Doing business in Spain? Interempresas Media is the key
Emagazines
Minería y perforación
“Evidentemente el precio del cobre tiene aún que subir para que se incentive la producción”

Entrevista a Alberto Lavandeira Adán, CEO de Atalaya Mining

David Muñoz24/10/2019

La mina de Riotinto, presente en la Faja Pirítica Ibérica, en la provincia de Huelva, es uno de los grandes yacimientos de cobre de nuestro país. Su propietaria, Atalaya Mining, ha venido realizando a lo largo de los últimos años importantes inversiones para mejorar la eficiencia en la explotación de sus recursos minerales y expandir su presencia no solo en esta región, sino también en otras explotaciones nacionales como la de Touro (Galicia). Aprovechando su presencia en el MMH 2019, entrevistamos a su CEO y consejero delegado, Alberto Lavandeira Adán, para conocer los planes de crecimiento de la compañía, recabar su opinión sobre el mercado del cobre y profundizar en las ventajas de pertenecer a una asociación como Aminer, la plataforma para el desarrollo de la minería metálica en Andalucía.

En la primera mesa redonda del MMH de este año, en la que Ud. participaba, se ponía el acento en el fuerte crecimiento que se espera en la demanda de cobre para los próximos años, debido a tendencias como la del vehículo eléctrico o las energías renovables. ¿Con las minas que hay actualmente operativas en el mundo se va a poder satisfacer esta mayor necesidad de cobre?

Con las minas que hay operativas a día de hoy, sin ninguna duda, no. Eso qué significa. Que las minas actuales tendrán que expandirse y modernizarse, y, lo que es más importante, que tendrán que abrirse nuevas minas con grandes niveles de producción. Déjeme darle una cifra que es bastante clarificadora en este sentido: Solamente hay 20 explotaciones en todo el mundo que actualmente produzcan más del 1% de la producción mundial de cobre. Es decir, sobre una producción mundial de 20 millones de toneladas de cobre/año, solo hay 20 minas en todo el mundo que produzcan al año más de 200.000 toneladas. Son cifras que dan idea de la dificultad que va a entrañar poder satisfacer ese futuro crecimiento en la demanda de cobre.

foto
Alberto Lavandeira Adán, CEO de Atalaya Mining.

En el Salón se ha hablado de una tasa de crecimiento en los requerimientos de cobre que ronda el 2-3% anual…

Hay un auge de la economía negra, de la ligada al carbón tradicionalmente, que ha sido del 2% anual, y que ha ido ligado prácticamente al crecimiento vegetativo de la población (1,5-2%). La población es cada vez más numerosa y más rica. Los consumos per cápita de los EE UU andan en torno a los 12 kg/tonelada, en China sobre los 8 kg/tonelada y en el resto del mundo andamos en una media de 3 kg/tonelada. Pero la India, un país que aún tiene un potencial enorme, no llega al kilo por tonelada. Todo el mundo tiene derecho a disfrutar de una vida más cómoda, y eso lo trae el cobre. ¿Qué significa todo esto? Que la economía, hasta ahora, ha crecido un poquito más que la población mundial. Pero a partir de ahora se suma el factor de la economía verde. Si es verdad que queremos electrificar, necesitaremos más cobre. Si queremos vehículos eléctricos, necesitaremos más cobre. Si queremos infraestructuras de carga, necesitaremos más cobre. Si queremos sustituir térmica por solar, necesitaremos más cobre. Es decir, al tradicional crecimiento vegetativo de la población hay que sumar un cambio tecnológico que hará aumentar aún más la demanda de cobre.

Respecto al cambio tecnológico, como dato curioso en el MMH también se ha señalado que algo tan común como el iPhone tiene un 5% de cobre…

Sí, pero hay otros muchos ámbitos en los que la sociedad desconoce la importante presencia que tiene el cobre. En un parque solar, en el que parece que lo único que hay es el silicio de las placas, el contenido de cobre por megawatio instalado es el doble que el usado en una térmica. Y en un parque eólico marino se usa cuatro veces más de cobre que en una térmica. Todas estas tecnologías verdes requieren mucho más cobre que fuentes clásicas como la nuclear, la hidráulica o la térmica.

