Entrevista a Agustí Gómez de Marposs

Agustí Gómez: "La gran obsesión actual es la flexibilidad"

15/05/2002
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Agustí Gómez es un hombre serio y ordenado, le gusta puntualizar y dar forma y contexto a cada comentario. También es el director gerente de Marposs S. A., la empresa que representa en España al Grupo Marposs, una firma que empezó en Italia hace medio siglo y ya es toda una multinacional de equipos de medición, sobre todo en los dirigidos a la industria del automóvil. Marposs se mueve en un sector de alta tecnología, aunque ha optado por un crecimiento continuo y sostenido: “Creo que la alta tecnología puede convivir con objetivos a largo plazo”, puntualiza Agustí Gómez.
¿Recuerda el primer producto que fabricó el Grupo Marposs?
El primer producto era un medidor para interiores sobre máquina rectificadora. Se pretendía automatizar el ciclo de trabajo controlando el diámetro mientras se estaba rectificando con una muela en el interior de un agujero. Habría sido mucho más fácil controlar el diámetro exterior, pero la casualidad quiso que se empezara con interiores. Ahora somos líderes en este segmento de equipos de medición y automatización de todo tipo de rectificadoras.
De hecho, sois líderes en el sector del automóvil...
Naturalmente los equipos de Marposs van muy dirigidos a la industria del automóvil y dentro de esta industria, a los componentes mecánicos: motor y caja de cambios, y todos los órganos de transmisión como discos de frenos, ejes, juntas homocinéticas ,etc.
¿Fue a causa de la automoción que nació Marposs España?
Marposs se estableció en España en 1975 como una empresa independiente pero que forma parte del grupo Marposs.
El nacimiento de Marposs España coincidió con el establecimiento de Ford España en Valencia donde se debían instalar , poner en marcha y asistir técnicamente a todos los equipos.
Decidimos situarnos en Barcelona porque el mercado de la industria auxiliar catalana era importante y por la propia industria automovilística, SEAT Motor Ibérica, Enas, Mercedes Benz, etc. Luego nos establecimos también en el País Vasco, para estar cerca de los fabricantes de máquina-herramienta y en Madrid para atender a la industria de la zona y a las factorías de Fasa Renault en Valladolid y posteriormente en Sevilla.
¿Cómo ha evolucionado el mercado desde 1975?
Hace 20 años el mercado no conocía la tecnología de medición. Esto ha cambiado rotundamente. Nuestros clientes saben mucho de medición, por formación y cambio generacional, además del conocimiento informático: están más habituados a programar. Todo esto nos obliga a ser más exigentes con nuestro servicio.
Las exigencias de calidad y seguridad han obligado a aumentar las fases de control y como consecuencia a instalar equipos para esa función, incluso con capacidad de corregir automáticamente los procesos de mecanizado.
¿En qué proporción son estándares los equipos de Marposs España?
Aquí existe una lucha estratégica entre lo que queremos nosotros y lo que pide el mercado. Nosotros queremos fabricar productos estándares y con poca aportación de especialización. El mercado pide especialización. A grandes rasgos podemos decir que los productos estándares representan entre el 30 y el 40 por ciento, mientras que los productos especiales con aportación de ingeniería representan el resto. Esto obliga a tener un departamento técnico de estudios y ofertas, así como de ingeniería de aplicaciones especiales.
¿Quién compone exactamente el mercado de Marposs España?
Los fabricantes de máquina herramienta vienen a ser entre el 20 y el 25 por ciento. El resto, 75 por ciento, son clientes finales, de los cuales el 90 por ciento pertenecen al sector de la automoción y de éstos, entre el 30 y el 40 por ciento son fabricantes de automoción. Al final acaba siendo casi todo automoción.
Quizá dependan mucho de la industria del automóvil…
Este es un fenómeno que tiene connotaciones buenas y malas y tiene que ver con la globalización. Para el Grupo Marposs es positivo por que su estructura le permite atender proyectos internacionales y no hay otra empresa de medición que pueda hacerlo. Es el caso de Ford, por ejemplo, que ha empezado a desarrollar un motor nuevo en Estados Unidos y en México, hay una segunda fase en España y otra en Alemania. Se trata de un motor que se fabricará en cuatro países diferentes y se gestiona de forma global. En este caso, Ford y el grupo Marposs han llegado a un acuerdo en este proyecto, para Ford la estructura global de Marposs es positiva porque se dividen los gastos de estudios y de ingenierías, y para Marposs también existen ventajas porque estamos vendiendo una solución que será repetida en su realización. Además, en la parte del motor que se desarrollará en la planta de Valencia contaremos con la experiencia previa de México y Estados Unidos lo cual permitirá introducir mejoras.
La parte negativa es que estas decisiones se toman con márgenes comerciales mucho más apretados, y además, los centros de decisión de las empresas no coinciden con las plantas de producción donde se instalan los equipos.


