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Equipamiento médico y hospitalario

La protección de los trabajadores frente a los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos es un imperativo para garantizar la seguridad y la salud de los mismos

Equipos de protección individual ante el riesgo biológico en el sector médico-sanitario

José Ignacio Argote, Ingeniero Consultor14/01/2019
La infección biológica crea alarma social cuando se convierte en noticia y salta a los titulares de los medios de comunicación; solo hay que recordar, el contagio de Ébola que se produjo en Madrid en 2014, o el Síndrome respiratorio de Oriente Medio - Middle East respiratory syndrome (MERS), causado por un nuevo coronavirus MERS-CoV, que se propagó en verano de 2015 desde la península arábiga a Corea del Sur y causó un importante brote en ese país. Pero todos los profesionales que desarrollan su trabajo en el sector médico-sanitario están expuestos al riesgo de la posible transmisión de enfermedades infectocontagiosas por la exposición a diversos agentes biológicos. Estos agentes pueden ser bacterianos, víricos, fúngicos o parasitarios y se pueden transmitir por diversas vías (aérea, sanguínea, contacto directo con secreciones o fómites).
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El principal riesgo en los centros sanitarios es la posible transmisión de enfermedades infectocontagiosas por la exposición a diversos agentes biológicos que pueden ser bacterianos, víricos, como el que se muestra en la imagen que es el virus Avian Influenza A H5N1 (gripe aviar), fúngicos o parasitarios y se pueden transmitir por diversas vías: aérea, sanguínea, contacto directo con secreciones o fómites. Crédito imagen: CDC Public Health Image Library (PHIL).
La exposición potencial a agentes biológicos, dado que la exposición es incidental al propósito principal del trabajo, queda plenamente incluida en el ámbito de aplicación del Real decreto 664/1997, de 12 de mayo, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo. La protección de los trabajadores frente a los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos es un imperativo para garantizar la seguridad y la salud de los mismos. En aquellos casos en que no es posible la adopción de medidas de protección colectivas, es cuando debe recurrirse a los equipos de protección individual (EPI). Los EPI para la asistencia de pacientes potencialmente infectados por agentes biológicos peligrosos altamente transmisibles tienen que ser desechables, y, una vez usados, deben gestionarse como residuos potencialmente contaminados.

Riesgos laborales ante potenciales exposiciones a agentes biológicos peligrosos altamente transmisibles en el sector sanitario

Los trabajos relacionados con el sector sanitario, ya sea en hospitales, laboratorios, consultorios, o en otros espacios de atención al paciente tienen riesgos laborales específicos originados por las actividades medico sanitarias, por las instalaciones y por los equipos específicos utilizados, además de los riesgos propios asociados a todo lugar de trabajo, que en el caso de la actividad sanitaria se desarrolla en edificios cerrados, generalmente complejos tanto en dimensiones y distribución y que por su carácter son lugares compartidos por pacientes y familiares.
Algunos de los riesgos físicos ligados a las características del lugar de trabajo, son las caídas a distinto nivel, caídas de objetos, atrapamientos, contactos eléctricos, contactos con agentes químicos peligrosos en tareas de limpieza, Iluminación inadecuada, condiciones termohigrométricas deficientes, incendio, explosión. Y además en el caso específico de la asistencia domiciliaria los accidentes de circulación ocasionados en los desplazamientos a los domicilios de los pacientes. Pero sin duda el principal riesgo en los centros sanitarios es la posible transmisión de enfermedades infectocontagiosas por la exposición a diversos agentes biológicos.

Estos agentes pueden ser bacterianos, víricos, fúngicos o parasitarios y se pueden transmitir por diversas vías (aérea, sanguínea, contacto directo con secreciones o fómites), y a diferencia de los químicos y los físicos, son seres vivos, organismos con un ciclo de vida determinado que, al penetrar en el cuerpo humano, pueden ocasionar enfermedades de tipo infeccioso o parasitario. La exposición del personal sanitario a agentes biológicos deriva de una actividad que no implica una intención deliberada de utilizar o de manipular este agente, exceptuando a los laboratorios de diagnóstico microbiológico, pero que puede conducir a la exposición. Se trata por tanto de una exposición potencial a agentes biológicos, dado que la exposición es incidental al propósito principal del trabajo, pero que queda plenamente incluida en el ámbito de aplicación del Real decreto 664/1997, de 12 de mayo, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo.

