La firma cumple 20 años trabajando para mejorar la productividad y competitividad de sus clientes

MPE sigue fiel a su filosofía original: maquinaria de producción europea, calidad y servicio

Esther Güell01/08/2014

La profesionalidad de una empresa se mide, entre otros factores, por su personal y su implicación y dedicación al cliente. Y MPE sabe de ello. Tras 20 años en el mercado suministrando maquinaria para sectores industriales muy diversos y ejerciendo de servicio técnico de empresas como Sauter o Trevisan bien les vale la condición de ‘especialista’. ¿En qué? En atención al cliente, un cliente que al final, acaba siendo amigo. Pocas empresas pueden presumir de contar todavía con la confianza de uno de los primeros clientes de hace 20 años.

Al frente de MPE desde hace 20 años se encuentra Alfred Martí. Dos décadas en que cada uno de los productos que distribuyen, aún siendo distintos, han vivido una importante evolución. “Antes todo era más estándar, más básico, y hoy es mucho más complejo”. El caso de Sauter es un buen ejemplo. “El cliente de nuestro cliente, que es el integrador, demanda soluciones más especiales, llaves en mano. Podemos decir que antes se vendía la máquina más estándar y hoy se vende adaptada a las necesidades del cliente. Esta evolución se explica también por el cambio en el modo de trabajo: antes también era más estándar y hoy es más especial. Ante la competencia de bajo coste procedente de Asia, el fabricante europeo debe priorizar el ‘know how’ y las piezas especiales”.

MPE ha tenido que especializarse al lado de sus clientes, tanto desde el punto de vista comercial como del departamento técnico, y contar con proveedores y fabricantes que puedan adaptarse a las necesidades especiales. “Además, hoy lo estándar es poco estándar porque varía cada año”. Asimismo, la gama de productos estándar se ha ampliado enormemente con series hasta de 25 modelos. “Lo mismo nos encontramos en el sector del automóvil. Antes como máximo se elegía el color y hoy podemos escoger las llantas, el dibujo de los asientos, el tipo de textil, equipamiento interior…”.

foto

Alfred Martí empezó su 'aventura' en 1994 con una 'tourné' de 3.000 km por Europa a la búsqueda de empresas fabricantes de maquinaria para representarlas en España. Hoy, todavía sigue su relación con las dos primeras.

Dos pilares muy sólidos

Desde sus inicios, MPE ha contado con el apoyo de Sauter, empresa alemana especialista en la fabricación de torretas revólver y sus accesorios; y la italiana Trevisan, conocida por sus centros de torneado, mandrinadoras y máquinas especiales. Ambas marcas afianzaron y expandieron su presencia en la Península Ibérica de la mano de MPE fruto del buen entendimiento, señala Alfred Martí, gerente y alma mater de la empresa. Una relación que se mantiene hasta hoy con las mejores expectativas. “Cuando visité Sauter en Alemania —continúa Martí— salí con la sensación de ‘ser’ Sauter, de formar parte de la empresa. Este es el nivel de implicación entre nosotros y el fabricante”. Esta confianza mutua explica por qué MPE realiza el servicio técnico de las torretas Sauter en toda la Península Ibérica. “Somos los especialistas de una parte de la máquina, la torreta”, explica Raúl González, director técnico-comercial de MPE. Su versatilidad y conocimientos de las torretas Sauter les permite actuar ‘in situ’ y dar soporte a los diferentes servicios técnicos de los integradores en cualquier parte del mundo.

Del mismo modo, Trevisan confía plenamente en MPE. La firma italiana, que el año pasado cumplió 50 años, obsequió a MPE durante la pasada edición de la BIEMH con una placa conmemorativa de los 20 años juntos. Esta confianza hizo que hace 12 años, Trevisan pusiera a Alfred Martí al frente de su filial en Francia (Trevisan France).

foto
La firma italiana Trevisan quiso distinguir a Maquinaria de Producción Europea por sus 20 años como distribuidor suyo y lo hizo aprovechando la celebración de la BIEMH.

