Watermark presenta su estudio “Pymes y la Sociedad de la Información”

19/07/2005

Según el informe, la resistencia al cambio es la principal barrera de entrada para la implantación de ERPs en la Pyme.

Watermark concluye, en su estudio sobre las “Pymes y la Sociedad de la Información”, que la resistencia al cambio, derivada de una mentalidad anclada en el pasado, es la principal barrera de entrada en la Pyme tradicional a la hora de implantar los modernos sistemas de gestión tipo ERP.
Dicho estudio recoge las incidencias de campo registradas a lo largo de los últimos años por los consultores de Watermark en su relación con pymes que ya cuentan con un cierto grado de informatización de sus sistemas. Según su informe, tanto la resistencia al cambio por parte de los trabajadores y la falta de una visión global del proyecto son los problemas más graves a la hora de abordar un proceso de modernización del negocio, hasta el punto de que en algunos casos el desarrollo de las nuevas soluciones de gestión se ve entorpecido desde dentro de la empresa, convirtiendo así el trabajo en un proceso más largo y complejo de lo que se había planeado. En este sentido, según Watermark, una de las claves del éxito en la implementación de un ERP es la utilización de una metodología probada y definida, cuya aplicación requiere la colaboración “desde dentro”. Si bien estas resistencias son importantes, según el estudio de Watermark, el principal problema es la falta de conciencia acerca de la importancia del proyecto, que provoca que la implantación sea vista por los trabajadores como algo secundario, lo que puede desembocar en un retraso en la implantación, incluso en un fracaso provocado por la escasa colaboración interna. Una falta de colaboración provocada, en muchos casos, por los recelos de los empleados, que ven en el ERP una amenaza a su puesto de trabajo o una herramienta que va a dejar al descubierto sus carencias, especialmente en el caso de los departamentos financiero e informático.

Si bien estas resistencias son importantes, según el estudio de Watermark, el principal problema es la falta de conciencia acerca de la importancia del proyecto, que provoca que la implantación sea vista por los trabajadores como algo secundario, lo que puede desembocar en un retraso en la implantación, incluso en un fracaso provocado por la escasa colaboración interna. Una falta de colaboración provocada, en muchos casos, por los recelos de los empleados, que ven en el ERP una amenaza a su puesto de trabajo o una herramienta que va a dejar al descubierto sus carencias, especialmente en el caso de los departamentos financiero e informático.

Otro de los problemas más frecuentes proviene del hecho de no valorar suficientemente la importancia en la definición de los requerimientos del proyecto. A la hora de llevar a cabo un proyecto, muchos implantado-res no adaptan la gestión de procesos que ofrece el ERP a la realidad de la Pyme, lo que origina desajustes entre los procesos reales y los procesos definidos en el ERP. También se observa cierta tendencia al caso contrario, es decir, a que el ERP haga las cosas “tal y como se hacían antes”. Ambas situaciones crean un escenario en el que se desaprovecha gran parte del potencial del ERP.

Con la elaboración de estos informes, Watermark quiere identificar las principales barreras de entrada que dificulta la modernización de la pyme española y mejorar la implementación de herramientas como ERP, CRM, Business Intelligence o Reporting en la Pyme, claves para su desarrollo y éxito en el mercado. En este sentido, la serie de estudios “Pymes y la Sociedad de la Información” se enmarca dentro de la estrategia de Watermark de acercar a la Pyme las herramientas utilizadas en las grandes empresas, describiendo el actual panorama tecnológico de la Pyme y ofreciendo las soluciones necesarias para homologar la Pyme española a la europea.

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