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Suntec Maquinaria Técnica, S.L. - Lubricantes y grasas para la industria

Sunnen

Aceites de bruñido: contienen aceite de petróleo, esteres para lubricación y aditivos antisoldantes de azufre

Foto de Aceites de bruñido
Los aceites de bruñido originales Sunnen aseguran un coste de bruñido más bajo por piedra. El bruñido rentable es la consecuencia del trabajo del operario, la máquina, la herramienta, el abrasivo y el aceite de bruñido que trabajan conjuntamente como sistema perfecto.

El coste más alto en el bruñido por pieza corresponde a la mano de obra (90%), seguido por el consumo de abrasivo (10%), mientras que el coste del aceite por pieza bruñida sólo representa el 0,09%.

Por ello una pequeña reducción en el tiempo del ciclo o el menor consumo de abrasivo por un mejor lubricante, compensa muchas veces el coste del aceite de bruñido de alta calidad.

La inversión en aceites de bruñido Sunnen, saturados con agentes activos superficiales, aporta una extrema lubricación que le permite utilizar presión de bruñido más alta y abrasivos más duros para obtener una acción de corte más rápida. Con este sistema el arranque de material es más rápido con el menor consumo de abrasivo, da como resultado menor coste de bruñido por pieza.

El aceite Sunnen MB-30 contiene aceite de petróleo, esteres para lubricación y aditivos antisoldantes de azufre. Es aplicable a todos los materiales desde el aluminio al zirconio. Además, el aceite MB-30 es químicamente estable y tiene una vida útil de al menos 5 años.

Un aceite de bruñido ineficaz produce resultados de bruñido inconsistentes que conducen a un innecesario desgaste de abrasivo y eleva el ratio entre el abrasivo consumido y el material arrancado. Este ratio debe ser constante y puede servir como indicación de la efectividad del aceite de bruñido.

La inconsistencia en el bruñido incrementa los costes por consumo de abrasivo y produce una rugosidad superficial mucho más alta que la que corresponde al tamaño de grano empleado. La consecuencia son rayas no deseadas en las piezas, mucho más profundas que las que se producen durante las operaciones de bruñido. El resultado es el incremento de los costes de abrasivo, baja productividad, desperdicios de material, piezas rechazadas y perdida de beneficios.

Un aceite de bruñido con baja lubricidad o química inapropiada permite que las partículas metálicas se incrusten en la superficie del abrasivo, como clavos en un neumático para nieve. Este metal alojado mantiene la superficie del abrasivo alejada de la pieza y lentamente desciende la capacidad de arranque. Menor capacidad de arranque disminuye la productividad de la máquina y del operario.

Cuando el metal se integra en la superficie del abrasivo, se resuelda en la pieza y vuelve a incrustarse en el abrasivo. Si el metal se integra cerca el canto de la piedra, producirá desprendimientos en la superficie del abrasivo.

El aceite de bruñido de bajo rendimiento puede crear la soldadura entre la pieza y las zapatas del mandril cuando se bruñen materiales blandos desde aceros inoxidables hasta aceros con bajo contenido de carbono. Esto puede conducir a serios y costosos problemas como: gripaje de las herramientas de bruñido, fallos en la máquina, piezas rechazadas y perdida de beneficios.