El punto de vista de Audi para seguir siendo competitivos en troqueles

El futuro de los troqueles europeos

Redacción PU15/06/2007
Hace algo más de un año, Hubert Waltl, Jefe del Departamento de Fabricación de Troqueles y Moldes de Audi AG presentaba una conferencia cuyo contenido, adaptado, nos ha parecido interesante plasmar en MetalUnivers. El objetivo era presentar los factores de éxito que, como decía, “creo que podrán garantizar nuestro futuro en Europa y en Alemania como fabricantes de troqueles, moldes y equipos”.
foto
Para poder concebir el futuro con éxito puede ser muy útil observar brevemente el pasado. Si alguien sabe lo que significa cambiar su imagen y mejorar sustancialmente su posición en el mercado es Audi AG. Hace no demasiado tiempo, los productos de Audi AG eran aburridos y carecían de emoción. A pesar de los excelentes materiales de los productos, no podemos decir que por aquel entonces, me refiero a los años anteriores a 1985, la posición de la marca Audi fuera de las mejores.

Sin embargo, en los últimos años esta situación ha cambiado a mejor. Por ejemplo en el año 2005 las lectoras y los lectores de la revista automotor-und-sport eligieron los automóviles de Audi AG el mejor coche de su clase en cuatro categorías.

Hoy, la marca Audi está ligada a un proveedor europeo líder, cuyo nombre es sinónimo de la máxima deportividad y calidad. Para alcanzar estos objetivos tan elevados también tuvimos que hacer los deberes en cuanto a la fabricación de troqueles.

En los últimos años, Audi y todo el sector del automóvil y de los medios de servicio han tenido que hacer frente a enormes exigencias para convertirse en un sector más eficiente e innovador. Algunos ejemplos son la tecnología de aluminio o la reducción de los tiempos de pasada.

Sin embargo, los éxitos en cuanto a producción no han podido evitar que se agravara dramáticamente la situación del mercado para la fabricación de troqueles y de equipos. Las sobrecapacidades en todo el mundo y la creación de nuevas competencias de fabricación en países con salarios bajos, como en Europa Central y del Este y en Asia, han sido y son los responsables de una caída de precios vertiginosa. En los últimos tres años los precios del mercado han caído alrededor de entre un 30 y un 50 por ciento.

Todos nos vimos obligados a bajar los costes de producción para los medios de servicio. Sin embargo, la caída de los precios de mercado fue claramente superior a la posibilidad de reducción de costes con el aumento de la productividad.

La competencia se ha agudizado mucho a todos los niveles. El mercado de fabricación de troqueles y moldes es cada vez más global y eso significa que el número de nuestros competidores internacionales ha aumentado notablemente.

A todo esto hay que añadir, y aquí me refiero a Alemania, importantes desventajas de costes en lo que se refiere a los sueldos y a los costes adicionales de los sueldos. Estos factores contribuyen aún más a una encarnizada lucha en el mercado de la fabricación de troqueles, moldes y equipos en Europa y en Alemania.

Entonces, ¿qué posibilidades tenemos? Podemos elegir una estrategia de “dumping”, con la esperanza de superar la mala racha. Otra posibilidad sería que el sector y las empresas se enfrenten a la situación y a los retos del futuro.

A continuación, me gustaría presentar el principio de Audi, no como la panacea universal sino más bien como un éxito rotundo de perspectivas prometedoras.

Imaginemos que las exigencias de los fabricantes de herramientas y equipos siempre han sido especialmente altas.

Por ejemplo, el número de variantes de automóviles de Audi AG ha aumentado de 7 a 22 modelos entre 1994 y hoy. En los próximos años este número experimentará un claro aumento.

¿Por qué? Sólo con una ampliación continua de la gama de productos, por ejemplo con nuevas series de modelos, podemos satisfacer los deseos que tienen nuestros clientes de una mayor individualidad. Esta estrategia necesaria de la industria automovilística, cumplir los deseos de los clientes, hace que también los fabricantes de moldes y equipos tengamos que actuar. Debemos ser aún más rápidos, más precisos y más fiables.

Así, la fabricación de troqueles de Audi, por ejemplo, puede fabricar un kit de troqueles completo para un marco de panel lateral en seis meses, lo cual supone un tiempo de fabricación de un 40 por ciento menos en comparación con el año 1996.

