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Climatización e Instalaciones

La auditoría energética realizada en la sede central del Grupo Fulton prevé un ahorro energético del 20%

Ignacio Jorrín, responsable de Comunicación del Grupo Fulton27/11/2017

Auditorías energéticas, un año después. Caso práctico

En el Grupo Fulton hace tiempo que pusieron en práctica la máxima de predicar con el ejemplo. Por eso hace años apostaron por la eficiencia energética, cuyos servicios ofrecen a los clientes, en su propia ‘casa’. La auditoría energética llevada a cabo en la sede central, ubicada en el Parque Tecnológico de Paterna (Valencia), refuerza el interés de la compañía por la energía verde y por unas instalaciones eficientes que consigan reducir las emisiones de CO2 a la máxima expresión.

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Sede central de Fulton ubicada en el Parque Tecnológico de Paterna (Valencia)

La compañía, fundada en 1966, es una ingeniería de servicios especializada en todo tipo de instalaciones que divide su actividad en cinco divisiones que abarcan desde el diseño y construcción de proyectos hasta el mantenimiento integral y los servicios energéticos pasando por la instalación de salas limpias.

Grupo Fulton mantiene desde el año 2008 un Sistema de Gestión Ambiental desarrollado de acuerdo al estándar internacional de la norma UNE en ISO 14001:2008 en lo que respecta al montaje y mantenimiento de las instalaciones de climatización y servicios de eficiencia energética.

En 2016 la empresa valenciana consiguió su inscripción en el Registro del Sistema Comunitario de Gestión y Auditorías Ambientales (EMAS).

La Declaración Ambiental ha sido verificada por la compañía independiente Bureau Veritas, en el seno de una auditoría ambiental, y posteriormente remitida al organismo ambiental competente para su validación y puesta a disposición del público.

La empresa se encuentra entre las poco más de cuarenta entidades, públicas y privadas, que mantienen dicha certificación en el ámbito de la Comunidad valenciana. La adhesión a este sistema es voluntaria y en su implantación las organizaciones se comprometen a la mejora continua. En este sentido, 'EMAS' propone una sistemática eficaz y flexible para ayudar a las organizaciones a gestionar y mejorar, de manera continua, su impacto ambiental, asegurando así un comportamiento excelente en este ámbito.

Pero el objetivo es todavía más ambicioso y estudian poner en marcha un proyecto de reforma integral de su sede para conseguir la máxima certificación BREEM (certifica edificios en función de su sostenibilidad, consumo, emisiones de CO2, etc.) y de esa manera alcanzar la más alta cualificación de un edificio de oficinas en la Comunidad Valenciana.

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Las instalaciones, con un tamaño de 3150 m2, están compuestas por un edificio con dos plantas dedicadas a oficinas y otras dos plantas de sótano donde se ubica el almacén, taller y garaje.

Más del 20% de ahorro

La auditoría energética realizada sobre las oficinas centrales del Grupo Fulton prevé un ahorro energético que se situaría por encima del 20%.

En primer lugar se han llevado a cabo las tareas de inspección y análisis pertinentes para realizar el diagnóstico energético.

Las instalaciones, con un tamaño de 3150 m2, están compuestas por un edificio con dos plantas dedicadas a oficinas y otras dos plantas de sótano donde se ubica el almacén, taller y garaje. En ellas trabajan diariamente casi medio centenar de personas – que se dividen en 28 pertenecientes a Fulton S.A. y 18 a Fulton Servicios Integrales – y el consumo energético anual de la instalación es de 77.000 kWh o lo que es lo mismo 1.672 kWh/trabajador.

Un consumo que se divide según su uso en: iluminación 13.000 kWh; climatización 34.000 kWh; informática 21.500 kWh y cocina 8.500 kWh. El estudio también ha incluido el consumo de agua aunque no esté recogido como una obligación en dichas auditorías. De esta forma el consumo ronda los 39 litros por persona y día.

Por lo que respecta a la climatización, la instalación cuenta con 14 equipos: siete Roof top; cinco autónomos y dos equipos partido. También hay que tener en cuenta las ventanas ya que son el principal puente térmico de cualquier edificio. En la instalación hay 50, son de aluminio y existen de dos tipos: con sistema y sin sistema de apertura.

En el capítulo de iluminación se cuentan un total de 300 luminarias – entre lámparas fluorescentes, halógenas, incandescentes, etc… - incluso algo más de 80 de éstas son de tecnología LED tras haberlas cambiado en una intervención realizada hace algunos años.

Los equipos de oficina hacen referencia a ordenadores (39), teléfonos (38), fax e impresoras (23).

Una vez realizado el estudio-inventario sobre el equipamiento se procede al análisis de los consumos y los costes derivados, es decir, de la factura eléctrica.

Los datos de facturación que se utilizan son los de 2016 y en ellos se aprecia en primer lugar un desfase entre el importe facturado y el importe calculado. Ello se debe a un error en la facturación de la compañía eléctrica sobre el término de potencia que arroja una diferencia de 640 euros y el coste eléctrico de media por cada trabajador es de 499,29 euros/trabajador.

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Luego pasamos a estudiar la evolución del consumo a lo largo del día y la curva de carga obtenida no muestra anomalías y el mismo se centra en el horario de apertura de las oficinas: entre las 8 de la mañana y las 18 horas.

Considerando que el consumo asociado a la iluminación, equipos informáticos y cocina permanece constante durante todo el año, la causa de las oscilaciones en el consumo eléctrico se debe a la variación en el consumo asociado a climatización. Para realizar una estimación de la evolución de la demanda por climatización, deberá de tomarse como base la evolución de la temperatura exterior a lo largo del año.