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El uso de Equipos de Protección Individual (EPI) debe basarse en la correspondiente evaluación de riesgos que determinará la necesidad de usar la protección personal. En el caso de que tal uso no sea necesario, el personal sanitario tan sólo deberá ir provisto de los productos sanitarios (mascarilla quirúrgica, guantes, batas, etc.) cumpliendo con el Real Decreto 414/1996 previstos para el sector hospitalario así como seguir una estrictas normas de higiene cuando entren en contacto con pacientes infectados o sospechosos de estar infectados.

Equipo de protección individual (EPI) y Producto Sanitario (PS): uso dual

Los equipos de protección individual (EPI) son esenciales para el control del riesgo y deben utilizarse cuando los riesgos no se puedan evitar o no puedan limitarse suficientemente por medios técnicos de protección colectiva o mediante medidas, métodos o procedimientos de organización del trabajo. Los EPI están sometidos a un “doble marco normativo”: desde la óptica de la seguridad y salud en el trabajo, el Real Decreto 773/1997, de 30 de mayo, que establece las disposiciones mínimas para garantizar una protección adecuada del trabajador/a durante su utilización y desde el punto de vista de la seguridad del producto, por el Real Decreto 1407/1992, de 20 de noviembre, establece los requisitos que deben cumplir los EPI, desde su diseño y fabricación hasta su comercialización, con el fin de garantizar la salud y seguridad de los usuarios y su modificación recogida en el R.D. 159/1995 de 3 de febrero. El INSHT dispone de una guía técnica para la interpretación del Real decreto 773/1997.

Los productos sanitarios tras cuatro años de complicadas negociaciones iniciadas en octubre de 2012 en el seno del Consejo de la Unión Europea, se publicó el 17 de junio de 2016 el texto de los dos nuevos reglamentos de productos implantables activos y productos sanitarios de diagnóstico in vitro. En esta nueva reglamentación se amplía la definición del concepto productos sanitarios, en el que se incluyen no solo productos cuya finalidad sea el diagnóstico, prevención, control, tratamiento o alivio de una enfermedad, sino también aquellos cuya finalidad sea la “predicción o el pronóstico” de enfermedades. Estos nuevos reglamentos afectan a más de 500.000 productos que van desde tiritas, a escayolas, tests de diagnóstico, marcapasos y a guantes o mascarillas.

Los equipos, destinados a usarse como equipos de protección individual (EPI) y como Producto Sanitario (PS), se llaman productos de uso dual. Por ello, están sujetos en cuanto a su diseño y fabricación a los requisitos legales de la Directiva 89/686/EEC, transpuesta al ordenamiento español por el Real Decreto 1407/1992 sobre comercialización y libre circulación de equipos de protección individual. En la asistencia, diagnóstico, prevención, control, tratamiento o alivio de una enfermedad, a pacientes se utilizan, por ejemplo, guantes o mascarillas, para proteger al paciente y usuario de una posible contaminación cruzada. Estos productos tienen que estar certificados como producto sanitario de acuerdo con lo establecido en el Real decreto 1591/2009, de 16 de octubre, por el que se regulan los productos sanitarios. En cuanto a la normativa europea el Reglamento de productos sanitarios (EU) 2017/745 deberá aplicarse desde el 26 de mayo de 2020. Este Reglamento (UE) 2017/745 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 5 de abril de 2017, sobre los productos sanitarios, modifica la Directiva 2001/83/CE, el Reglamento (CE) n.° 178/2002 y el Reglamento (CE) n.° 1223/2009 y por el que se derogan las Directivas 90/385/CEE y 93/42/CEE del Consejo.

Equipos de protección individual ante el riesgo biológico en el sector médico-sanitario

El principal riesgo en los centros sanitarios es la posible transmisión de enfermedades infectocontagiosas por la exposición a diversos agentes biológicos. Estos agentes pueden ser bacterianos, víricos, fúngicos o parasitarios y se pueden transmitir por diversas vías (aérea, sanguínea, contacto directo con secreciones o fómites). El artículo 2 del el Real Decreto 664/1997 define como:

a) Agentes biológicos: microorganismos, con inclusión de los genéticamente modificados, cultivos celulares y endoparásitos humanos, susceptibles de originar cualquier tipo de infección, alergia o toxicidad.

b) Microorganismo: entidad microbiológica, celular o no, capaz de reproducirse o de transferir material genético.

c) Cultivo celular: el resultado del crecimiento in vitro de células obtenidas de organismos multicelulares.

