad.

foto
Viena cuenta en el centro de la ciudad con una planta de recuperación que valoriza energéticamente los residuos.

El plástico se impone a otros materiales y se vende hoy más materia prima que nunca, sin embargo, muchos transformadores se quejan del escaso margen de beneficios que manejan en la actualidad.

Bueno, el plástico necesitará siempre transformadores y ellos siempre deben estar en disposición de ganar dinero. No hay que olvidar que el plástico tiene un potencial innovador enorme y los transformadores también tienen que avanzar y adaptarse a las nuevas tecnologías, a las nuevas situaciones, a las nuevas competitividades del mercado, por lo que no se pueden hacer, en mi opinión, negocios como se gestionaban hace veinte años.

Adaptarse o sucumbir…

La innovación que el plástico arrastra tiene que transmitirse a los transformadores, y éstos deben adaptarse a la situación actual. Los transformadores han sido, son y serán la pieza fundamental de la evolución del plástico en la vida moderna.

Ustedes proponían el objetivo cero plásticos en vertederos en 2020. ¿Cuán lejos estamos en este país para cumplirlo?

Creo que si en el mundo no tenemos objetivos ambiciosos, nunca se alcanzará nada. Este objetivo sí se puede conseguir, a pesar de que es difícil. Creo que se puede alcanzar. Lo importante es que en este camino 2020 se implementen todos los temas que se tienen que desarrollar para lograrlo. La administración lo acepta y está muy de acuerdo con el planteamiento de que los residuos plásticos tienen un valor. No nos podemos permitir enterrar este valor en los vertederos.

¿Cómo lograrlo?

Una de las vías para avanzar en esta dirección es reciclar, reutilizar, reciclar hasta que no se pueda más. Hoy tenemos en España un nivel de reciclado próximo al 30% y creemos que esto puede avanzar de una forma sustancial al 50 o más. La forma de llegar a ello es no tirando los plásticos al vertedero, sino buscando vías de reciclaje adecuadas. Para que esto se produzca tenemos que crear un entorno legal óptimo.

Y seguir el ejemplo de países como Alemania…

Eso es. Ellos reciclan de una forma o de otra el 100% de las materias plásticas y prohibieron el plástico en vertedero ya en el año 2005. Esto ha cambiado el paisaje en Alemania. Hoy en día se recuperan y reciclan el 98% de las materias plásticas, producto plástico que se pone en el mercado después.

Nosotros tenemos una cuota de reciclado mecánico próximo al 30%, más lo que luego se recupera energéticamente, estamos alrededor de un 50%. Todavía mandamos al vertedero más de la mitad de los residuos plásticos.

Mucho.

Demasiado. En PlasticsEurope estamos en línea con la posición de la Comisión Europea. Hay que consumir de forma responsable y, a partir de ahí, se efectúa la recogida profesional y se aplica el reciclado de calidad, para que este producto pueda volver a ser utilizado en producir los productos nuevos. El problema es que si no se recicla bien, después lo mezclamos con plástico virgen y no podemos dar las características técnicas óptimas.

Cuando el plástico ya no se puede reciclar más, se valoriza energéticamente pero, según parece, en España no es un método bien visto por la sociedad. ¿Por qué?

Desde el punto de vista legal es correcto, y en España se están buscando argumentos que no tiene ninguna validez. Está claro que una central de valorización en la España de hace treinta años no contaba con todos los avances tecnológicos para evitar emisiones a la atmósfera. Esto ha avanzado de forma intensa en los últimos años y hoy una planta de valorización energética es totalmente inocua, no sale ni humo por la chimenea. Aquello forma parte del pasado y ya no hay motivo para pensar en estos planteamientos tan pasados de moda hoy.

Sin embargo, parece que queda en la retina de los ciudadanos precisamente eso…

Sí, nosotros llevamos a cabo unas campañas importantes desde un punto de vista educacional. Ya desde las escuelas se están creando unos programas bastante amplios para informar de forma objetiva de dónde viene el plástico, para qué sirve y cuál es su ciclo de vida.

Está demostrado que estas plantas no son en absoluto contaminantes, al contrario, lo que eliminan es la contaminación que se puede originar en un vertedero.