Crecimiento sostenido

¿Habéis notado alguna crisis?
En el mercado español el año 2002 se está desarrollando según las previsiones, con un crecimiento discreto que debe rondar el 7 por ciento. Otros mercados, como el de Estados Unidos, que fue bastante mal el año pasado, parece que se van recuperando.


Abrir mercados

¿Cuál es la estrategia actual de Marposs como multinacional? ¿Abrir nuevos mercados?
Trabajamos en dos direcciones: buscamos campos nuevos, diversificamos y a la vez concentramos nuestra actividad en un segmento de este mercado. Por ejemplo: hemos buscado un sector nuevo como el control de estanqueidad y dentro de este sector nos hemos limitado al segmento donde hay máquinas automáticas.
Cada vez estamos ampliando las posibilidades de nuestras máquinas en segmentos concretos. En la industria del automóvil, Marposs está desarrollando mucha tecnología en el control de los árboles de levas, cosa que hace diez años no se hacía porque los requerimientos de polución de los motores eran muy permisivos. En cambio ahora las levas tienen tolerancias que han obligado a extender este control a todos los árboles de levas.
Marposs tiene una gran experiencia en control de levas en línea de producción. Hoy en día, es un líder mundial en árboles de levas, en cigüeñal, en discos de freno, en caja diferencial o en ejes. Pero habrá piezas que no tratamos, porque hemos trabajado mucho la especialización.
¿La estrategia también pasa por la adquisición de nuevas empresas?
Una de las últimas tendencias del grupo es comprar empresas que tienen alguna vinculación con nuestro mundo. Se ha comprado una firma en California , que controla piezas de ordenadores, en Japón, Corea, Francia, China e Italia.
Hay una política de expansión por que el mercado de la medición crece pero de forma contenida: crecen las aplicaciones pero se abaratan los precios de manera que hay que buscar este crecimiento comprando otras empresas y ampliando mercados.


Aplicaciones para moldes

Antes comentabais la necesidad de abrir nuevos mercados, ¿habéis pensado en los moldistas?
Estamos estudiando productos para facilitar la labor de posicionado de las piezas en las máquinas fresadoras o centros de mecanizado que hacen los moldes. No es un producto revolucionario sino una aplicación de productos que ya teníamos.
Es un sector donde hasta ahora Marposs no había entrado porque nuestros clientes típicos son aquellos que producen grandes series de piezas con alta precisión, y a más precisión mejor para nosotros, incluido el mundo de la submicra. Marposs tiene una gran cultura en la medida de piezas que requieran una precisión por debajo de la micra, equipos de inyección, hidráulica, aeronáutica, etc.
¿Qué otras necesidades han detectado?
Recientemente estamos abordando el control de estanqueidad de las piezas. Ciertas piezas, sobre todo las de aluminio se han de verificar para que no se produzcan fugas. Dentro del grupo Marposs hay una empresa italiana que tiene una experiencia en este tipo de aplicaciones y la estamos extendiendo a toda la organización.


Apuesta por la investigación

¿Qué esfuerzo dedica Marposs a la investigación?
El departamento de I+D de Marposs, que se encuentra mayoritariamente en Italia, destina alrededor del 12 por ciento de la facturación de la compañía.
¿Qué tendencias de investigación se desarrollan en el laboratorio de I+D de la central italiana?
La gran obsesión actual es la flexibilidad: encontrar soluciones que permitan realizar diversas piezas con la misma máquina. Hoy en día no se utiliza máquina transfer sino una sucesión de centros de mecanizado y en consecuencia, la medida ha de adaptarse.
La flexibilidad es una exigencia que obliga a desarrollar aplicaciones como la óptica, por ejemplo. Otra tendencia es encontrar soluciones cada vez más innovadoras y rentables utilizando sensores y tecnologías que puedan ser aplicadas en ambiente de taller.
¿Cómo ve el futuro de estos sistemas nuevos (óptica, láser...)? ¿Pueden sustituir a los tradicionales?
La prueba que no hay un sistema que sea capaz de sustituir a los anteriores está en que hay multitud de sistemas (mecánicos, neumáticos, basados en corrientes magnéticas, en elementos acústicos... ). Es difícil afirmar que la tecnología es sustitutiva. El primer problema de estos nuevos sistemas ópticos, de entrada muy atractivos, es que para medir requieren que la pieza esté limpia.
No funcionan bien si hay refrigerante, polución, virutas, lo que es una primera limitación muy importante. Su atractivo reside en su flexibilidad, que es lo que ahora se busca, junto con los precios cada vez más baratos y nuevas aplicaciones.

7) METALUNIVERS Mayo 2002

Empresas o entidades relacionadas

Ford España, S.A.
Marposs, S.A.

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