Marcas, identidad, comunicación, formación: Gestión integral de la comunicación y el conocimiento
“Las zonas verdes son las grandes olvidadas del planeamiento urbano”

Entrevista a Antoni Falcón, director de Matèria Verda

Irene Relda29/11/2013

Antoni Falcón Vernis fue director de Parcs i Jardins de Barcelona durante 16 años, tiempo durante el cual renovó la imagen de la ciudad, dándole “un aire más mediterráneo”. Considerado como una de las grandes voces en materia de gestión y dirección de zonas verdes urbanas de nuestro país, Falcón es uno de los impulsores internacionales de la sostenibilidad en las áreas verdes de nuestras ciudades. En la actualidad, dirige su propio proyecto, Matèria Verda, una empresa que asesora a administraciones públicas y empresas en la gestión y planificación de zonas verdes y la realización de proyectos de jardines y paisaje.

foto
Antoni Falcón, director de Matèria Verda.

Usted es impulsor del tratamiento sostenible en los sistemas verdes urbanos. ¿Es difícil implantar términos de sostenibilidad en zonas verdes de las urbes?

Gestionar los espacios verdes que conforman un sistema verde urbano con criterios de sostenibilidad es una tarea compleja puesto que intervienen muchas variables que no siempre son controlables desde la óptica del verde. La ciudad es un medio artificial, en principio hostil a los elementos vivos que forman un espacio verde: las especies vegetales y animales.

¿Qué aspectos deben tenerse en cuenta?

Los recursos no renovables como el agua y el suelo, evitar el uso de herbicidas y productos fitosanitarios no respetuosos con la biodiversidad. Además, se requiere también una política activa de divulgación de estos conceptos y criterios a los ciudadanos. Una pradera sin segar en una zona semiforestal naturalizada es refugio y alimento para la biodiversidad urbana pero si no se informa convenientemente a la ciudadanía a través de señalización o campañas divulgativas, puede considerarse como una falta de mantenimiento y originar quejas y presión sobre el gobierno municipal.

Como experto en la materia, ¿cree que se gestionan bien las zonas verdes en las urbes?

Depende mucho de la ciudad, de sus dimensiones, de la profesionalidad de los técnicos o de las empresas que se encuentran al frente de esta gestión o mantenimiento. Es difícil generalizar, y más en este contexto de crisis, en el que se han reducido drásticamente los presupuestos de mantenimiento. Considero que el nivel es bastante bueno en las ciudades de tamaño medio, mientras que en grandes ciudades, la calidad del mantenimiento no siempre es uniforme.

¿Se planifican las zonas verdes en las primeras fases de los planes urbanísticos?

En mi opinión, en pleno siglo XXI y en nuestro país, las zonas verdes son las grandes olvidadas del planeamiento urbano. El verde en urbanismo no se considera como un sistema conectado. Existe el sistema de espacios libres, que no significa que sean siempre zona verde, y existe el sistema viario, que no contempla ni regula los árboles de la calle, aunque sean una realidad en las ciudades de nuestro país.

El planeamiento reserva unas zonas como áreas verdes pero no define como deben ser, ni que tipos y cantidades de vegetación deben tener, de manera que al final tenemos, con suerte, un gran desierto verde de césped —muchas veces excesivamente costoso de mantener, ambientalmente hablando— y unos arbolillos aislados. Y digo con suerte, porque también se considera un área verde una gran extensión de pavimento impermeable y unos árboles constreñidos en unos mini alcorques.

El planeamiento en nuestro país está a años luz de Seattle o Vancouver, ciudades que planifican las zonas verdes en función del número de habitantes, de la conectividad entre las piezas de verde y de la aportación ambiental que proporciona cada tipo de zona verde.

¿Cómo sería para usted el parque o zona verde ideal integrada en la urbe? ¿Qué debe tener y aportar?