Una cosa es el tiempo y otra el dinero. Así, en los últimos cuatro años pudimos bajar los costes de fabricación necesarios, incluso para un marco de panel lateral, en alrededor de un 30 por ciento. Todo ello, a pesar de la clara subida de los costes de material, energía y salarios.

Nos encontrábamos y nos encontramos, dicho con las palabras de la nueva Canciller, ante la tarea de realizar la “cuadratura del círculo”, sino la “redondez del cubo”. Con ello quiero decir que nosotros vamos un paso por delante de la política en este respecto.

El futuro

Ahora me gustaría informarles sobre los planes y los objetivos que hemos desarrollado en Audi orientados hacia un futuro sostenible y que, en parte, ya hemos puesto en práctica. Nuestra máxima es la siguiente, y lo que digo es lo que pienso: nuestra prioridad es satisfacer los deseos y las necesidades de nuestros clientes en cuanto a medios de servicio.

Queremos proporcionar a los clientes nuestros troqueles y equipos de carrocería con la máxima calidad posible, a unos precios competitivos y con unos tiempos de pasada lo más bajos posibles. Para poder alcanzar estos objetivos, orientamos todos nuestros procesos hacia tres factores esenciales: calidad - costes - plazos.

A muchos de ustedes todo lo que acabo de presentar no les suena nuevo ni revolucionario, pero ¿qué hay detrás de la fabricación de troqueles de Audi?

En los últimos días hemos incorporado un programa llamado “Speed”, cuyo objetivo es garantizar a largo plazo la capacidad de competitividad de la fabricación de troqueles de Audi. “Speed” significa velocidad en inglés. Y esta es precisamente la clave del éxito. Debemos reaccionar más rápidamente ante los cambios de los mercados y lo vamos a hacer. El programa “Speed” debe verse como una parada en boxes en la DTM. El equipo solo puede volver a arreglar un coche para la carrera lo más rápidamente posible si todos los procesos están perfectamente sincronizados.

Para la fabricación de troqueles de Audi “Speed” es la integración de los tres temas estratégicos centrales: procesos, métodos, trabajadores. Con integración me refiero al trabajo simultáneo a diferentes niveles. A continuación me gustaría comentar más detalladamente este sistema.

Un nivel de nuestro programa “Speed” es la “fabricación sincronizada de troqueles”, que es el producto de la experiencia y el know how de nuestros trabajadores y trabajadoras. Sincronizada significa: estandarización de procesos individuales, por ejemplo en el sector de la fabricación de troqueles, y la estandarización de productos, por ejemplo en la tecnología de doblado.

Una base estructural importante en la fabricación sincronizada de troqueles es KVP. Solo si somos capaces de optimizar continuamente nuestros productos y procesos seremos competitivos a largo plazo. Por lo tanto, nos dedicamos al desarrollo de dentro hacia afuera.

Para acercarnos a nuestra meta, la mejora a todos los niveles, debemos despedirnos del principio del taller actual y dirigirnos a un sistema que ofrezca mayor transparencia y eficiencia en nuestra forma de actuar.

Para ello, en Audi nuestro modelo es nuestra propia fabricación de vehículos. En la fabricación de troqueles este principio se denomina ritmo y flujo. Otra parte importante del programa “Speed” es la “fabricación digital de troqueles y moldes”.

Aquellos de ustedes que hayan aprendido el oficio de un fabricante de moldes desde cero, estarán de acuerdo conmigo en que en los últimos 20 años hemos experimentado un avance verdaderamente rápido en CAD/CAM. Hoy podemos reproducir digitalmente cadenas de procesos en la fabricación de troqueles y equipos y en la técnica de medición y de máquinas. En todas las cadenas de procesos coordinamos nuestros proyectos mediante la planificación de plazos y el control de proyectos digitales.

Nuestras herramientas para simulaciones de movimiento y de transformación nos permiten realizar análisis de viabilidad efectivos y eficientes en una fase de proyecto anterior. Gracias a la producción semiautomática de los pasos del proceso, por ejemplo de programas CN y de construcciones, podemos aumentar la seguridad del proceso y la velocidad de fabricación.

Coordinamos nuestros proyectos y las cadenas de procesos ligadas a estos con un control digital de taller, incluido el seguimiento de costes.

Para nosotros la digitalización es el futuro de la fabricación de troqueles y equipos. Por eso apoyamos el perfeccionamiento de las tecnologías de codificación digitales, por ejemplo mediante proyectos universitarios y de investigación.

