Lluis Beltrán Director Gerente de Fadisel

15/11/2004

El futuro pasa por la multifunción, la especialización, el software gratuito y la informatización de los productos

La empresa Fadisel, ubicada en Barcelona, cumple 25 años de actividad. Sus inicios se remontan a 1979, cuando dos jóvenes estudiantes de ingeniería electrónica y económicas, Esteban Carraté y Lluis Beltrán, comenzaron a trabajar en un pequeño almacén de electrónica dedicado al diseño y a la fabricación de módulos electrónicos. Esta es una historia de éxito; aquel proyecto de dos estudiantes se convirtió en la conocida marca Cebek, una empresa exportadora que pasó de fabricar 8 a 500 productos, una media de fabricación de entre 30 y 40 productos nuevos al año. Lluis Beltrán, director gerente de Fadisel, cree que una de las claves de su éxito para ser competitivo, ha sido sin duda su adaptación a la constante evolución del mercado, así como “ofrecer tecnología de vanguardia a un precio razonable”.
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¿Cómo fueron los inicios de Cebek?

A principios de los ochenta comenzamos en el sector del audio, un segmento que funcionaba muy bien, sobre todo, gracias a la venta de amplificadores. Era la época en la que a partir de la platina, un tocadiscos y un amplificador la gente montaba una cadena de música. Al desaparecer los aranceles para importar equipos de una pieza, buscamos abrirnos un poco más al mercado.

¿Cómo fue el salto hacia el sector industrial?

El cambio fue acertado, porque sector del audio se estabilizó a la baja y nos dedicamos al mercado de los temporizadores, detectores y fuentes. En 1982, año en que también cambiamos de instalaciones, empezamos con cuatro temporizadores y cuatro fuentes de alimentación. Así nace el I-1, el primer temporizador. Nos dirigíamos al pequeño fabricante, a aplicaciones de mantenimiento y distribuíamos en tiendas de componentes electrónicos. Era un producto para integrar en sus máquinas, un semiacabado. Muchas máquinas en aquella época empleaban temporizadores o sistemas de automatismos que integraban piezas suizas, japonesas, alemanas, austriacas, norteamericanas, pero no se encontraban aquí los recambios

A partir del cambio…¿qué camino siguió Cebek?

En 1986 hicimos la primera exportación a Francia, y dos años después se crea la denominación social Fadisel, para deslindarlo de Cebek. Precisamente 1998 fue el año en que empezamos a diferenciarnos y a introducir otras marcas.

A partir de este momento la empresa ya crecía, en 1989 se crea un departamento propio de exportación dedicado en exclusiva a potenciar la marca Cebek por el mundo y consolida una red de distribución por España. Además dos años después se absorbe la empresa Electrónica Postal, con la marca EP dedicados a la venta de componentes electrónicos por catálogo, en este punto comenzamos la venta directa. Era el momento en el que se imponían los módulos dentro de la electrónica, lo que nos permitió abrirnos nuevos mercados y abarcar más sectores.

¿Qué sectores eran éstos?

Comenzamos a fabricar fuentes de más potencia en el área de la domótica, y a dar más de valor añadido al diseño e investigación, que es lo que siempre nos ha gustado. En realidad, somos una ingeniería con un cariz comercial, una ingeniería de diseño con un ritmo de unos 30/40 productos nuevos al año.

¿Qué productos industriales comenzaron a fabricar?

A nivel industrial nos hemos centrado en tres grandes áreas: temporizadores, telemandos industriales y fuentes industriales. Ahora tenemos una gran producción de fuentes, hemos integrado el transformador en la misma placa en una sola pieza. En cuanto a telemandos ofrecemos de 8 y 16 canales. Hemos apostado por la eliminación de cables.

Cebek tiene mucho peso en el mercado francés, ¿Cómo entraron en él?

En el 98 exportamos a Francia. El producto electrónico español no tenía una buena imagen pero nosotros potenciamos la marca. Además, la ventaja es que Cebek tiene una

fonética internacional e hicimos una campaña de publicidad en una revista de una tirada de 140.000 ejemplares consistente en resolver un juego para conseguir un catálogo. ¡En un mes recibíamos 5.000 solicitudes! Por otro lado, curiosamente, yo me he encontrado gente que identifican Cedex como casa francesa

En Estado Unidos lo hemos hecho diferente, con publicistas de allí, es la manera de penetrar en el mercado.

El tema de la sonorización en Estados Unidos, por ejemplo en hoteles, y complejos, un pequeño amplificador en cada habitación insonorizada. No para integrar el perfil de amplificación, se mantiene este tipo de producto, pero ha evolucionado.

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Cuando comenzaron a exportar, ¿el tema de la calidad supuso un cambio importante?