Es difícil dar una receta única puesto que la zona verde ideal es aquella que se integra paisajísticamente en el entorno, que proporciona lugares de reposo, juego y relación al servicio a los ciudadanos más cercanos y, si es una gran zona verde, a toda la ciudad. Una zona verde ideal es aquella que ha sido diseñada para favorecer un desarrollo natural y óptimo de la vegetación.

foto

¿En qué medida afectará el peso del cambio climático en el diseño de áreas verdes?

En mucho. Si las aproximaciones y los escenarios que plantean los expertos del panel de cambio climático son ciertas, en la región mediterránea se producirá un aumento significativo de las temperaturas en verano, que se prolongará a lo largo del otoño, y los fenómenos de inundaciones y vientos huracanados dejaran de ser fenómeno para pasar a ser rutina. Las zonas verdes deberán adaptarse a esta situación y elegir plantas ‘comodín’ que sean capaces de pasar de situaciones de sequía prolongada a episodios de inundaciones y vientos fuertes. Este otoño es un ejemplo de cómo estamos inmersos en este cambio climático: hemos pasado de ir con manga corta a esquiar en el Pirineo en sólo una semana (todo esto amenizado con lluvias y vientos fuertes en las áreas de litoral).

¿Es la selección de las plantas una de las claves para crear un espacio sostenible?

La selección de las plantas de una zona verde es extremadamente delicada pues de ellas depende en gran medida el éxito de nuestro parque o jardín. La vegetación debe ser elegida en función del clima, de la orientación, de los recursos hídricos y de personal disponibles y también seleccionada como soporte de la fauna beneficiosa. Una vegetación bien elegida proporciona grandes servicios ambientales como la regulación de temperaturas, la captación de partículas contaminantes y atenúa la contaminación sonora. Las plantas invasoras y las que producen alergias deben evitarse como medida de precaución.

Háblenos del papel del agua en las zonas verdes urbanas.

El agua es esencial en cualquier actuación paisajista por varios motivos: es una necesidad básica de las plantas puesto que a través de ella se transportan los nutrientes y se consigue la turgencia de los tejidos; es un elemento esencial para facilitar la presencia de anfibios y peces que son depredadores de mosquitos y otros insectos perjudiciales para las personas, y finalmente, es un recurso paisajístico de primer orden. El agua en un jardín, ya sea remansada en un estanque, lago o pequeña alberca, o bien en movimiento en surtidores, manantiales, fuentes cascadas, manda un mensaje de vida directo a los sentidos de la vista y del oído.

¿Cómo puede un jardín o un área verde contribuir a que una ciudad sea smartcity?

Considero una ciudad smart aquella que consigue las tres dimensiones de la sostenibilidad: la ambiental, la económica y la social. Una zona verde smart proporciona una buena calidad de vida a los ciudadanos al tiempo que es gestionada aprovechando los avances tecnológicos que aseguran una eficiencia ambiental y económica: sensores medidores de temperaturas y humedad, telegestión del riego, fertirrigación en determinados casos. La tecnología smart en una zona verde debe ser invisible y reflejarse únicamente en la satisfacción de los usuarios.

¿Puede citar algún ejemplo?

El jardín vertical de la Tabacalera de Tarragona es para mí un buen ejemplo de aprovechamiento de aguas residuales para el riego a través de una depuración in situ, telegestionada y invisible para el ciudadano, que sirve no sólo para regar la pared vegetal sino también el parque que se halla sus pies, de 5.000 metros cuadrados.

¿Cómo transformaría un espacio verde convencional en uno “ecológico”?

Es una pregunta difícil porque depende de cómo sea la zona verde en cuestión. Creo que el proceso debe ser paulatino si no queremos que las especies vegetales pierdan vitalidad o su efecto estético y quizás deberíamos conducir la transformación de espacios más formales, dejando setos podados en libertad, guiándolos obviamente, los primeros años. En el caso de los céspedes, se pueden reconvirtir en prados a base de no segar y no eliminar las malas hierbas.