Entiendo que ante este incremento de demanda y las dificultades para abastecerla, el precio del cobre debería subir significativamente, ¿no? Se habla de subidas en torno al 30-40%…

Evidentemente el precio del cobre tiene aún que subir para que se incentive la producción. La demanda siempre va a estar ahí aunque con ciertas oscilaciones derivadas de diversos factores, como la actual guerra comercial. Pero la población siempre necesitará cobre. Pero qué pasa con la oferta. Las minas, según va pasando el tiempo, se agotan. Cada vez hay que buscar el mineral en mayores profundidades y eso requiere mayores inversiones. A modo de ejemplo, la última gran mina que se está poniendo en marcha en el mundo es la de Cobre Panamá, de First Quantum, la cual ha requerido una inversión para producir 300.000 toneladas de cobre anuales, que es de mayor cuantía que la realizada para construir el Canal de Panamá. Y todo ello ejecutado por una empresa privada y en un periodo de diez años. ¡Cuántas empresas pueden hacer una inversión de este tipo! Es evidente que para que esto sea posible tiene que haber un precio que sirva de incentivo y que garantice el retorno de esa gran inversión en un plazo de tiempo. De lo contrario, nunca se llevará a cabo.

Una empresa privada no va a invertir en proyectos de este calibre en zonas como Indonesia, los Andes, África, etc., con tasas internas de retorno de menos del 10%, cuando el riesgo país es aún mayor que ese porcentaje. Ningún consejo de administración, ningún grupo de inversión, se atrevería a acometer esos proyectos. Por tanto, para que esa rentabilidad aumente y los riesgos disminuyan, debe haber un precio que sea realmente atractivo para la inversión privada. Y cuando se pongan en marcha las nuevas minas, y con ello aumente la oferta, el precio volverá a bajar.

foto
Visita de las autoridades al stand de Atalaya Mining durante la inauguración del MMH 2019.

Como decía antes, es de destacar que muchas de estas explotaciones de cobre se encuentran en países con poca seguridad jurídica, lo que supone un problema añadido.

Eso tiene su lógica. Lo fácil se ha encontrado ya. Los minerales que estaban en América lo encontraron los españoles hace 500 años. Y en Europa, los romanos ya explotaban los yacimientos hace cientos de años. Lo que se está encontrando ahora está en profundidad, y eso es caro. O está alejado, o no tiene agua, o está en medio de una comunidad indígena, o en medio de la selva, en Papúa, Nueva Guinea, Borneo… Las cosas fáciles no existen porque de ser así ya se habrían encontrado hace años. Lo que queda es lo profundo, lo lejano, lo que está en países complicados, donde no hay agua… Y esos son los proyectos que requieren grandes inversiones y para los que es necesario que el cobre tenga un precio alto.

En ese aspecto, la minería metálica andaluza, a la que representa Aminer, ¿qué puede aportar?

Con perspectiva, por tamaño, la minería andaluza es una mota de polvo en el mapa minero mundial. Una sola mina de las 20 más grandes que señalaba antes ya produce más mineral que todas las que hay en Andalucía juntas. Pero evidentemente, la minería metálica andaluza tiene una importancia estratégica fundamental para nosotros, porque está aquí, en España, en Europa, una región con la seguridad jurídica que requiere una actividad como la nuestra. La gente prefiere invertir aquí porque contamos con infraestructuras de agua, hay energía eléctrica, carretetas, hay ciudades, personal formado… El que las minas estén en países desarrollados supone una gran ventaja. Por eso no es de extrañar que la gran minería europea esté en países respetuosos con el medio ambiente como son Finlandia, Suecia, Irlanda, Alemania, España, Portugal, Polonia… Cada región tiene los recursos mineros que tiene. En Alemania, por ejemplo, tienen potasa y carbón. En Polonia, además de potasa y carbón, tienen una buena reserva de cobre.

Andalucía tiene la suerte de tener explotaciones de cobre, plomo, plata, zinc y oro, minerales todos ellos que hay que aprovechar.

En el MMH se daba el dato que el 92% de la producción de minería metálica en España se da en Andalucía (unos 1.070 millones de euros).

Efectivamente. Fuera de Andalucia apenas hay una mina de oro y cobre en Asturias y las demás explotaciones están muy ligadas a minerales industriales, que son bastante importantes y de los que no podemos olvidarnos. España es una potencia minera en materiales que no son tan conocidos.

¿En qué niveles puede estar el techo de producción minera en Andalucía?

