Sus plásticos de alta tecnología facilitan el desarrollo de nuevos dispositivos como los sistemas de dosificación de medicamentos

Ticona: en la salud y en la enfermedad

Ibon Linazisoro01/01/2006
Si es usted diabético, asmático, tiene problemas de oído o cualquier otro que requiera un tratamiento o control regular, este artículo le interesa. Y si no es así, también le interesa, porque los plásticos nos facilitan las cosas en la salud y en la enfermedad, pero también porque nadie se salva de tener una gripe alguna vez. Ticona hace especial hincapié en sus materiales para este sector y presenta su POM Hostaform MT que produce desde hace poco.
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Inhalador para asmáticos con mecanismos internos sofisticados. Los componentes están hechos con Hostaform y el PBT Celanex. Se eligieron por su estabilidad dimensional y resistencia mecánica incluso con paredes delgadas.
Los sistemas de dosificación de medicamentos presentan una tasa de crecimiento importante. En Europa su valor era en el año 2001 de 11.740 millones de dólares y en 2006 será de 27.460, un crecimiento espectacular, sin duda. En Estados Unidos se espera un aumento de su valor que llegará hasta los 34.570 millones de dólares, cuando en 2001 era de 13.830.

Ticona es una empresa que trabaja en diversos sectores clave, entre ellos el de la medicina. Bajo el lema “los proyectos de hoy son los negocios de mañana” busca permanentemente las tendencias de cada uno de los sectores en los que actúa. Entre otros, algunos de los más importantes son: automóvil, bienestar, salud, comunicación y aparatos que se pueden englobar dentro de los que en Ticona llaman “smart living”, algo así como “tipo de vida inteligente”.

El de la salud es desde luego uno de los apartados en los cuales las cosas han evolucionado mucho. Y los sistemas de dosificación son un interesante ejemplo de cómo la innovación de una empresa como Ticona, aprovechando las ventajas de sus plásticos, facilita la vida a miles y miles de pacientes. No hay más que mirar un inhalador actual y compararlo con uno de hace años, o un dosificador de insulina que ya no tiene aguja y que permite la penetración en el cuerpo mediante alta presión. También han evolucionado mucho los sistemas que permiten al usuario inhalar el medicamento en lugar de tomarse una pastilla, válidos para tratamientos antigripales y que podrían convertirse en algo muy familiar si la alarma por una posible pandemia de gripe aviar se confirma.

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La producción de Hostaform MT se realiza en las condiciones de higiene y seguridad obligadas por el sector de la medicina.
Ticona, a través del desarrollo de este tipo de productos, aporta confort, seguridad para el paciente, calidad de vida, función y diseño.

El crecimiento antes citado del valor de los sistemas de dosificación de medicamentos tiene su origen en el importante aumento de enfermedades crónicas. Algunas como el asma, la diabetes o las correspondientes al aparato respiratorio tienden a no tratarse con pastillas, vía oral, y es aquí donde Ticona ha identificado un nicho importante para sus plásticos.

En Alemania, seis millones de diabéticos se inyectan insulina a diario, de dos a tres veces. Hasta el 10 por ciento de la población de este país padece diabetes. Y en el mundo son entre 150 y 200 millones los que la padecen, una cantidad que, según las previsiones, alcanzará los 330 millones en el año 2025.

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La línea de Hostaform MT en Kelsterbach, se asemeja por su aspecto a condiciones de laboratorio, más que de producción.

El papel de los plásticos

Los plásticos juegan un papel cada vez más importante en la fabricación de aparatos médicos y componentes farmacéuticos. Especialmente importantes son los plásticos de alto valor, porque estamos hablando de sectores que están buscando otras formas de dosificar medicamentos, que en unas ocasiones sustituyan a las pastillas y en otras faciliten el proceso de dosificación. Los plásticos no sólo se utilizan como envases, sino también en dispositivos complejos con particularidades a tener en cuenta: en muchos casos, el medicamento puede estar en contacto durante mucho tiempo con el dispositivo de plástico. El control sobre la ausencia total de impurezas en el plástico o aditivos potencialmente dañinos en el largo plazo es especialmente intenso, cuidadoso y conservador, porque los dosificadores permiten el acceso del medicamento directamente a los pulmones, las fosas nasales o el cuerpo, mediante una inyección.
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Dosificador subcutáneo. En 1998 la alemana Rösch lanzó este sistema de inyección sin aguja. El sistema inyecta un medicamento líquido a alta presión de forma subcutánea. La microapertura tiene un diámetro de sólo 0,17 mm. Es reutilizable y puede ser usado por diabéticos y en tratamientos de cáncer. No necesita esterilización tras su uso. Los componentes principales han sido hechos en Hostaform.
Existe todo un entramado de control de los materiales que se utilizan en estos dispositivos que asegura su seguridad e impide errores.

Hostaform es el POM que Ticona viene produciendo desde hace 40 años. En su planta alemana de Keslterbach produce hasta 1.000 tipos diferentes de este POM. En esta planta, más del 25 por ciento de la facturación proviene de productos de nuevo desarrollo. El de los sistemas de dosificación de medicamentos es precisamente uno de los que se está aprovechando de las ventajas del POM, más aún ahora con el nuevo grado Hostaform MT que cumple con las legislaciones para este tipo de dispositivos y que se produce en condiciones de higiene meticulosamente cuidadas, tal y como Plásticos Universales tuvo la oportunidad de comprobar en Kelsterbach, en el mes de noviembre. Su producción, por ejemplo, está separada de la zona de producción industrial, las superficies son fáciles de limpiar, no hay polvo, la iluminación es adecuada y son zonas protegidas contra insectos. ¡Y esto dentro de una planta de producción de polímeros!