Equipo humano cualificado, maquinaria adecuada y oficina técnica bien equipada, claves del éxito en la fabricación de moldes

Molprex apuesta por la calidad y la automatización

Redacción MU15/05/2002
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Los dos centros de mecanizado de altas prestaciones Kondia HM1060
Ubicado en la comarca de la Anoia (Barcelona), se encuentra Molprex, un taller que apuesta por las nuevas tecnologías, haciendo un uso práctico de ellas. Se dedica a la construcción de moldes para la inyección de plásticos desde 1985, abarcando un amplio sector del mercado: taponería, conexiones, grifería, iluminación, peluquería, automoción, etc.

Molprex puede fabricar moldes de alta producción, con ciclos de 10 a 11 inyectadas minuto, unas velocidades exigidas en el sector de taponería. “Tras años de experiencia y gracias a la confianza depositada en nosotros por nuestros clientes, podemos equipararnos a las mejores firmas europeas” afirma el director Josep María Cantos.

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Algunos moldes realizados en la empresa
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La empresa no esta especializada en ningún sector determinado, pero se muestra reticente con el sector de la automoción: “Son empresas demasiado grandes y tienden a cooperar poco con los talleres”.

¿Qué significa un uso práctico de las tecnologías? Josep María Cantos, lo entiende, primero, como la necesidad de primar la calidad: “La falta de calidad es la ruina de un taller”. En segundo lugar es la absoluta necesidad de automatización. “Cada vez más a menudo se exigen plazos más ajustados de fabricación y la única manera de llegar a ellos es automatizando las funciones al máximo”. Basta con echar un vistazo a sus instalaciones para darse cuenta que no son sólo palabras. La evacuación de virutas, filtrado y mezclado de taladrina se realiza de forma automática. Son sólo dos ejemplos de una filosofía que ha hecho aumentar la productividad de una forma considerable y que Josep María Cantos resume casi con una sentencia: “El operario debe tomarse el tiempo necesario para preparar el trabajo y minimizar el riesgo de error, la rapidez de ejecución, la calidad de acabados y la precisión de éstos, son los parámetros donde la máquina demuestra su rendimiento”.
Los proyectos que abordan, suelen empezar con un estudio de la pieza y del molde, que realizan en sus oficinas dotadas de ingenierías CAD-CAM. La empresa prefiere encargarse ella misma de todo el desarrollo del proyecto ya que oficina y taller están en continua coordinación. Disponen de dos centros de mecanizado de altas prestaciones Kondia HM1060 provistos de control Fanuc 18i, motor directo con un par motor bajo y capaz de alcanzar las 14.000 rpm, así como cargador para 18 herramientas. Esto les permite tanto efectuar taladros directos con una broca de 35 mm, como mecanizados con fresas de 1 mm. En resumen, máquinas muy versátiles “que nos han permitido aumentar considerablemente la producción”.

Molprex tiene máquinas más fiables que
sofisticadas, y sobre todo automatizadas

Las máquinas de electroerosión también tienen un papel muy importante en el proceso, tanto en penetración, con marcas como Ona y Charmilles que disponen de cargador de electrodos (lo que les da una mayor autonomía), como en erosión por hilo Charmilles. Para apoyar este conjunto mecánico también disponen de rectificadora, torno dotado de control numérico, fresadora manual Kondia, fresadora para desbaste, taladros verticales, prensa de ajuste, etc., así como diversos elementos de medición para un exhaustivo control de calidad.
Se trata de máquinas más fiables que sofisticadas, que disponen de un servicio técnico excelente, como es el caso de Kondia, y sobre todo automáticas. “Ya no creo en los operarios manitas, lo que se necesita es gente cualificada, un buen conjunto mecánico y una oficina técnica que coordine todo el proceso”.
Josep María Cantos apuesta por máquinas más polivalentes, con buenas prestaciones, óptimo rendimiento y una buena relación calidad precio, que al final son las que ofrecen resultados más rentables.

Un ejemplo de automatización:
la taladrina circulapor un circuito
cerrado con filtros especiales,
separando el aceite residual

Por el momento, la directiva no se plantea utilizar la alta velocidad. Se trata de una cuestión práctica. No es equiparable el tiempo invertido en desarrollar una buena estrategia de CAM, a la rapidez de trabajo de la máquina, ya que se mecanizan pieza muy variadas y de pocas unidades.
Planificar es importante, también mantener los medios y el orden. No hay que perder el tiempo en limpiar virutas y controlar taladrinas. Molprex ha optimizado estas tareas de forma automática y constante montando un sistema paralelo a los centros de mecanizado Kondia, compuesto de extractores de viruta, y centralizando la taladrina en un depósito común, alimentado automáticamente con dosificador desionizador de agua, con filtrado y separador de aceites residuales provenientes del engrase de guías.

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