A finales de los ochenta se vendía a precio. Vender producto electrónico en Europa era complicado porque un español sólo podía vender electrónica a un francés o a un alemán por precio. En 1996 nos pusimos en contacto con empresas suecas y noruegas que tenían unos estándares de calidad que nos obligaron a cambiar algunos productos para poder entrar en este mercado y los generalizamos a todos nuestros productos. Lo mismo nos pasó con un distribuidor de Inglaterra.

¿Qué porcentaje representa la exportación?

Representa el 15 por ciento de 2,6 millones de euros. Los principales destinos son Inglaterra y Estados Unidos, un mercado en el que trabajamos desde el año 1997.

En Francia y Portugal crecimos por factores como la proximidad y la economía, y también estamos presentes en Italia, Holanda y Bélgica.

Las formas del trabajo variaron, ¿cambiaron las exigencias?

Sí, tuvimos que tener dos stocks uno para nacional, otro para internacional, manuales de etiquetaje en español y en inglés. También francés. Ahora se hacen los manuales en castellano, catalán, ingles, francés, holandés y sueco. También cambiamos el tipo de presentación del producto.

Parece que electrónica de calidad y “made in Spain” no es una buena mezcla en el extranjero...

Siempre hemos hecho el doble juego con el nombre. Por desgracia, en electrónica siempre se han preferido los productos de fuera. El nombre de Cebek era un nombre anglófilo o difícil de ubicar geográficamente. Ha habido gente que pensaba que era inglés, americano, francés.

Hemos hecho este doble juego y en Francia el distribuidor francés habla de Cebek como si fuera francés de toda la vida, y los suecos también.

¿Mantuvieron el audio o se dedicaron exclusivamente al sector industrial?

Mantuvimos el audio porque nacimos con él. En realidad era rentable pero se había estancado. Por el contrario, la vertiente de producto industrial fue pesando cada vez más y nos hemos dedicado más a este segmento. Empezamos a trabajar a través de otros distribuidores, almacenes de material eléctrico, cuya demanda está más pensada para electricistas y pequeños fabricantes. Por un lado, ganamos clientes entre los aficionados a la electrónica y entre los profesionales electricistas.

¿Cómo era el mercado americano?

Trabajamos con grandes distribuidores americanos que hacen ventas por catálogo, de 1.500 o 2.000 páginas. Hay una gran afición al audio y el tema industrial funciona muy bien. Pero nos ha sorprendido el éxito del audio.

Desde un inicio ¿la distribución fue a través de distribuidores?

Sí, porque por la dimensión de la empresa, no podíamos establecer una sede por lo que tuvimos que esperar a crecer. Por eso lo hacemos a través de los distribuidores, se procuran hacer campañas, no nos vemos como colaboradores sino como partners, les marcamos las pautas de marketing y de campañas.

¿Hasta que punto es importante la ingeniería?

Nuestro departamento de ingeniería se ve respaldado por otros centros de diseño especializados por lo que complementamos el conocimiento en las diferentes áreas de la electrónica. Hay clientes que nos ofrecen proyectos y nosotros hacemos pequeños modificaciones de producto, un producto a medida. Nos hemos implicados con varias empresas en la parte de diseño y fabricación, estamos potenciando esta área. En realidad, nos hemos convertido en la ingeniería de muchos clientes gracias a nuestro Know how. Hay que tener en cuenta que hemos desarrollado más de cien productos propios electrónicos.

En estos momentos colaboramos en un interesante proyecto con una empresa peruana basado en circuitos calientes, mensajes del ascensor, sintetizador de voz y en diferentes idiomas. Lo hemos tenido que adaptar a sus cuadros de automatismos, a las pantallas LCD, programador…

¿Hacia donde apunta el futuro?

Las ingenierías cobran cada vez más importancia. En el sector industrial, no se vive solo del producto si no de las aplicaciones.

A nivel de producto, hasta ahora nos hemos centrado en la gran gama. Sin embargo ahora apostaremos por la especialización, potenciando tres o cuatro gamas básicas: fuentes industriales, televenta, temporizadores y automatismos.

Otra idea es la integración. Que el producto sea multifunción, por ejemplo ofrecer temporizadores con 30 funciones, hacer un producto configurable y el software gratuito.

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Cebek- Fadisel agrupa las marcas Antari Fog Machine, StarTec (soldadura), SX Lighting, Expelec (sector de la iluminación), Nicols, JCB, Eurolite o Eole, entre otras.

Sin embargo Cebek es la marca más representativa de Fadisel, que se encuentra en el mercado en forma de una gran gama de productos como son las fuentes de iluminación, industriales, telemandos de radio-frecuencia, temporizadores, automatismos industriales, domótica, síntesis de voz, contadores, audio... Ofrecen la posibilidad de encargar productos online y asesoramiento antes o después de la compra.

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