A nuestros socios les pedimos que hagan un uso lógico de las tecnologías digitales más modernas.

Nuestro lema es: “Sin seguridad de software no hay hardware”. Tanto la sincronización como la fabricación digital son tan buenas como las personas que impulsan y se dedican a estos procesos de cambio.

Cada modificación exige que los trabajadores implicados tengan capacidades especiales. Nuestra tarea como empresarios es facilitar a nuestros trabajadores el know how y las capacidades de forma que puedan utilizar estas capacidades en el día a día.

En el tercer nivel de nuestro programa “Speed” nos centramos en el factor de éxito humano, es decir, en un desarrollo lógico del personal y de la organización. Desde nuestro punto de vista, debemos ofrecer a nuestros trabajadores, desde el operador hasta el director, la base para estar perfectamente preparados para los retos del futuro. Consideramos que la base de nuestro éxito sigue siendo el trabajo en grupo y en equipo, que desde hace ya algunos años nos ha dado buenos resultados.

A partir de ahí se han construido las fases de capacitación “Capacitación en el trabajo” y “Capacitación fuera del trabajo”. Otra fase es “Desarrollo del equipo en la dirección”. El objetivo es formar a la dirección y fomentar las capacidades de pensamiento e integración estratégicos más allá de cualquier límite de departamentos. Una medida para fomentar la amplitud de capacitación de nuestros trabajadores y de nuestras trabajadoras es una rotación de trabajo dirigida y continua.

En el programa de desarrollo de fabricación de troqueles, se designan grupos interdisciplinarios con los trabajadores de todos los ámbitos, lugares y jerarquías. Y quiero hacer hincapié en la palabra “designar”. Con ella quiero decir que los empleados y los asalariados evolucionan conjuntamente. En este grupo se clasificarán durante un periodo de seis meses según las exigencias individuales y las necesidades de la fabricación de troqueles y moldes de Audi. La integración de los trabajadores en todos los ámbitos, jerarquías y lugares es también el lema.

Además, colaboramos estrechamente con numerosas universidades. Por ejemplo, influimos activamente sobre los contenidos universitarios y así podemos integrar la experiencia práctica en las carreras.

Nuestros trabajadores imparten clases en universidades. Así podemos presentar nuestras exigencias a los futuros diplomados y licenciados directamente in situ y aumentar al mismo tiempo las perspectivas de trabajo de estos diplomados y licenciados.

Además, es necesario reforzar las competencias internas de Audi y transmitir de la forma más rápida y mejor posible el know how obtenido. Para ello se ha creado el Centro de Competencias de Fabricación de Herramientas, también llamado KCW por sus siglas en alemán. En este centro se han integrado todas las ofertas de capacitación pasadas y futuras en un solo concepto global. Si no disponemos de personal motivado y de primera categoría, no podremos garantizar los estándares de calidad necesarios. Por eso consideramos que el desarrollo del personal estratégico y a largo plazo es la base del éxito de la fabricación de troqueles y moldes.

Solo podremos trabajar con éxito y avanzar si comprendemos que debemos efectuar los cambios necesarios en los tres niveles (procesos, métodos, trabajadores) lo antes posible. Solo así podremos mantener nuestra competitividad a largo plazo.

foto

Claves para el futuro

Para poder garantizar un futuro sostenible de la fabricación de herramientas y equipos, es necesario realizar algunos cambios sustanciales.

  • La orientación al cliente deberá pasar a ser el punto central y deberemos centrarnos en la reducción de costes y en la velocidad, sin descuidar la calidad.
  • Esto solo será posible mediante la modificación de los complejos procesos de taller hacia un principio de flujo y la mejora lógica de procesos y métodos.
  • El factor humano, en cuanto a la mejor capacitación posible de directivos y trabajadores, es la clave del éxito.
  • Para poder hacer frente en un futuro a la competitividad global desde Europa, es imprescindible una gestión de innovación efectiva y continua.
  • El pasado nos ha enseñado que las empresas europeas se han podido beneficiar, y aún pueden hacerlo, especialmente de su propia fuerza de desarrollo e innovación.

ÚLTIMAS NOTICIAS

OPINIÓN

Metrología: tendencias de futuro

IK4-Tekniker desarrolla capacidades alineadas a las tendencias del ámbito de la metrología para aportar nuevas soluciones a la industria

OTRAS SECCIONES

SERVICIOS