¿Algún ejemplo?

Yo siempre cito —porque es el paradigma de las plantas recuperadoras de energía— al gobierno austriaco, uno de los más concienciados del mundo en temas ecológicos. Éste ha instalado una planta de recuperación energética en el centro de Viena, una planta que recupera miles y miles de toneladas de materias plásticas ¡y en el centro de la ciudad! Si se puede hacer en Viena, se puede hacer en más sitios.

Y ya para concluir, ¿qué previsiones hay para este 2013? ¿Continuará esta tendencia a la baja?

En este trimestre aún no hay cifras que apunten a una mejora de la situación, y vemos bastante difícil poder presentar a finales de 2013 una cifra positiva. Creemos que, como máximo, puede empezar a mejorar a partir de ahora, del segundo trimestre y que en la segunda mitad del año se dé un aplanamiento de esta curva, pero parece complicado que este año se cierre con una cifra de crecimiento. En nuestra opinión, y en línea con la economía, debemos esperar a 2014 para tener los primeros síntomas positivos. En 2014 tendremos una cifra positiva pero será por debajo de 2011.

La industria de los plásticos en 2012

La producción de plásticos a nivel mundial alcanzó los 288 millones de toneladas, lo que supone un crecimiento del 2,8% comparado con el año anterior, según el análisis de PlasticsEurope de las primeras estimaciones de datos de la industria plástica en 2012. Desde principios de los años 50, la producción de materias primas plásticas prácticamente no ha cesado de crecer, aunque en los últimos años ese crecimiento ha sido más modesto. No obstante, el crecimiento acumulado es impresionante ya que desde entonces hasta ahora, la tasa de crecimiento anual compuesto se sitúa en 8,7%. En el caso de Europa, y en línea con la situación de crisis económica actual, las primeras estimaciones indican que la producción de plásticos descendió un 3,8% y la demanda se contrajo un 3,2%, situándose en unos 45,5 millones de toneladas en la EU27. Los primeros datos para España, muestran una tendencia similar, aunque algo más marcada tanto en la producción (-8,4%) como en la demanda (-5,6%). El sector de la producción y transformación de plásticos, cerró el año 2012 con una facturación aproximada de 22.600 millones de euros. Este dato pone de manifiesto la importancia de la industria plástica en nuestro país, y de manera muy especial para las más de 72.000 personas que emplea. De cara a 2013, los primeros datos, basados en la evolución del primer trimestre, muestran que la tendencia es parecida a la de finales de 2012. Se prevé un posible cambio de tendencia hacia el final del año y principios de 2014.

Sectores de aplicación

En cuanto a los sectores de aplicación, el líder es el de envase y embalaje que representa un 47,4% de la demanda de plásticos en nuestro país. Según los primeros datos de 2012, dicha demanda se ha mantenido aproximadamente al mismo nivel que en 2011. El segundo sector de aplicación, sin duda el más afectado por la crisis y el contexto económico nacional, sigue siendo el de la construcción y edificación, con una cuota del 14,4% de la demanda total y muy por debajo de sus niveles históricos.
El sector del automóvil ocupa la tercera posición, con una estimación de cuota del 7%, muy similar a la del pasado año. Se espera que las decisiones de inversión recientemente anunciadas por diversos fabricantes de automóvil tengan un efecto positivo en este sector de aplicación. Por último, el cuarto sector es el de la agricultura, muy importante en nuestro país y que representa en torno al 5,8% de la demanda total de plásticos, lo que supone un leve crecimiento frente al dato de 2012.

Comentarios al artículo/noticia

Nuevo comentario

Atención

Los comentarios son la opinión de los usuarios y no la del portal. No se admiten comentarios insultantes, racistas o contrarios a las leyes vigentes. No se publicarán comentarios que no tengan relación con la noticia/artículo, o que no cumplan con las condiciones de uso.

VÍDEOS DESTACADOS

TOP PRODUCTS

ENLACES DESTACADOS

VI Seminario Internacional - Biopolímeros y Composites Sostenibles - 1-2 Marzo 2017 ValenciaExposólidosAndaltec

ÚLTIMAS NOTICIAS

OPINIÓN

OTRAS SECCIONES

SERVICIOS