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El futuro de la mina de carbón, a cielo abierto

Redacción Ingeopres17/12/2013
El Gobierno de España reconoce que las empresas mineras que mayores posibilidades tienen de poder seguir funcionando después de 2018, cuando desaparezcan las ayudas a la producción de carbón, son las titulares de explotaciones a cielo abierto y ello a pesar de que son las que menos subvenciones reciben. En respuesta a una pregunta en el Congreso del diputado socialista asturiano Antonio Trevín sobre el futuro de la minería en el suroccidente de Asturias, el Ejecutivo central del PP señala que "la continuidad de las explotaciones no puede ser una decisión del Gobierno sino de los empresarios propietarios de las minas".

Además destaca que "el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, empresarios y organizaciones sindicales firmaron el pasado 1 de octubre el Marco de Actuación para la Minería del Carbón en el periodo 2013-2018 que permitirá el mantenimiento de una cuota de carbón nacional en el mix energético suficiente para el funcionamiento de empresas del sector". Eso sí, el panorama cambia a partir de 2018, cuando dejará de haber ayudas. El Gobierno apunta que "en principio las empresas que mayores posibilidades tienen de poder seguir funcionando después del año 2018, año en el que las ayudas a la producción de carbón tienen que desaparecer, serán las titulares de explotaciones a cielo abierto, aunque también es posible que algunas explotaciones subterráneas continúen con su explotación".

Hay que tener en cuenta que, actualmente, en Asturias, sólo hay dos minas de carbón a cielo abierto, que son las de Tormaleo, en Ibias, y Cerredo, en Degaña. Estas explotaciones pertenecen a las dos empresas mineras del grupo del empresario leonés Victorino Alonso, en concreto a Coto Minero Cantábrico, firma que está en proceso de liquidación, y Unión Minera del Norte (Uminsa), que está en concurso de acreedores, con lo que su futuro es, cuanto menos, preocupante.

Además, vista la respuesta del Gobierno, el diputado socialista Antonio Trevín afirma que "el Ministro de Industria no cree que sea fácil el mantenimiento de las minas subterráneas de carbón del suroccidente asturiano el próximo año, ya que dice que la minería que cuenta con mayores posibilidades de seguir funcionando es la del cielo abierto". Según Trevín, "a pesar de la firma, el pasado 1 de octubre, del Acuerdo Marco de Actuación para la Minería del Carbón, el Ministerio de Industria persiste en su ya conocida falta de compromiso con la minería del carbón española y asturiana. Parece más que firmó por compromiso que por convencimiento y apenas dos meses después de la firma evidencia una total falta de compromiso con el sector y sus empleos". El disputado asturiano del Psoe afirma que "el ministro Soria sigue siendo el azote de las comarcas mineras asturianas, por lo que exigimos al PP de Asturias y a su Presidenta, Mercedes Fernández, que intervengan con decisión para cambiar radicalmente esta situación".

Trevín había preguntado en el Congreso por el futuro de la minería en el suroccidente de Asturias, pero la respuesta del Gobierno se refiere al conjunto de la minería de la región y del país. Al señalar que las empresas mineras que mayores posibilidades tienen de poder seguir funcionando después de 2018 son las titulares de explotaciones a cielo abierto, el Ejecutivo deja claras las escasas posibilidades de futuro de la compañía estatal Hunosa, que sólo tiene explotaciones subterráneas. El pasado 3 de diciembre, la presidenta de Hunosa, María Teresa Mallada, durante su discurso en el acto de entrega de premios de antigüedad coincidiendo con la fiesta de Santa Bárbara, calificó de "paradójica" la gestión de la empresa estatal durante las últimas décadas y destacó que "por cerrar, la empresa ha cerrado hasta sus explotaciones a cielo abierto, las que más claramente podrían haber optado por ser rentables".

Ahora Hunosa pretende volver atrás y ha solicitado al Principado la concesión de cuatro permisos de sondeo para explorar las reservas de carbón en las Cuencas que sean susceptibles de ser explotadas a cielo abierto. En concreto, los estudios pretenden realizarse en los concejos de Mieres, San Martín del Rey Aurelio, Morcín y Aller. La compañía estatal minera sopesa abrir minas exteriores 13 años después de cerrar las que tenía y cuando algunas de ellas aún están sin restaurar totalmente. De hecho, en la explotación de La Matona, una de las mayores que tenía Hunosa, aún se siguen realizando labores de relleno del hueco minero.

La empresa estatal Hunosa comenzó en 1977 a explotar minas a cielo abierto en los cordales de las Cuencas dentro de los planes de acceso a nuevos yacimientos y reducción de costes. Las mayores cortas se localizaban en los montes que unen Langreo y Mieres y ocupaban casi 800 hectáreas de suelo. San Víctor, La Matona y La Mozquita eran las principales explotaciones en las que se llegaron a extraer 821.000 toneladas de carbón anuales (una producción muy superior a la actual en los pozos subterráneos de la compañía, que apenas supera las 513.000 toneladas) pero con un alto impacto ambiental y paisajístico. Los planes de ajuste del sector del carbón, los impactos ocasionados por la actividad y la contestación social llevaron a Hunosa a cerrar las minas a cielo abierto el 31 de diciembre de 2000. En sus planes de explotación, la compañía estatal minera se había comprometido a restaurar los terrenos afectados por las cortas, pero trece años después las heridas en los montes aún son visibles a poca distancia de unos de los principales espacios naturales del centro de Asturias, el paisaje protegido de las Cuencas.

Hunosa aún no ha acabado de resolver los problemas que generaron sus minas a cielo abierto y ya están pensando en abrir nuevas explotaciones para tratar de alcanzar la rentabilidad que le permita sobrevivir en los próximos años. Los costes de explotación en las minas exteriores son más bajos, al igual que las necesidades de personal. Durante el pasado año, las minas a cielo abierto de España extrajeron más carbón que las de interior y ello a pesar de contar con 2.226 trabajadores menos y recibir hasta cuatro veces menos ayudas públicas a la producción de mineral.

Los sondeos

La empresa estatal mineral sopesa combinar la extracción de carbón en pozos con las explotaciones a cielo abierto y por ello ha solicitado al Principado la concesión de cuatro permisos de sondeo para explorar las reservas de carbón en las Cuencas que sean susceptibles de ser explotadas mediante cortas. La compañía ha establecido cuatro áreas de estudio: San Juan (Mieres, en la Güeria de San Juan, el entorno de los antiguos pozos Polio y Tres Amigos, dando continuidad a las explotaciones a cielo abierto que ya existieron en la zona); Los Artos (San Martín del Rey Aurelio, en la parte alta del valle de La Güeria, en el entorno de antiguas minas de montaña); Pontones (en Aller, en el valle del río Negro, donde estaba la vieja mina de Los Pontones) y Esperanza (en el límite entre Morcín y Mieres, en el entorno de la antigua mina Esperanza, entre los pozos Nicolasa y Montsacro). El yacimiento que en un principio parece reunir las mejores condiciones es el de Aller.

Fuente: La nueva España

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