Los centros de mecanizados Trevisan tiene la particularidad que permite realizar, en una pieza estática las operaciones de fresado, taladrado, roscado…, así como el torneado. El hecho de realizar todas estas operaciones es importante en una piza pequeña pero lo es mucho más en una de grandes dimensiones. “Evitar mover la pieza dentro de un torno vertical, reduciendo el coste unitario por pieza. Por ello los grandes fabricantes de válvulas internacionales apuestan por Trevisan”, explica el director técnico. Iniciada como una empresa familiar y de ámbito local, actualmente Trevisán tiene planta de montaje en China, Rusia y EE UU, además de delegaciones por todo el mundo.

Producto europeo

MPE nació con la voluntad de ofrecer producto europeo de calidad y a buen precio, como su nombre indica —Maquinaria de Producción Europea—, y hoy en día mantiene esta filosofía.

Sauter y Trevisan siguen siendo, hoy, los pilares de MPE sin olvidar las otras marcas que integran el catálogo de productos de la empresa, con los cuales se ha ampliado la oferta inicial, “buscando satisfacer lo que nos pedían los clientes”. MPE hoy da servicio a la industria en general y al sector de la valvulería con las siguientes marcas: Junto a Trevisan, especialista en mecanizado para valvulería se encuentra PC Progetti —especialista en bancos de pruebas para válvulas, para tubos y unidades de presuración—, Spada —fabricante italiano de centros de mecanizado multipuesto y máquinas transfer— o Plantool —fabricante finlandés de rectificadoras de esperas, de anillos y sierras de alta producción para tubos y barras—. Para la industria en general, además de Sauter, el catálogo de MPE incluye los productos de Techmill —fabricante de centros de mecanizados horizontales y verticales, fresadoras de pórtico móvil/mesa móvil y mandrinadoras con mesa basculante, para sectores como el molde y la aeronáutica—, Imsa —máquinas de taladrado profundo, aplicable a varios sectores industriales— y Commersald Impianti — empresa muy multisectorial, especialista en sistemas de aportación de material por soldadura.

“Intentamos buscar representadas que tengan una amplia gama de aplicaciones con las que poder dar respuesta a las necesidades de nuestros clientes”, apunta Raúl González. “Los clientes tienen necesidades diferentes y el mercado es muy global, con lo que no podemos ceñirnos a un horario y calendario estricto sino que nos adaptamos a ellos. Al final, no tenemos clientes, tenemos amigos”, asegura.

El servicio técnico como garantía de calidad

Para MPE, la cobertura técnica de sus clientes es fundamental para dar el mejor servicio y así se lo transmiten sus representadas, que apuestan por la empresa como servicio técnico oficial de sus máquinas. Una muestra más de la confianza que con los años MPE se ha ido labrando con sus proveedores, “que al final terminan siendo también amigos” — afirma Martí— como los clientes”. Esta relación con los fabricantes como Sauter o Trevisan les permite tratar directamente con el cliente a modo de delegación, con las ventajas que ello supone.

“MPE está cerca del cliente, tanto final como integrador”

Actualmente, el cliente principal de MPE es…cualquiera. Pese a que hay sectores que hoy en día más activos que otros, Martí firma que “cualquier empresa que tenga un torno puede ser cliente nuestro. Esto hace que nuestros técnicos estén en continua formación y evolución respecto a las nuevas tecnologías”.

foto
Raúl González, director técnico-comercial de MPE, tiene claro que hoy el cliente necesita un proveedor global que le atienda y le entienda.