¿Qué tipo de vegetación debería tener?

Debería contener una vegetación diversa, rica en flores y frutos, en especies arbustivas que además de su aportación estética sirvan de refugio de fauna, y también debe disponer de especies vivaces y entapizantes. El estrato arbóreo es muy importante y cuantas más especies contenga más riqueza y variación se conseguirá en el espacio.

El mantenimiento y la gestión del parque son también piezas fundamentales. ¿Es así?

Sí, es así. Podemos tener un magnifico parque en origen y perderlo en menos de un año si no aplicamos un mantenimiento y una gestión adecuadas. Por esto considero que es básico que el responsable del proyecto deje por escrito y de manera clara cuáles son los efectos estéticos que perseguía en el proyecto, para poder realizar un mantenimiento adecuado al parque.

¿Está la población lo suficientemente concienciada del valor de los parques en nuestras ciudades?

En general, no. Considero que si preguntáramos a cualquier ciudadano qué aportan las zonas verdes, quizás no sabría definir en qué consiste este valor, ni tendría una opinión clara o destacada. Sin embargo, si preguntáramos si se imagina la ciudad sin árboles ni zonas verdes, la mayoría respondería que son esenciales en su ciudad.

En algunas ciudades se han puesto en marcha programas para hacer partícipes a los ciudadanos, como el programa ‘Horts Urbans’ en Barcelona, ya en 1995. ¿Cree que se deberían fomentar más? ¿Puede mencionar otros programas de éxito?

La agricultura urbana es un fenómeno en auge por los múltiples beneficios que implica: consumo saludable, actividad física, relación y socialización. A nivel mundial existen ejemplos muy interesantes que ya se empiezan a aplicar en nuestras ciudades. Las redes sociales han cambiado el papel de la administración en este sentido. La iniciativa Huertos compartidos, por ejemplo, pone en contacto propietarios de terrenos sin uso con personas que quieren tener un huerto. La administración debe pasar a ser un asesor y facilitador de estas iniciativas más que ir construyendo huertos municipales por doquier.

foto

Una vida dedicada a la jardinería

“Empecé en la jardinería muy joven siendo adolescente, como alumno de la escuela de jardinería y, una vez terminados los estudios, los completé con trabajos en Orleans, primero y después como ayudante de los principales jardineros de Cataluña. Posteriormente, monté una pequeña empresa de jardinería con un socio.

A principio de la década de 1980, Pasqual Maragall, entonces recién nombrado acalde de Barcelona, me eligió como director de l’Escola Viver de Castell de Sant Foix, una escuela de jardinería con alumnos afectados por alguna discapacidad. Con el equipo de la escuela, cambiamos la manera de enseñar a los alumnos a responsabilizarse, lo que nos valió un premio de la Unesco. De ahí salté a Parcs i Jardins de Barcelona, primero como director técnico y después como director gerente. Fui el responsable durante más de 16 años. En el 2001 me hice cargo de la gerencia del Centro Gestor de Montjuïc y en el 2004 fundé la empresa Matèria Verda”.

Ha sido director de Parcs i Jardins de Barcelona. ¿Qué destacaría de esos años?

Es difícil resumir un trabajo de 16 años porque con el equipo que me acompañó durante ese tiempo, renovamos totalmente la imagen de Barcelona y sus zonas verdes, con un aire más mediterráneo, más natural, acorde con los criterios de jardinería diferenciada, un movimiento europeo en el que participamos desde su fundación como representante de las zonas con clima mediterráneo. En cuanto a la gestión, creamos la figura del conservador de parque, responsable del territorio y en contacto constante con los usuarios y vecinos. Firmamos también la carta de servicios de los parques, un compromiso de calidad, certificamos una gestión sostenible con la obtención de las ISO 9001…

Además, es usted autor de libros como ‘Espacios Verdes para una ciudad sostenible’. ¿Tiene una vocación de formación y divulgación?