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Virus Ébola: enfermedad por el virus Ébola (EVE), antes conocida como fiebre hemorrágica del ébola (FHVE), es una enfermedad aguda, grave, con una letalidad en humanos del 50% al 90%. Agente biológico del grupo 4. Crédito imagen: CDC Public Health Image Library (PHIL).

Clasifica los agentes biológicos pueden agruparse en 4 tipos según el riesgo de infección. La inclusión en cada grupo viene determinada por las propiedades intrínsecas del agente biológico: la patogenicidad (virulencia y dosis infectiva) de la especie microbiana en humanos, el peligro para los trabajadores, la facilidad de propagación y la existencia o disponibilidad de profilaxis o tratamiento eficaz.

  • Agente biológico del grupo 1: aquel que resulta poco probable que cause una enfermedad en el hombre.
  • Agente biológico del grupo 2: aquel que puede causar una enfermedad en el hombre y puede suponer un peligro para los trabajadores, siendo poco probable que se propague a la colectividad y existiendo generalmente profilaxis o tratamiento eficaz.
  • Agente biológico del grupo 3: aquel que puede causar una enfermedad grave en el hombre y presenta un serio peligro para los trabajadores, con riesgo de que se propague a la colectividad y existiendo generalmente una profilaxis o tratamiento eficaz.
  • Agente biológico del grupo 4: aquel que causando una enfermedad grave en el hombre supone un serio peligro para los trabajadores, con muchas probabilidades de que se propague a la colectividad y sin que exista generalmente una profilaxis o un tratamiento eficaz.
Ante una posible exposición a un agente biológico patógeno, el riesgo para el trabajador depende, en primer lugar, de la peligrosidad del agente implicado. Esta peligrosidad está reflejada, desde el punto de vista de la seguridad y la salud laboral y atendiendo exclusivamente al riesgo de infección para personas sanas, en la clasificación de los agentes biológicos establecida en el anexo II del ya mencionado Real decreto 664/1997, de 12 de mayo.
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El riesgo se define como la probabilidad de sufrir una enfermedad infecciosa después de haber estado expuesto, por cualquiera de las vías posibles, a un agente biológico altamente transmisible en el transcurso de la asistencia sanitaria.

Equipos de protección individual para cada nivel de riesgo de exposición: requerimientos técnicos mínimos

El riesgo se define como la probabilidad de sufrir una enfermedad infecciosa después de haber estado expuesto, por cualquiera de las vías posibles, a un agente biológico altamente transmisible en el transcurso de la asistencia sanitaria. Para evaluar la magnitud de este riesgo, hay que estudiar las situaciones concretas de interacción del personal sanitario, con los pacientes sospechosos de sufrir una enfermedad causada por un agente biológico, o con sus muestras o con los materiales con los que haya estado en contacto, valorando: (1) el grado de exposición que conlleva por la tarea por sí misma; (2) el grado de contagiosidad valorado para el profesional sanitario que lo atienda inicialmente; (3) y la inmunocompetencia de este personal.

En la tabla siguiente se recogen algunos de los servicios en hospitales y centros sanitarios y los equipos de protección individual recomendados frente al riesgo biológico.

