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Mantenimiento Industrial
Englobada en el proyecto EcoDesing, tiene por objetivo reducir las emisiones y el consumo energético

Ahorro en la industria: cambios en la legislación sobre motores

Redacción Interempresas02/08/2011

2 de agosto de 2011

El pasado junio entró en vigor la primera fase de la directriz MEPS 2009 −Minimum Energy Performance Standard - estándar de rendimiento energético mínimo−, normativa incluida en el marco del proyecto EcoDesign de la Unión Europea (UE). Esta nueva legislación tiene por objetivo la reducción del consumo energético y de las emisiones de carbono atribuibles a la industria de Europa.

La normativa dispone que los motores trifásicos de inducción, de una velocidad de 2-, 4- y 6-polos, con potencias comprendidas entre 0,75 y 375 kW, fabricados a partir de junio de 2011 deben cumplir el estándar de rendimiento energético mínimo IE2 (conocido como EFF1 en la antigua clasificación). Aquellos productos con un estándar de rendimiento energético inferior −clasificados como IE1 (los anteriores EFF2)− no podrán ser fabricados para su venta desde el 16 de junio.

En este sentido, se calcula que sólo en el Reino Unido, esta legislación generará un ahorro anual de 200 millones de libras esterlinas, al tiempo que permitirá reducir las emisiones de CO2 en un millón de toneladas.

Por ello, Brammer, proveedor en el Reino Unido de productos y servicios de Mantenimiento, Reparaciones y Puesta a punto (MRP), insta a la industria europea a aplicar la normativa sobre ahorro energético y anima desde hace meses a las empresas industriales a beneficiarse de las ventajas económicas que comportará la aplicación de la directriz MEPS.

Así, Brammer recomienda adquirir un motor de alto rendimiento en caso de que se deba reemplazar uno antiguo o se tenga que invertir en nuevos equipos antes de la entrada en vigor de la normativa. Avanzando en esta línea, las empresas pueden obtener inmediatamente beneficios derivados de un mejor rendimiento energético, de la reducción de sus emisiones de carbono y de la potencial mejora de productividad y fiabilidad de sus equipos.

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La directriz consta de tres fases de aplicación. La primera se implantó el pasado mes de junio. La segunda se aplicará a partir de enero de 2015 y la tercera, en 2017.

Jeremy Salisbury, director de marketing de Brammer, explica que “se puede ahorrar significativamente con la adquisición de un nuevo motor si se eligen los productos con mejor rendimiento energético. En países como el Reino Unido, el 66% del consumo energético industrial lo genera el uso de motores para fines industriales”. Según Salisbury, esta directriz legisla, fundamentalmente, sobre las prácticas que se consideran óptimas en gestión de motores, consistentes en “identificar el producto con el mejor rendimiento energético, y cuyo tamaño y funciones se adecuen mejor al trabajo”.

“El coste de pasar de un motor EFF3 o EFF2 a un producto IE2 –añade Salisbury– será, en la mayoría de los casos, superado con creces por los ahorros logrados gracias a la mejora de su rendimiento energético y la reducción de emisiones de carbono, especialmente si las empresas saben aprovechar las ayudas económicas existentes a la inversión en tecnologías que mejoran el rendimiento energético.”

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Jeremy Salisbury, director de marketing de Brammer, explica que “en países como el Reino Unido, el 66% del consumo energético industrial lo genera el uso de motores para fines industriales”.

La directriz se implantará en tres fases. En la segunda fase, que comenzará el 1 de enero de 2015, los motores con potencias comprendidas entre 7,5 y 375 kW deberán alcanzar el más alto nivel de eficiencia energética IE3 o bien igualar el nivel IE2 si trabajan con convertidor de frecuencia. A partir de 2017, estas normas se aplicarán también a motores tan pequeños como los de 0,75 kW.