“El edificio debe ser capaz de transmitir el carácter de la empresa que alberga”

Entrevista a Joaquín Torres, arquitecto y urbanista

Ricard Arís17/09/2010

17 de septiembre de 2010

Hay pocas cosas que definan más a una ciudad que su arquitectura. En concreto, los barrios de oficinas son una parte importante, ya que reúnen a miles de empleados y ejecutivos en edificios en los que pasan buena parte de su tiempo. Pero ubicar adecuadamente un edificio de oficinas en la ciudad es una tarea complicada. Por esta razón, Interempresas se ha puesto en contacto con el prestigioso arquitecto Joaquín Torres, para que arroje un poco de luz en un proceso creativo complejo y, a la vez, apasionante.

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Joaquín Torres, arquitecto a la cabeza del estudio A-cero.

¿Cuál es el proceso por el cual se ubica un edificio de oficinas en una ciudad?

En primer lugar hay que conocer el ‘fin’ del edificio, saber si va a ser un centro de negocios, un edificio compartido por varias empresas o si va a ser la sede de una única empresa. En todos los casos las buenas conexiones son imprescindibles. Si es la sede de una única empresa, suele surgir otra necesidad, el edificio debe enfatizar una característica de la compañía, en ese caso hay que dotar al edificio de una simbología determinada, el edificio debe ser capaz de transmitir el carácter de la empresa que alberga, modernidad o tradición, dinamismo... Otro caso es el de la arquitectura corporativa, reflejo de la imagen de marca o el de los edificios como ‘icono’, como hitos en la ciudad. En este caso entrarían en juego otros factores como su presencia en la ciudad o la necesidad de encontrar un edificio representativo sobre el cual intervenir. Una vez conocido esto y una vez que se han conocido las necesidades concretas de la empresa comienza la labor proyectual en la que ya entran otros factores, tanto económicos como de planeamiento.

¿Qué ventajas o inconvenientes pueden surgir?

Ventajas, la posibilidad de empezar de cero y hacer todo el desarrollo. Nuestra labor como arquitectos es dar respuesta a las necesidades de la empresa pero nos gusta ser partícipes de la elaboración del programa, del mismo modo, nos gusta trabajar con las diferentes escalas, desde la urbana hasta el diseño de mobiliario o corporativo.

Inconvenientes, cuando la actuación se ve entorpecida por normativas demasiado rígidas o por diseños corporativos previos que nos encorseten demasiado.

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Proyecto de oficinas realizado por el estudio A-cero en San Sebastián de los Reyes.

¿Qué requisitos de movilidad se necesitan?

Siempre están en función del tipo de relaciones que establece la empresa. No es lo mismo una empresa de carácter local que se mueve dentro del ámbito de la propia ciudad que una empresa con relaciones nacionales o supranacionales que depende de otro tipo de infraestructuras de comunicación.

¿Qué infraestructuras de comunicación son importantes?

Lógicamente la más importante es el acceso rodado y aeroportuario. En los últimos años, en paralelo con el auge de la alta velocidad, el transporte ferroviario está resurgiendo y entrando en competencia con el transporte aéreo. Sus ventajas en medias distancias —bajo índice de cancelaciones, mayor puntualidad, menor tiempo de espera y la presencia de las estaciones en el centro de las ciudades— le confieren cada vez mayor importancia.

¿Qué va primero, la urbanización o el proyecto de un edificio corporativo?

Lógicamente, si hablamos de un caso como el parque empresarial de La Finca, primero hay una labor urbanística de gran importancia, ese tipo de actuación supone ‘hacer ciudad’, crear vías de comunicación, espacios de relación e incluso espacios de ocio. Se ha superado el ‘taylorismo‘ en el trabajo, la necesidad de ‘desestresar’ al trabajador y fomentar las relaciones humanas hace que cada vez cobren mayor importancia los espacios de ocio o relación, todos conocemos alguna compañía de software en cuyas sedes dichos espacios forman parte del concepto de empresa. Por otra parte, no podemos olvidarnos de que los trabajadores, en sus tiempos de descanso, se mueven en el entorno del centro de trabajo.

“La labor de un arquitecto es dar respuesta a las necesidades de la empresa, pero también ser partícipes de la elaboración del programa”

En el caso de la construcción de un edificio de oficinas en una zona consolidada de la ciudad, ¿qué retos plantea? ¿Qué dificultades encontramos?

Los principales impedimentos son burocráticos o de normativa, cambios de uso, niveles de protección de los edificios... aunque no podemos olvidarnos de problemas como el déficit de plazas de aparcamiento en áreas consolidadas, en este tipo de casos es difícil o muy costoso resolver la dotación.

¿Cómo se integran las oficinas en una zona residencial?

Hay que lograr que las necesidades de la nueva actividad no interfieran o empeoren la calidad de vida en la zona residencial. Dar respuesta a las nuevas demandas que genera la actividad facilita la integración dentro de un área con otro uso predominante.

¿En las zonas más pobladas de edificios de negocios u oficinas, se plantea un proyecto de ocio o de comercios para evitar que se quede vacía tras las horas de trabajo?

Como dije anteriormente, los espacios de ocio cada vez están más vinculados a los espacios de trabajo. Actividades como el descanso o la comida se realizan en el entorno del centro de trabajo, por lo tanto las zonas de ocio, restauración o comercio también son atraídas por esta actividad. Por otra parte, en las zonas de negocios se pueden desarrollar actividades cuyos horarios no son compatibles con las zonas residenciales.

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Vista nocturna de la Torre Picasso de Madrid, desde el ángulo sureste. Foto: Luis García.

¿Qué papel juega la sostenibilidad en la construcción de oficinas?

Su papel es cada vez mayor, la sociedad y por lo tanto las empresas, están concienciadas, se tiende a construir edificios energéticamente autosufientes o cuya demanda energética sea mínima. Lógicamente siempre que esto sea posible ya que entran en juego diversos factores: la situación del edificio, su orientación, la influencia de su entorno, la alta inversión inicial... son factores que no siempre podemos controlar pero que siempre están presentes en el proceso proyectual.