SERVICIO RIESGO BIOLÓGICO EQUIPO DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL
Anatomía Patológica
  • Manipulación de muestras biológicas contaminadas.
  • Riesgo de pinchazos o cortes.
  • Formación de aerosoles y/o salpicaduras.
  •  Bata quirúrgica de manga larga con puños, cuando sea necesario.
  • Utilizar doble guante.
  • Frente a salpicaduras o aerosoles utilizar: gafas protectoras herméticas y mascarilla, o preferiblemente pantallas de seguridad.
Autopsias
  • Manipulación de muestras biológicas contaminadas.
  • Riesgo de pinchazos o cortes.
  • Formación de aerosoles y/o salpicaduras.
  • Bata quirúrgica de manga larga con puños.
  • Guantes.
  • Botas o cubrezapatos desechables.
  • Delantal ligero de tejido que retenga el agua.
  • Frente a salpicaduras o aerosoles utilizar: gafas protectoras  herméticas y mascarilla, o preferiblemente pantallas de seguridad.
Banco de sangre
  • Contacto con sangre.
  • Riesgo de pinchazos o cortes.
  • Peligro de salpicaduras.
  • Guantes de un solo uso.
  • Frente a salpicaduras o aerosoles utilizar: gafas protectoras herméticas y mascarilla, o pantallas de seguridad.
Hemodiálisis
  • Contacto con sangre.
  • Riesgo de pinchazos o cortes.
  • Formación de aerosoles y/o salpicaduras.
  • Guantes de un solo uso.
  • Frente a salpicaduras o aerosoles utilizar: gafas protectoras herméticas y mascarilla, o pantallas de seguridad.
Consultas externas
  • Posible manipulación de pacientes o muestras contaminadas.
  • Guantes de un solo uso cuando sea necesario.
UCI
  • Posible manipulación de pacientes o muestras contaminadas.
  • Contacto con sangre.
  • Riesgo de pinchazos o cortes.
  • Peligro de salpicaduras.
  • Guantes de un solo uso.
  • Frente a salpicaduras o aerosoles utilizar: gafas protectoras herméticas y mascarilla, o pantallas de seguridad.
Operaciones previas a la esterlización
  • Manipulación de material posiblemente contaminado.
  • Riesgo de pinchazos o cortes.
  • Guantes de un solo uso.
Laboratorios incluidos los de microbiología
  • Posible manipulación de muestras contaminadas.
  • Contacto con sangre y otros líquidos orgánicos.
  • Formación de aerosoles y gotículas.
  • Riesgo de pinchazos o cortes.
  • Las batas, pijamas de trabajo, delantales etc. serán de tejido adecuado y su diseño permitirá la máxima protección. Las batas de laboratorio serán cerradas por delante y con puños elásticos.
  • Guantes de un solo uso.
  • Frente a salpicaduras o aerosoles utilizar: gafas protectoras herméticas y mascarilla, o pantallas de seguridad.
  • Cuando sea necesario, utilización de dispositivos de protección respiratoria.
  • Cuando exista riesgo de producción de bioaerosoles trabajar en Cabina de Seguridad Biológica. También la utilización de vitrinas de extracción adecuadas
Quirófanos
  • Posible manipulación de pacientes o muestras contaminadas.
  • Contacto con sangre y otros líquidos orgánicos.
  • Formación de aerosoles y gotículas.
  • Riesgo de pinchazos o cortes.
  • Mascarilla quirúrgica.
  • Guantes de un solo uso quirúrgico.
  • Delantal impermeable, cuando se considere necesario.
  • Frente a salpicaduras o aerosoles utilizar: gafas protectoras herméticas y mascarilla, o pantallas de seguridad.
Rehabilitación
  • Posible manipulación de pacientes contaminados
  • Guantes de un solo uso cuando sea necesario.
Servicios Hospitalarios
  • Posible manipulación de pacientes o muestras contaminadas.
  • Guantes de un solo uso cuando sea necesario.
Urgencias
  • Posible manipulación de pacientes o muestras contaminadas.
  • Riesgo de pinchazos o cortes.
  • Guantes de un solo uso.
Medicina Nuclear
  • Posible manipulación de muestras contaminadas.
  • Utilización de ropa y protección adecuada frente a las radiaciones.
  • Guantes de un solo uso.
Oncología
  • Posible manipulación de muestras y pacientes contaminados.
  • Guantes de un solo uso.
Radiología
  • Riesgo de pinchazos o cortes.
  • Utilización de ropa y protección adecuada frente a las radiaciones.
Radioterapia
  • Riesgo de pinchazos o cortes.
  • Utilización de ropa y protección adecuada frente a las radiaciones.
  • Guantes de un solo uso.
Mantenimiento
  • Antes de efectuar cualquier trabajo de mantenimiento debería hacerse una valoración del riesgo y adoptar la protección adecuada al mismo.
  • Como ejemplo en los servicios de fontanería, existe el peligro de un posible contacto con residuos orgánicos vertidos en los desagües procedentes de todo tipo de enfermos.
Personal de limpieza
  • Contacto con muestras contaminadas.
  • Riesgo de pinchazos o cortes.
  • Trabajar con guantes industriales.