Una empresa hecha a sí misma

MPE nació en 1994 fruto de la mano de Alfred Martí tras dejar “una cómoda posición en otra empresa” y desde entonces, ha vivido infinidad de situaciones, difíciles, fáciles e incómodas. MPE empezó su andadura en un momento no especialmente fácil pero supo encontrar la financiación y el apoyo de fabricantes internacionales que vieron en el mercado español, de entonces, una oportunidad. Una situación que, actualmente, tal como admite Alfred Martí, no sería equiparable: “hoy no creo que encontráramos la financiación económica necesaria, y el mercado está mucho más globalizado. En aquél entonces había una oportunidad, todavía, y la barrera idiomática frenaba muchas iniciativas”. “Hoy no es factible montar una empresa e irse a Alemania a buscar empresas que representar —añade Raúl González —todas, o las que podrían interesarse por España, están ya representadas”. En 1994, en cambio, Alfred Martí hizo una ‘tourné’ por Europa y volvió con sus dos principales representadas, iniciando una aventura que dura ya más de 20 años.

Tras estos dos décadas, MPE mantiene una importante cartera de clientes gracias a su tenacidad y la visión de ampliar su oferta con nuevos productos.

Sin embargo, no ha sido un camino de rosas. “La última crisis ha sido muy dura —reconoce Alfred Martí— pero ya tenemos clientes que están empezando a invertir de nuevo”. ¿Cuál ha sido la estrategia de MPE para mantenerse en el candelero? Escuchar al cliente y no haber sobredimensionado la empresa en tiempos de bonanza. Dos recetas que parecen una obviedad pero que sin duda les han dado las herramientas para no naufragar. “Un buen ejemplo podría ser la introducción de los bancos de pruebas en nuestra oferta”. En el momento en que las empresas no invertían en maquinaria nueva pero sí tenían proyectos especiales que requerían de certificaciones fue cuando entraron en escena los bancos de pruebas de PC Progetti. Esta implicación de MPE les ha supuesto erigirse en uno de los principales especialistas en valvulería y poder atender todas las necesidades en este campo que les presenten sus clientes, dando lugar a ‘dos patas’ de la empresa: todo aquello relacionado con el sector de la válvula —no sólo mecanizado sino también rectificado, pruebas, aportación de material… — y mecánica general, moldes, matricería y taladrado profundo.

Del mismo modo, y al igual que MPE, sus representadas han ido adaptándose a los nuevos tiempos y necesidades.

foto
El equipo MPE durante su participación en BIEMH 2014.

Aires de cambio

Alfred Martí apuntaba a una mejora en el ritmo de pedidos en los últimos meses. Tras unos años de estancamiento y falta de crédito y liquidez para afrontar nuevas compras, las empresas han decidido que ya es hora de actualizar su parque de maquinaria y dejar atrás modelos ya obsoletos y que no les ofrecen la competitividad necesaria para afrontar el futuro. “En BIEMH ya pudimos comprobar cómo volvía el negocio. Clientes que venían con planos, con proyectos. Y que nos demandan además la más alta tecnología, ‘full equip’. El cliente quiere flexibilidad y producción, un ‘matrimonio’ que hasta hace un tiempo no casaba demasiado bien. En cambio, hoy quiere poder hacer diferentes series de muchas unidades por lo que requieren de sistemas de cambio de herramienta, de palés, automatizadas, etc. Además, es mucho más específico en su demanda porque su cliente también es más exigente”. Una consecuencia de la evolución del mercado en Europa, orientado al producto de alta calidad y en detrimento de la producción seriada sin valor añadido. Sin embargo, en MPE son conscientes que el futuro para por la especialización y la innovación, “por desarrollar producto propio y minimizar la dependencia de proyectos ajenos, algo que no será fácil pero las empresas ya no podrán competir por precio”.

Empresas o entidades relacionadas

Maquinaria de Producción Europea, S.L.

Comentarios al artículo/noticia

Nuevo comentario

Atención

Los comentarios son la opinión de los usuarios y no la del portal. No se admiten comentarios insultantes, racistas o contrarios a las leyes vigentes. No se publicarán comentarios que no tengan relación con la noticia/artículo, o que no cumplan con las condiciones de uso.

VÍDEOS DESTACADOS

TOP PRODUCTS

ENLACES DESTACADOS

Polusólidos 2017Fitmaq 2017 Bilbao

ÚLTIMAS NOTICIAS

OPINIÓN

OTRAS SECCIONES

SERVICIOS