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Grupo Clapé

15/06/2005

Presenta los Quality Parks, parques industriales de diseño.

Grupo Clapé, de la mano de su director comercial, Santi Clapé, y el director general adjunto, Albert Martí, ha presentado su última innovación en el mercado de los parques industriales: los Quality Parks. Diseñados como un paso más allá de los antiestéticos y grises polígonos, los Quality Parks buscan combinar el diseño y la calidad de la construcción con la más alta funcionalidad de las naves.
Hasta la fecha, Grupo Clapé ha promovido 113 edificios industriales con unos 70.000 m2 construidos aproximadamente, como el parque industrial Mas d’en Cisa, en Sentmenat, y el parque P2 de Cardedeu, finalizados en 2003. Sin embargo, Grupo Clapé ha dado un paso adelante con el diseño de estos parques industriales de nueva generación. Uno de los puntos fuertes de Clapé es su especialización en el sector industrial, lo que le permite conocer muy bien a los clientes y ofrecerles así las soluciones que mejor se adapten a sus necesidades. “En general, el cliente tiene muy claro el precio que quiere pagar, los m2 que necesita y la zona aproximada, pero nosotros lo orientamos en el parque industrial que mejor se adapta”.

Clapé puede ofrecer así todas los tipos de edificios industriales (industrial, semiindustrial, logístico, almacenaje, etc.) y para cualquier actividad (alimentación, artes gráficas, plástico, textil, etc.), tanto en venta como alquiler. Una de las peculiaridades del trabajo de Grupo Clapé sin embargo está en las condiciones de venta, reservándose el 30% de la propiedad del parque (a excepción del proyecto de la ZAL, un caso particular). Formando así una especie de comunidad de propietarios, la empresa se hace responsable del mantenimiento de las instalaciones del parque a través de la creación de una Entidad Urbanística de Conservación que se encarga de la gestión integral de todo el Parque y de todos sus servicios comunitarios (jardines, limpieza, seguridad, etc.).

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Albert Martí i Santi Clapé
Los Quality Parks, se basan en el modelo anglosajón de desarrollo de parques empresariales y se caracterizan por:

- tener el mejor emplazamiento posible, para que sus parques cuenten con accesos directos a las principales vías de comunicación de la zona y próximos a los centros de producción y consumo.

- un diseño singular y homogéneo que potencia la imagen corporativa de las empresas que se implanten. Además, garantizan la homogeneidad de todos los edificios que pertenecen a un mismo parque gracias a una normativa comunitaria que regula aspectos críticos como la rotulación de los edificios, la ubicación de las instalaciones exteriores (como los condensadores de aire acondicionado), la recogida de redisuos, etc.

- cuentan con la disponibilidad de todos los servicios que requieran las empresas (como seguridad, restauración, oficinas, hoteles, estaciones de servicio de marca y gestión propia, etc.). Buscando crear el mejor entorno de trabajo posible, Clapé diseña sus parques con todos los servicios que sus clientes (las empresas que se implantes más todos sus trabajadores) puedan necesitar; incluso tienda de conveniencia, quiosco, instalaciones deportivas, guardería, agencia de viajes, transporte público, oficina bancaria, etc., rompiendo así el tradicional aislamiento de los polígonos existentes).

- máxima flexibilidad, que permite a cualquier empresa implantarse en el parque según sus necesidades de espacio, instalaciones, etc. Clapé se basa en el concepto que es el edificio industrial el que debe adaptarse a las necesidades de la empresa y no al revés. Por ello, promueve normativas urbanísticas flexibles tanto en lo que se refiere al uso (industrial, logístico, restauranción, etc.) como en las modulaciones (entre 300 y 30.000 m2).

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Santa Maria Park
Sin embargo, no todas las empresas puedan instalarse en un Quality Park de Clapé, ya sea por su incompatibilidad u otra circumstancia que pueda afectar al resto de propietarios. Empresas de galvanizados que pueden dañar las fachadas del resto de empresas, del sector químico que sean incompatibles con las demás actividades o que por imagen propia necesitan pintar la nave de otro color, etc., son algunas de las restricciones que Grupo Clapé impone para garantizar a sus clientes que se cumplan las características detalladas.

Por otra parte, Clapé entrega las naves con todos los acabados y las acometidas (agua, luz, y gas opcional) e incluso puede instalar las oficinas, puentes grúa, etc., entregando las naves listas para entrar.

Actualmente, Clapé está desarrollando una superficie industrial bruta superior a los 800.000 m2 con proyectos como LogisMar (en ZAL II-Prat), Santa Maria Park, Gavà Park o Llinars Park. En el primer caso, se trata de un proyecto especial listo para entregar, con tres clientes independientes, de 15.000 m2 construidos y que ha supuesto una inversión de unos 15 millones de euros. Santa Maria Park, en Santa Maria de Palautordera, ocupa 240.000 m2 de superficie bruta. Con 135.000 m2 construidos y naves de entre 300 y 7.000 m2, tiene ya un 35% del espacio vendido. El Gavà Park por su parte está situado en un entorno privilegiado, con fachada y salida directa a la autopista C32 y a pocos minutos del aeropuerto, del puerto y de Barcelona. Más parecido a un parque empresarial que a uno industrial, tiene en lista de espera a 96 empresas para ocupar el espacio destinado para 61 compañías. En cuanto a Llinars Park, uno de los parques industriales mixtos más grandes desarrollados por la iniciativa privada, con una inversión de 116 millones de euros. Con 2 km de fachada a la autopista AP-7, dispone de entrada y salida directa a la nueva variante C35 y está a 25 minutos del centro de Barcelona.
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Gavà Park

El futuro

Para los próximos 5 cincos, hasta el 2010, Clapé se ha marcado el objetivo de ser la compañía de referencia en el sector inmobiliario industrial en España y convertirse en el “socio” de referencia de las principales empresas industriales, tanto nacionales como internacionales. También se ha propuesto desarrollar hasta 6 nuevos Quality Parks y como mínimo, uno en cada una de las principales ciudades españolas (Madrid, Zaragoza, Valencia, Málaga, etc.), lo que le supondría una inversión de hasta 400 millones de euros y la construcción de una superficie industrial bruta de hasta 2.500.000 m2 de suelo.