Diagnóstico por imagen

  • Posible manipulación de muestras contaminadas.        
  • Guantes de un solo uso, cuando sea necesario.
Dermatología
  • Posible contacto directo con muestras y pacientes contaminados.
  • Guantes de un solo uso.
Pediatría
  • Posible contacto directo con muestras y pacientes contaminados.
  • Guantes de un solo uso.
Psiquiatría
  • Posible contacto directo con muestras y pacientes contaminados.
  • Guantes de un solo uso.
Odontología
  • Contacto directo con mucosas, fluidos corporales, secreciones naso-faríngeas y respiratorias.
  • Formación de aerosoles.
  • Riesgo de pinchazos o cortes.
  • Guantes de un solo uso
Manipulación de residuos biosanitarios
  • Pinchazos o heridas en las manos.
  • Calzado de trabajo.
  • Guantes industriales.
Trabajo con animales de experimentación
  • Arañazos y mordeduras.
  • Aspiración de aerosoles.
  • Proyecciones a las mucosas.
  • Riesgo de pinchazos o cortes.
  • Guantes (cuando sea necesario, para evitar arañazos y mordeduras, se utilizarán guantes gruesos).
  • Botas de goma.
  • Mascarilla desechable.
  • En áreas de cuarentena: guantes gruesos de trabajo y mascarilla de alta eficacia.

 

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Los EPI de protección respiratoria deben de tener el marcado CE de EPI categoría III. Las mascarillas quirúrgicas son productos sanitarios y, por tanto, no son válidas para prestar asistencia a pacientes bajo sospecha de infección por agentes biológicos peligrosos altamente transmisibles por vía inhalatoria.

EPI de protección respiratoria

Los EPI de protección respiratoria deben de tener el marcado CE de EPI categoría III. Las mascarillas quirúrgicas son productos sanitarios y, por tanto, no son válidas para prestar asistencia a pacientes bajo sospecha de infección por agentes biológicos peligrosos altamente transmisibles por vía inhalatoria; ante este peligro el personal im-plicado debe llevar una protección respiratoria como mínimo, del nivel que ofrece una media máscara filtrante (mascarilla autofiltrante) de clase FFP3 de alta eficacia, con válvula de exhalación, según la norma UNE-EN 149. Además, la mascarilla también tiene que ser resistente a fluidos de acuerdo con la norma UNE-EN 14683 o equivalente.

Antes de utilizar el EPI se debe hacer una comprobación de ajuste teniendo en cuenta la presencia de barba, o de algunos defectos faciales, como, por ejemplo, cicatrices, fracturas faciales antiguas, etc., que pueden interferir negativamente en este ajuste, afectando el funcionamiento del equipo y su protección nominal. En cualquier caso, las situaciones deben evaluarse individualmente, y podría necesitarse el uso de equipos de protección respiratoria que no requieran ajuste hermético, como por ejemplo, equipos filtrantes de ventilación asistida o equipos aislantes incorporados en un casco o capuz.

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Mascarilla autofiltrante plegada para partículas 3M Aura 9332+ contra riesgos biológicos y marcado PPE. Crédito imagen: 3M.

EPI de protección de las manos

Los guantes que tienen que usar el personal sanitario tiene debe ser doble guante de protección de nitrilo o látex sin polvo contra productos químicos y microorganismos, con marcado CE como EPI (categoría III), según la norma armonizada UNE-EN 374-1 que recoge los requisitos para guante de uso contra productos químicos y microorganismos. En esta norma se incluye implícitamente los métodos de ensayo de resistencia a la penetración 374-2 y el de permeabilidad a productos químicos 374-3. En el caso de que sean productos de uso dual, el guante tiene que estar certificado como EPI y hacer referencia a las normas como productos sanitarios correspondientes.
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Los guantes que tienen que usar el personal sanitario tiene debe ser doble guante de protección de nitrilo o látex sin polvo contra productos químicos y microorganismos, con marcado CE como EPI (categoría III), según la norma armonizada UNE-EN 374-1 que recoge los requisitos para guante de uso contra productos químicos y microorganismos.

Si los guantes superan los requisitos que establecen las normas anteriores, constituyen una barrera efectiva contra bacterias y hongos, pero no contra los virus, que tienen un tamaño muy inferior. Por tanto, para garantizar la protección se debe superar el ensayo de resistencia a la penetración viral según la norma ISO 16604 o la ASTM F1671 o equivalente. En este ensayo en que el material se somete a la presión hidrostática de una suspensión que contiene el bacteriófago Phi-X174, que simula los fluidos biológicos que contienen virus como los de la hepatitis C, B o el VIH.