Considero que los gestores deben tener aptitudes formativas y de divulgación, puesto que en su día a día deben tratar con políticos, que no conocen los aspectos técnicos, así como con los ciudadanos que constantemente se dirigen a nosotros con peticiones, sugerencias etc…

Hablando de formación, uno de los problemas que tiene el profesional del sector, es el intrusismo. ¿Cómo puede superar el sector este problema?

Es de solución complicada porque una mala ejecución de un jardín o de un mantenimiento no siempre es evidente en un primer momento. Si se hace un jardín, pero no se aseguran unas buenas tierras de plantación, éste no se va a desarrollar correctamente, pero la mala ejecución no se evidenciará hasta al cabo de 2 ó 3 años. Ves entonces y encuentra al jardinero-intruso que lo hizo… El intrusismo se da sólo a nivel privado porqué la Administración tiene mecanismos para evitarlo. En mi opinión, la única manera de combatirlo es que los gremios se pongan de acuerdo y hagan campañas de concienciación. En general, el propietario que tiene unos mínimos conocimientos de jardinería y estéticos y ha sido engañado una vez, no cae una segunda. Los que no tienen criterio, quizás reincidirán una segunda.

De entre los trabajos desarrollados a lo largo de los años, es autor de los proyectos de restauración de Can Castelló y Jardines de la Tamarita de Barcelona y de numerosos jardines privados. ¿Qué proyecto destacaría por su originalidad, complejidad o simplemente porque guarde un recuerdo especial del mismo?

Estoy particularmente satisfecho de la restauración de la Tamarita, como jardín público, por su componente de jardín histórico. Entre los jardines privados, destacaría el jardín Mercader de Cadaquès, que se integra cromática y formalmente con la inmensidad del Mediterráneo.

Màteria Verda

Actualmente, es director de Matèria Verda, una consultoría de temas relacionados con la gestión y proyecto de zonas verdes y jardines. ¿Qué servicios ofrece?

Matèria Verda es una empresa de servicios dedicada a la consultoría y asesoramiento de administraciones públicas y empresas que gestionan y planifican zonas verdes y realizan proyectos de jardines y paisaje. Ofrecemos un producto global en la gestión del verde, que va desde la elaboración de planes de gestión, hasta la formación técnica de gestores. En Matèria Verda trabajamos todas las escalas de productos, desde el cultivo individual de especies hasta proyectos de paisaje.

¿A quién ofrecen sus servicios?

Trabajamos para la Administración Pública (ayuntamientos, diputaciones, consejos comarcales, consorcios, empresas y otros organismos e instituciones de la Administración) y también para empresas privadas, como estudios de arquitectura, ingenierías, empresas del sector de la jardinería y paisaje, empresas de equipamientos y juegos infantiles, parques temáticos y recreativos y equipamientos culturales.

¿Puede mencionar algunos proyectos que hayan desarrollado?

Matèria Verda forma parte de BIP (Barcelona Integral Project), un grupo multidisciplinar independiente e internacional que ofrece soluciones integrales en los campos de la arquitectura y la ingeniería y el paisajismo. El último proyecto que hemos entregado ha sido una estación de balneoterapia termal en Hamman Righa, en Argelia, por encargo del Ministerio de Turismo de Argelia y la iniciativa privada.

Comentarios al artículo/noticia

Nuevo comentario

Atención

Los comentarios son la opinión de los usuarios y no la del portal. No se admiten comentarios insultantes, racistas o contrarios a las leyes vigentes. No se publicarán comentarios que no tengan relación con la noticia/artículo, o que no cumplan con las condiciones de uso.

TOP PRODUCTS

ENLACES DESTACADOS

Axo Green

ÚLTIMAS NOTICIAS

OPINIÓN

OTRAS SECCIONES

SERVICIOS