Market and network

Jorge Zanoletty Larrea, director general de World Office Forum03/06/2010
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El Diccionario de la Real Academia Española da para la palabra ‘mercado’, entre otras, dos acepciones que creo interesante discutir: “4. Conjunto de operaciones comerciales que afectan a un determinado sector de bienes. 5. Plaza o país de especial importancia o significación en un orden comercial cualquiera.”

Cuando hablamos de mercado de oficinas, la acepción habitual es la primera de ellas y muchos de los que tenemos algo que ver en esto consumimos bastante energía explicando lo que ha sucedido en el último trimestre o el último año. Y alguna menos realizado una prognosis de lo que va a suceder en los próximos tres meses o el próximo año, porque del futuro somos capaces de predecir la oferta, pero no la demanda. Lo que sería el análisis técnico en los mercados bursátiles está poco desarrollado en el mercado inmobiliario, en mi opinión no solamente por su complejidad sino posiblemente también por falta de abordaje. Haría falta un estudio en profundidad que relacionase, para las empresas, su demografía, cuentas de resultados o dinámica de implantación de sus sedes, y para la economía general la evolución del PIB, el despliegue de infraestructuras, la generación y especialidad de nuevos licenciados universitarios o las migraciones transnacionales de compañías.

Evidentemente la mayoría de esas cuestiones forman parte de la economía de base del país y como tales escapan al control de los profesionales del propio sector de oficinas, que no sólo no tienen claro qué va a suceder con la demanda y tienen que actuar de forma esencialmente reactiva, sino que se ven incapaces de influir para que el volumen de negocio de ese mercado crezca.

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¿Qué hacer?

  1. Nada.
  2. Analizar el futuro con modelos prospectivos y algoritmos econométricos. Complejo y trabajoso.
  3. Crear tu propio mercado…

Vayamos de nuevo a la segunda acepción de la RAE: “5. Plaza o país de especial importancia o significación en un orden comercial cualquiera.”

Tomemos como primer ejemplo el London Metal Exchange –LME-. Aunque fundado formalmente en 1877, los ingleses vieron desde varios siglos antes la importancia de llevarse a Londres los mercados de materias primas. Porque cuando se maneja y organiza un mercado, se dispone de una cantidad y calidad de información superior al resto, lo que permite operar con cierta ventaja. Y si pensamos en el mercado del cobre, por ejemplo, no me cuesta imaginar que ganar dinero en el mismo tiene su base en entender de oferta futura (situación de los yacimientos, existentes o nuevos), la demanda (compañías que lo utilizan, desarrollos tecnológicos o innovaciones determinadas), el stock, las personas… –traders- que operan. No es de extrañar que los británicos no quieran perder este mercado, como Chicago no querrá perder su mercado de grano o Nueva York el del petróleo crudo.

¿Y Mipim? ¿Y Expo Real?

¿Son mercados?… “Plaza o país de especial importancia o significación en un orden comercial cualquiera” ¿Por qué siguen yendo, pese a la crisis, más de veinte mil personas a esas ferias profesionales? Pues porque son mercados, son los sitios a donde la gente va a saber qué sucede, a obtener información sobre el futuro, sobre los “yacimientos”, las innovaciones, el stock, las personas –traders- y a poner en práctica esa pieza esencial del “networking” entre los traders del LME: la pinta en el pub de aquí abajo.

Así que a los que nos decidimos a impulsar el World Office Forum, nos gustaría que quienes esto lean entendiesen que con este primer evento estamos empezando a crear un mercado para las oficinas, no las de aquí sino todas. Y desde la especialidad y la exigencia en trasmitir excelencia y buenas prácticas nos atrevemos a pensar que, sin competir en amplitud o medios con las grandes ferias internacionales que sin duda conservarán su función, estamos dando un gran primer paso en la dirección correcta. Que es la de posicionar a Madrid como un nuevo mercado, lo que es bueno para todos, pero sobre todo para Madrid, y de rebote para Barcelona. Y haciéndolo bien y con un poco de ayuda, estamos seguros de que en el futuro, aquellos que quieran estar al día del mercado de oficinas global, pensarán que es aquí a donde hay que venir a tomarse las pintas, o las cañas.