Los guantes exteriores largos, con una caña de 40 cm, se recomienda que lleguen a mitad del antebrazo y que sean preferiblemente de un color diferente del de los guantes interiores cortos, con una caña de 30 cm. Cuando se utilizan guantes exteriores cortos, se recomienda mantenerlos fijados en los extremos con cinta adhesiva, para evitar que se deslicen por el antebrazo.

Teniendo en cuenta además que se trata de un equipo de protección contra agentes biológicos peligrosos altamente transmisibles, en las situaciones de riesgo alto se debe que tengan un nivel límite de calidad de aceptación de muestreo AQL (Aceptable Quality Level según la norma ISO 2859-1 inferior a 0,65 (nivel de paso 3). Si no fuera posible encontrar guantes con estas características, se deben usar guantes con un nivel AQL inferior a 1,5 (nivel de paso 2). En todos los casos siempre se debe de inspeccionar los guantes antes de usarlos, para comprobar que no tienen ninguna imperfección.

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Los guantes ProteHo Nitrile Gloves están especialmente indicados para el sector sanitario entre otras aplicaciones. Crédito imagen Ramos STS.

EPI de protección del cuerpo

En los casos de riesgo bajo de exposición del cuerpo a agentes biológicos peligrosos se tiene que optar por prendas de ropa que cubran parcialmente diferentes zonas de cuerpo como la bata mientras que, para exposiciones de alto riesgo, hay que emplear traje/mono integral preferentemente con capucha, capuz para proteger la cabeza y polainas hasta media pierna para cubrir los pies.

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Virus Hepatitis C. EPI: Protección de las manos: guantes impermeables (en tareas que impliquen contacto con material contaminado), guantes de resistencia mecánica (en trabajos con alto riesgo de corte).Protección ocular o facial: en caso de proyecciones o salpicaduras de fluidos contaminados. Crédito imagen: CDC Public Health Image Library (PHIL).

En el caso de ropa de protección parcial, como las batas, se debe de llevar puesta debajo la ropa de trabajo; mientras que en el caso de traje/mono integral, debajo de este hay que llevar el mínimo de ropa imprescindible y preferentemente transpirable, para evitar el déficit de transpiración de estos tejidos impermeables.

La forma habitual de clasificación de los equipos de protección individual se basa en si la protección es integral o parcial en función de la zona que protegen. Partiendo de la premisa de que medios parciales de protección son aquellos que protegen al individuo frente a riesgos que actúan preferentemente sobre partes o zonas concretas del cuerpo, se detallan las características funcionales y requerimientos técnicos de los diferentes EPI de protección del cuerpo:

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En los casos de riesgo bajo de exposición del cuerpo a agentes biológicos peligrosos se tiene que optar por prendas de ropa que cubran parcialmente diferentes zonas de cuerpo como la bata mientras que para exposiciones de alto riesgo, hay que emplear traje/mono integral preferentemente con capucha, capuz para proteger la cabeza y polainas hasta media pierna para cubrir los pies. Crédito imagen: bata SprayGuard Complab TopGuard Cat III PB (4) B. Ramos STS.

Protección del tronco

Actualmente y después de la modificación del Reglamento 2016/425 en las situaciones de bajo riesgo debe utilizarse como EPI una bata de protección larga cerrada por detrás y con puños ajustables del tipo con marcado CE de categoría III7, de tipo PB 6B, una prenda de protección parcial del cuerpo contra salpicaduras de productos químicos líquidos de intensidad limitada, según la norma UNE-EN 13034, o bien del tipo PB 4B, una prenda de protección parcial del cuerpo hermética a líquidos pulverizados, de acuerdo con la norma UNE-EN 14605. En todos los caso, el material de estas batas debe cumplir la máxima clasificación de los ensayos de barrera contra la penetración de agentes biológicos establecidos en la norma UNE-EN 14126. La información que tiene que figurar en la documentación técnica del equipo que es:

  • Resistencia a la penetración de patógenos transmisibles por sangre (bacteriófagos) bajo presión hidrostática, según la norma ISO 16604, en clase 6, pasa ensayo a 20 kPa.
  • Resistencia a la penetración de agentes biológicos por contacto mecánico con sustancias que contienen líquidos contaminados, según la norma UNE-EN ISO 22610. En la documentación técnica puede incluir la referencia al anexo A de la norma UNE-EN 14126, que estaba vigente hasta la publicación de la norma EN ISO 22610): de clase 6 (tiempo de paso > 75 minutos).
  • Resistencia a la penetración de aerosoles líquidos contaminados biológicamente, según la norma ISO/DIS 2261: en clase 3, razón de penetración log > 5.
  • Resistencia a la penetración de partículas sólidas contaminadas biológicamente, según la norma ISO 22612: en clase 3, penetración log ufc = 1.
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Para las situaciones de alto riesgo hay que utilizar traje/mono integral de protección con costuras termoselladas y puños ajustables, preferentemente con capucha y con una talla que proporcione cierta amplitud ya que las tallas muy ajustadas dificultan los movimientos y la retirada del vestido. Crédito imagen: Gama Tyvek IsoClean de DuPont.

En situaciones de emergencia, como brotes epidémicos o de situaciones en las que los fabricantes o suministradores puedan presentar problemas de suministro de estos equipos de protección individual, se pueden usar, excepcionalmente, batas certificadas únicamente como producto sanitario que hayan sido testadas por su resistencia a la penetración de fluidos, de acuerdo con las normas UNE-EN 13795 nivel alto y ASTM F1671, o bien la norma ANSI/AAMI PB70, niveles 4 o 3. Las batas quirúrgicas de ropa no impermeable u otras batas que no cumplan estos requisitos no confieren la protección mínima necesaria.

Para las situaciones de alto riesgo hay que utilizar traje/mono integral de protección con costuras termoselladas y puños ajustables, preferentemente con capucha y con una talla que proporcione cierta amplitud ya que las tallas muy ajustadas dificultan los movimientos y la retirada del vestido. Generalmente se debe usar la talla superior. Requiere marcado CE de categoría III y será, a todos los efectos, al menos de tipo 4B, ropa de protección hermética a líquidos pulverizados, de acuerdo con la norma UNE-EN 14605. El material debe cumplir la máxima clasificación de los ensayos de barrera contra la penetración de agentes biológicos establecidos en la norma UNE-EN 14126, cuya información que tiene que figurar en la documentación técnica del equipo.

En los casos de asistencia a pacientes sospechosos con riesgo evidente de exposición mucocutánea a fluidos (hemorragias, vómitos, diarrea, incontinencia urinaria o fecal, etc., se debe usar equipos de tipo 3B, ropa de protección hermética a líquidos presurizados, de acuerdo con la misma norma UNE-EN 14605 y con los mismos requerimientos de los ensayos de barrera de la norma UNE-EN 14126. También se recomienda utilizar equipos de tipo 3B en caso de prever la necesidad de efectuar movimientos o actividades que puedan someter la ropa de protección a tensiones mecánicas fuertes como por ejemplo los esfuerzos en el traslado de pacientes. Por la misma razón de resistencia mecánica, se recomienda igualmente usar monos de tipo 3B si el trabajador se tiene que duchar con la ropa de protección después de llevar a cabo la actividad de riesgo. Si al finalizar la operación de riesgo y ante cualquier exposición a agentes químicos, como los desinfectantes, se debe garantizar que el material de la ropa de protección, tanto si es de tipo 4B como 3B, debe de ser compatible con los agentes químicos empleados por la descontaminación, debiendo también figurar esta información en la documentación técnica que acompaña al EPI.

Para escoger la talla de estos EPI hay que tener en cuenta las tallas normalizadas que deben estar indicadas en la etiqueta de la prenda y en folleto informativo. Estas tallas normalizadas se ajustan a las medidas corporales de pecho, cintura, altura no están directamente asociadas a las referencias de las casas comerciales para las prendas de vestir (S, M, L, XL).

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EPI Virus Ébola: protección de las manos con doble guante de protección impermeable. Protección ocular con pantalla facial o gafas de montura integral. Protección respiratoria: mascarilla autofiltrante FFP2 o filtro P2, preferiblemente mascarilla autofiltrante FFP3 o filtro P3 en procedimientos que generen bioaerosoles. Ropa de protección frente agentes biológicos: preferiblemente de cuerpo completo o bata desechable impermeable de manga larga, que cubra la ropa de trabajo hasta los pies o equivalente. Calzado de trabajo categoría II (impermeable o de cobertura equivalente). Las personas que trabajan en laboratorio de contención 4 con cabina de seguridad biológica clase II deberán llevar trajes especiales de una sola pieza, a presión positiva y suministro de aire filtrado por filtro absoluto. Crédito imagen: CDC Public Health Imagen Library (PHIL).

