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Se hacen públicas las 20 propuestas finalistas que a partir del 16 de mayo cubrirán las calles bilbaínas

A un paso de conocerse el ganador del concurso internacional de jardinería urbana ‘Bilbao Jardín 2011’

Anna León27/04/2011

27 de abril de 2011

Tras un acto inaugural, con la asistencia de diversas personalidades, previsto par el próximo 26 de mayo, tendrá lugar una votación en la que se elegirá al ganador y los dos accésit de la III edición del concurso internacional ‘Bilbao Jardín’. Los jardines premiados, seleccionados entre 20 propuestas finalistas, se darán a conocer el 27 de mayo. A partir del 16 de mayo, los 20 proyectos seleccionados entre un total de 134 candidatos, empezarán a vestir diversas calles y avenidas bilbaínas. Los jardines se podrán observar sobre el terreno hasta el 10 de julio.
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 'Cacticity', de Anouk Vogel (Países Bajos), primer premio de la II edición de este certamen internacional. Simple y complejo. Ortogonal y amorfo. Afilado y suave. Luz y oscuridad. Una ciudad vegetal. Cacticity es una escultura compuesta por 828 cactus de la misma especie pero de diferente altura. Los cactus se colocan siguiendo una cuadrícula y las diferentes alturas se distribuyen de forma que crean la ilusión de una alfombra ondulada. Esta escultura quiere ser un tributo al cactus de un solo tallo, cultivado habitualmente como una planta voluminosa de tallos múltiples.
  

A pocas semanas de que se anuncie el ganador y los dos accésit de la III edición del concurso de jardinería urbana ‘Bilbao Jardín 2011’, y sin que haya trascendido demasiada información al respecto, se pretende vincular, más que nunca, el diseño de jardines al arte y la cultura. Una muestra de ello, serían las tres personalidades invitadas que junto al Comité de selección conforman el Jurado Oficial de Bilbao Jardín. Tres profesionales de trayectorias muy distintas que también presentarán sus propios jardines fuera de concurso: Benedetta Tagliabue, arquitecta italiana responsable del pabellón de España en la expo internacional de Shanghai, el escritor Kirmen Uribe y Angel Pavlovsky, actor y transformista argentino. La Fundación Bilbao 700 y el ayuntamiento bilbaíno organizan la III edición de este certamen bianual, el único del mundo que se celebra en un entorno urbano. Este año, se han seleccionado 20 proyectos, un número algo inferior a la edición anterior vista la coyuntura económica, entre un total de 134 candidatos que concurrían a este concurso de temática libre.

Los 20 jardines finalistas, hasta ahora simples proyectos, se empezarán a materializar en calles y plazas bilbaínas a partir del próximo 16 de mayo. Para el próximo día 26, se ha organizado un acto inaugural al que asistirán diversas personalidades. Sin embargo, tanto el ganador como el segundo y tercer premio no se harán públicos hasta un día después. Para ello, el jurado oficial del certamen, al que se incorporarán los tres invitados de esta edición, visitará con anterioridad cada uno de los jardines seleccionados. El veredicto no se conocerá hasta el próximo 27 de mayo. El ganador tendrá la oportunidad de crear y desarrollar un jardín exclusivo en función de las necesidades urbanísticas de la ciudad, o de remodelar alguno de los ya existentes. Los dos accésit podrán participar en la IV edición de este concurso, sin tener que superar el proceso de selección previo. A partir de entonces, y hasta el 10 de julio, los jardines se exhibirán en las plazas y calles bilbaínas para el disfrute de los ciudadanos, que podrán deambular, observar e incluso interactuar entre los espacios expuestos.

El concurso vincula el diseño de jardines al arte y la cultura. Tres invitados se incorporarán al jurado: la arquitecta italiana, Benedetta Tagliabue; el escritor Kirmen Uribe y el actor y transformista argentino Angel Pavlovsky
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'Mikelen Baratzea', a cargo de Urtzi Arteagoitia y Mikel Sarriegi de la empresa Basoinsa (País Vasco), segundo premio en la anterior edición. La idea de esta composición surgió así (extracto 1 de diciembre de 2008): “Estábamos enfrascados en la organización de nuestra fresneda entre pizarras cuando, súbitamente, vimos brotar nuevas ramas desde los troncos de los árboles, … y hemos sentido el alma de Mikel, cual pájaro libre, que ha escapado desde la jaula formada por las varas de fresno. Pero no nos importa, porque nos ha dejado su rastro en el bosquete formado por los fresnos alargados, que sin abandonar su tierra, parece que vuelan hacia arriba. Nos ha dejado su carácter en la roca de pizarra, humilde donde las haya, aunque plena de riqueza. Nos ha dejado rincones, caminos de piedra, un aliso sin corazón, una flor, silenciosos y pausados helechos y árboles del bosque, la estrella por el lado del mar, las últimas flores del huerto y la pizarra para comunicarse. Y así fue como lo que pretendíamos que fuera un recuerdo-homenaje a la cultura tradicional en peligro de extinción asociada al fresno se convirtió en el jardín dedicado a Mikel”.

Desde especies vegetales a mobiliario urbano, estructuras metálicas y reciclados, entre los materiales empleados

Como criterios de selección, el comité ha valorado las propuestas que se basan en la materia viva, es decir en la vegetación, como elemento principal de las composiciones (árbol, arbusto, vivaz, tapizante, trepadora, flor, acuática, suculenta, etc.) a difundir entre la población. Asimismo, ‘Bilbao Jardín 2011’ se concibe como una iniciativa paisajística abierta a diversas disciplinas artísticas. Ante la mayor diversidad de estilos y diseños de cada propuesta adquiere, cada vez, mayor relevancia aspectos como eficiencia y ahorro en el consumo. De este modo, las composiciones de este año toman forma a través de materiales de diverso calibre. Sobre las calles bilbaínas, y a partir del 27 de mayo, se podrán ver pequeños jardines a base de especies vegetales como flores y árboles, elementos de mobiliario urbano, estructuras metálicas de acero o cobre, plásticos, materiales reciclados e incluso residuos regenerativos. Algunas de estas parcelas sirven de disfrute a la vista, otras se presentan como metáforas que invitan a la reflexión y, por último, algunas establecen una especie de ‘feed-back’ con el visitante, y se convierten, en espacio efímero de recreo o aprendizaje. Libros, cajas, asientos, mesas o incluso figuras geométricas se integran en una exposición paisajística urbana y singular que ya celebra su tercera edición.

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'Bosque de alisedas urbanas', de Anna Santacreu y Sergio García Gasco (Comunidad Valenciana), tercer premio en la convocatoria anterior. La idea del proyecto se inspira en la creación de un bosque de alisos típicamente atlántico en el centro de la ciudad, como si hubiera sido arrancado de su entorno y puesto a disposición de los ciudadanos. En este caso, sin embargo, el protagonista principal no son precisamente los árboles, sino las plantas que crecen a su alrededor: los árboles se transforman en esculturas urbanas de acero que recuerdan a sus primos salvajes. Se crean unas 'islas urbanas' entre las que discurre un río formado por una 'corriente de gente' que, sin darse cuenta, empieza a formar parte del ecosistema. Entre las islas, se crean remansos en los que el visitante puede salir de la corriente habitual de la ciudad, saltar a la isla y adentrarse en un pequeño bosque… Cuando cae la noche, como en las alisedas silvestres, las luciérnagas, representadas por cientos de pequeñas luces, empiezan a aparecer por todos lados, creando pequeños destellos entre las plantas.