Es difícil saberlo porque antes de que se ponga en marcha una mina, hay que descubrirla, desarrollarla, conseguir los permisos… No me atrevería a decir hasta dónde se puede llegar pero no esperemos que sea mucho más que ahora. Lo que es seguro es que las minas van a durar mucho más. La vida de las minas no será de diez o doce años como hasta ahora, sino de más de veinte años, que no es poco para cualquier industria.

foto
Riotinto se consolida como una de las grandes explotaciones mineras de Andalucía.

A nivel tecnológico, ¿también está mejorando la productividad de las minas con la nueva maquinaria?

En Andalucía, sin duda, se está empleando la tecnología más avanzada que existe en el mundo. Una tecnología que ha permitido mejorar la recuperación de minerales y sobre todo avanzar en seguridad y productividad.

¿Y en calidad del material?

Ahí no tanto, aunque sí es cierto que ahora podemos sacar unidades de valor de la roca que antes no eran imaginables, como está ocurriendo en nuestra mina de Riotinto.

Hablemos de la Administración… ¿Está ayudando a mejorar la imagen que debería tener la minería en la sociedad?

Hay que valorar muy positivamente que el gobierno andaluz haya apostado decididamente por el sector. Nunca se ha mostrado timorato ni se ha puesto de perfil; tanto éste como el anterior gobierno públicamente y en cualquier foro han dicho un sí muy claro a la minería como sector estratégico de futuro que tiene mucho que aportar a la región. Esto en otros sitios no pasa.

Es cierto que la minería puede seguir teniendo un problema de imagen y de comunicación entre algunos sectores de la sociedad. Debido a que se hicieron cosas mal en el pasado, como también ocurrió en otras muchas industrias, aún tiene ese estigma negativo. Insistimos en que ese mensaje positivo de la administración es el más potente para generar confianza en la sociedad. No obstante, aquí se sigue hablando de Aznalcóllar a pesar de haber pasado ya más de 20 años. Es como si la gente no quisiera construir ya embalses de agua porque Tous se inundó hace más de 30 años.

foto
Participación de Alberto Lavandeira Adán, CEO de Atalaya Mining, en la primera de las mesas redondas del MMH 2019.

Es un poco incongruente que las Administraciones digan que quieren apostar por las energías verdes o por el vehículo eléctrico y que luego pongan impedimentos a explotar una mina de cobre, cuando como hemos visto antes, este mineral es clave para el desarrollo de estas energías.

No quiero decir en absoluto que la Administración no colabore. De hecho, tenemos una relación excelente con ella. Lo que quiero decir es que los plazos de aprobación y tramitación de proyectos son a menudo tan largos que hacen algunos proyectos inviables. Ayer, en un seminario, se decía que el tiempo medio de aprobación para una explotación en España es de siete años. ¿Alguien se imagina que vaya a poner una fábrica en España y tenga que esperar siete años para ver si se lo permiten o no? Se necesitaría un poco más de agilidad administrativa. No solo con la industria minera, en general con toda la industria.

“En Andalucía, sin duda, se está empleando la tecnología más avanzada que existe en el mundo”

Por su experiencia internacional… ¿esto ocurre solo en España o está generalizado?

Aunque parezca mentira, a veces los plazos son más largos en los países más desarrollados, por la hiperregulación. Aún así hay países mineros muy desarrollados como Australia, Canadá, Suecia o Finlandia, donde la situación es bastante mejor que aquí. Allí la normativa es mucho más clara, y se controla perfectamente si se cumple o no se cumple.

En el caso de Atalaya Mininig, en la mina de Riotinto, ¿Cuáles van a ser los próximos pasos que van a dar?

Sobre todo, consolidar la modernización que hemos llevado a cabo. Hemos invertido otros 90 M€ en la tercera fase (ya van casi 300 M€ en los últimos cuatro años). Y con esta modernización hemos alargado la vida de la mina. ¿Qué esperamos ver en el futuro? Pensamos que podremos explotar zonas subterráneas que antes no eran interesantes y de hecho, estamos investigando para intentar aprovechar mejor los distintos metales que hay en los yacimientos, no solo el cobre.

Seguimos además investigando en otras partes de Andalucía y de España, por ejemplo en un nuevo yacimiento en Galicia. Estamos en fase de obtener la declaración de impacto ambiental y eso requerirá otra inversión de unos 180 millones de dólares.