Protección de la cabeza

Para la protección se utilizará un capuz. Antes de la colocación sobre la cabeza, si el pelo largo, debe recogerse con un moño alto y cubrirlo con un gorro quirúrgico. Debe utilizarse un capuz con la mínima apertura facial y que cubra el cuello y la parte alta del tórax. Se requerirá marcado CE de categoría III y será de tipo PB 4B, prenda de protección parcial del cuerpo hermética a líquidos pulverizados, o bien PB 3B, prenda de protección parcial del cuerpo hermética a líquidos presurizados), de acuerdo con la norma UNE-EN 14605 (32. El material tiene que cumplir, igual que en el resto de ropa de protección, la máxima clasificación de los ensayos de barrera contra la penetración de agentes biológicos establecidos en la norma UNE-EN 14126 (33), información que se incluirá en la documentación técnica del equipo.

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Para la protección se utilizará un capuz. Antes de la colocación sobre la cabeza, si el pelo largo, debe recogerse con un moño alto y cubrirlo con un gorro quirúrgico. Debe utilizarse un capuz con la mínima apertura facial y que cubra el cuello y la parte alta del tórax. Crédito imagen: Capuz Topguard CAT III PB Tipo (4) B Y PB (3) B. Ramos STS.

Protección de los pies

Para su protección se utilizarán polainas con suela antideslizante, ajustables a media pierna. Se colocarán por encima de los zapatos cerrados y sujetos a los pies. Estos EPIs requirieren marcado CE de categoría III y será de tipo PB 4B, prenda de protección parcial del cuerpo hermética a líquidos pulverizados, o bien PB 3B, prenda de protección parcial del cuerpo hermética a líquidos presurizados, de acuerdo con la norma UNE-EN 14605. Los materiales con los que están confeccionadas las polainas deben de cumplir, al igual que en el resto de ropa de protección, la máxima clasificación de los ensayos de barrera contra la penetración de agentes biológicos establecidos en la norma UNE-EN 14126, información que se incluirá en la documentación técnica del equipo.

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El material de los EPI de la cabeza tienen que cumplir, igual que en el resto de ropa de protección, la máxima clasificación de los ensayos de barrera contra la penetración de agentes biológicos establecidos en la norma UNE-EN 14126 (33), información que se incluirá en la documentación técnica del equipo.

Protección ocular/facial

En todas las situaciones de bajo riesgo el personal sanitario implicado debe llevar gafas de montura integral, certificadas según la norma técnica UNE-EN 166, con las siguientes características: Oculares de clase óptica 1 (para trabajos continuos) con tratamiento que les confiera resistencia al empañamiento (marcado con el símbolo N). Montura de campo de uso 3 (gotas o salpicaduras de líquidos).

En todas las situaciones de alto riesgo el personal sanitario implicado debe llevar gafas de montura integral, certificadas según la misma norma técnica UNE-EN 166, con las siguientes características: Oculares de clase óptica 1 (para trabajos continuos) con tratamiento que les confiera resistencia al empañamiento (marcado con el símbolo N). Montura de campo de uso 5 (gas, vapores, esprays, humo y polvo con tamaño de partículas < 5 µm).

Además, en tareas con alto riesgo de generar salpicaduras de fluidos corporales, además de las gafas integrales, se valorará la necesidad del usar una pantalla facial que debe cumplir la misma norma UNE-EN 166. Cuando el personal que precise usar gafas graduadas, las gafas de protección deben ser compatibles con un uso simultáneo de las mismas.

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Los accesorios fabricados en Tychem 6000 de DuPont F proporcionan una protección adicional frente a químicos orgánicos para partes del cuerpo sujetas a altos niveles de exposición, tales como este cubrebotas. Crédito imagen: Dupont Tychem 6000F con calcetines disipativos.
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En todas las situaciones de bajo riesgo el personal sanitario implicado debe llevar gafas de montura integral, certificadas según la norma técnica UNE-EN 166.