¿En qué niveles de producción se mueven actualmente?

Somos una explotación con poco contenido de cobre en roca (0,46-0,47% de cobre por tonelada de roca), pero vamos a ir a una producción muy alta. Nos consolidaremos como la mayor explotación española en volumen, con grandes rendimientos y rentabilidad. Nuestro plan, con esta nueva explotación, es irnos a unas 55.000 toneladas de cobre metal/año en Andalucía y en Touro (Galicia) a unas 30.000 t cobre/metal. Llevamos un año y medio en fase de tramitación de impacto ambiental y estamos ya en la fase final. Nuestra idea es empezar a producir a finales de 2021.

¿Qué supone para Uds. tener a Aminer como asociación que defiende sus intereses?

Aminer es una gran asociación para las empresas mineras y las que dan servicio a la minería y a otras industrias. Es un referente en España que, entre otras cosas, está consiguiendo que seamos un interlocutor válido ante la Administración, mejoremos la visibilidad del sector y le quitemos la mala imagen que pueda tener. En buena parte hay que agradecérselo a Paco Moreno, al que nunca olvidaremos.

foto
Stand de Aminer en MMH 2019.

Aminer, la plataforma para el desarrollo de la minería metálica en Andalucía

La Asociación de Empresas Investigadoras, Extractoras, Transformadoras Minero-Metalúrgicas, Auxiliares y de Servicios – Aminer es la entidad sin ánimo de lucro que representa a las principales compañías del sector de la minería metálica y a su tejido auxiliar asociado en Andalucía, defendiendo sus intereses y dando a conocer los beneficios que para la economía tiene el desarrollo de una actividad minera sostenible.

En sus casi diez años de vida, Aminer ha llevado a cabo una intensa actividad de interlocución ante Administraciones Públicas y otras organizaciones sectoriales y profesionales nacionales e internacionales, a la vez que ha acercado a la ciudadanía, a través de diversas iniciativas, la realidad actual de una minería basada en la innovación y en el respeto al entorno en el que operan las empresas extractoras.

  • La minería metálica, un sector de futuro para Andalucía

Andalucía es una tierra rica en minerales. Su geodiversidad ha permitido que, desde épocas muy remotas, numerosos yacimientos de oro, plata, hierro, cobre, plomo o zinc hayan sido explotados en este territorio.

La minería ha vuelto a erigirse, en este siglo XXI, en un sector estratégico y de futuro para Andalucía. Una industria clave que genera riqueza y empleo, que fija la població en el territorio y que responde a los más altos estándares de seguridad y protección medioambiental.

  • La minería andaluza en cifras

Andalucia cuenta actualmente con cinco explotaciones en activo (Riotinto, Aguas Teñidas, Magdalena, Sotiel y Las Cruces) y tres en proceso de apertura (Alquife, Los Frailes y Tharsis Mining & Metallurgy).

En 2019 el sector dará empleo a unos 45.000 puestos de trabajo directos e indirectos con la puesta en marcha de los proyectos pendientes.

En la última década se han invertido cerca de 1.900 millones de euros y hay una previsión de cerca de 250 millones de euros adicionales en este 2019 para las explotaciones en activo.

En 2019 se alcanzarán las 25 millones de toneladas de mineral procesado.

La facturación del sector llegará en 2019 a los 2.200 millones de euros con la entrada en operación de los proyectos en curso.

El sector exporta por valor de 750 millones de euros, invierte en I+D cerca de 8 millones de euros y su gasto en Responsabilidad Social Corporativa se eleva hasta los 2 millones de euros.

Empresas o entidades relacionadas

Asociación de Empresas Investigadoras, Extractoras, Transformadoras Minero-Metalúrgicas, Auxiliares y de Servicios

Comentarios al artículo/noticia

Nuevo comentario

Atención

Los comentarios son la opinión de los usuarios y no la del portal. No se admiten comentarios insultantes, racistas o contrarios a las leyes vigentes. No se publicarán comentarios que no tengan relación con la noticia/artículo, o que no cumplan con el Aviso legal y la Política de Protección de Datos.

TOP PRODUCTS

Epiroc

Camiones Minetruck MT42

Epiroc

ÚLTIMAS NOTICIAS

OPINIÓN

OTRAS SECCIONES

SERVICIOS