 

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En la toma de medidas de campo nos encontramos por un lado con el análisis de contadores y por otro con el análisis termográfico. El primero de ellos resulta útil para desglosar el consumo de la factura y así determinar el consumo de cada aparato o zona. En Fulton existe un cuadro eléctrico por planta lo que no permite determinar una desagregación de consumos por servicio por lo que se propone su instalación como una mejora futura.

El análisis termográfico mediante cámaras termográficas ha permitido estudiar la envolvente del edificio para detectar posibles defectos de aislamiento, lo que implicaría una pérdida innecesaria de energía. A modo de ejemplo se muestra la imagen de la puerta principal con una diferencia de temperaturas de 7°C. teniendo en cuenta que la foto ha sido realizada en el mes de junio – época del año de calor extremo – se considera que está bien aislado. También se revisan los aislamientos interiores y existe una diferencia de 0,5°C, por lo que también se considera perfectamente aislado. Por lo tanto se concluye que no existen defectos de aislamiento en la instalación.

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El análisis termográfico mediante cámaras termográficas ha permitido estudiar la envolvente del edificio para detectar posibles defectos de aislamiento.

En el estudio realizado en 2012 ya se adoptaron algunas medidas como la optimización de la potencia contratada, la sustitución de fluorescentes por luminarias de tecnología LED, concienciación de la plantilla sobre la necesidad de cerrar las ventanas para que los aparatos de climatización trabajen de la forma más eficiente y el control del encendido y apagado de equipos adaptándolo a la jornada laboral. Entonces se retrasó el encendido de los equipos de climatización en media hora y se adelantó el apagado de los mismos unos días minutos antes del cierre de la oficina.

Las MAEs - medidas de ahorro energético - propuestas por la división de Servicios Energéticos van desde la revisión de la factura eléctrica hasta la instalación del free-cooling en los aparatos de climatización pasando por la sustitución de las luminarias por otras de tecnología LED. Además se ha valorado implementar medidas como el cambio en la sectorización de las luminarias en algunas áreas, la instalación de detectores de presencia en baños y de láminas de control solar de alta eficiencia en las cristaleras.

En primer lugar afrontamos la corrección de la factura ya que la compañía eléctrica ha facturado 639 euros de más a lo largo de 2016 que deberían ser compensados lo que supone el 3,1% del coste total. En este caso sin embargo no existiría ningún tipo de ahorro energético ni medioambiental ya que la medida no tiene ninguna influencia sobre el consumo.

El aspecto sobre el que se puede incidir de manera más sencilla es la iluminación puesto que la sustitución de las luminarias existentes por otras de tecnología LED permite reducir el consumo eléctrico con una inversión moderada. El consumo energético de dicho apartado asciende a 13.390,27 kWh/año lo que supone un coste económico de 1.931,28 euros y unas emisiones asociadas de 2.811,96 kg CO2.

Tras dicha intervención el ahorro conseguido estaría en torno al 65% puesto que el consumo descendería hasta los 4.703,40 kWh anuales, el coste económico rondaría los 700 euros y la reducción de CO2 sería mayor de una tonelada. La inversión que habría que llevar a cabo sería de cerca de 11.000 euros y el retorno algo más de 8,5 años.

Dentro del área de la iluminación la sectorización de las luces podrían conseguir ahorros significativos. La propuesta sugiere que el encendido de las luminarias se produzca según su proximidad a la ventana ya que las mesas de trabajo allí instaladas reciben una mayor cantidad de luz natural lo que podría redundar en un descenso de las horas de encendido de las mismas. De esta forma el ahorro anual podría estar sobre el 10% del consumo de iluminación, es decir, 1.339 kWh. Una acción que conllevaría un ahorro económico de 193,12 euros/año y una reducción de emisiones de 281,19 kg CO2.

La instalación de detectores de presencia en los baños, interruptores temporizados que se apaguen tras dos minutos sin detectar presencia, también ayudaría a reducir el consumo energético en un 75% según algunos estudios. De esta manera el consumo de 1.318,38 kWh se reduciría hasta los 329,60 kWh/año y las emisiones de CO2 caerían en 207,65 siendo el ahorro económico cercano a los 150 euros.

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Equipos de climatización instalados en cubierta

Una de las medidas que influirán sobre la climatización es la implantación del free-cooling en algunos aparatos. Este sistema consiste en que cuando la temperatura del exterior sea apta para refrescar el interior de un edificio, la máquina coja el aire directamente del exterior evitando así utilizar la energía que consumiría en el intercambio. Según algunas fuentes el ahorro anual de dichas máquinas puede estar sobre el 10%. De esta forma la cifra de consumo se quedaría en 30.671,30 kWh/año obteniendo un ahorro de 3.407,92 kWh/año.

Por último en toda auditoría energética es necesario establecer un orden de prioridad en la implantación de las medidas propuestas. Para ello se valorará especialmente la inversión necesaria para llevar a cabo cada medida y el período de retorno obtenido.

En este sentido se comenzaría por aplicar la revisión de las facturas que no conllevan coste alguno y que únicamente supone una corrección en la facturación. En segundo lugar será interesante sustituir las lámparas existentes por otras de tecnología LED – se conseguiría un ahorro en torno al 65% anual – si bien es cierto que la inversión necesaria es elevada, existe la posibilidad de realizar el cambio de manera fraccionada.

El tercer aspecto sería la sectorización de las luminarias para conseguir un aprovechamiento del recurso solar existente y la instalación de temporizadores en los baños. En cuarto lugar se ejecutaría la implementación de la tecnología free-cooling en los aparatos de climatización.

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Se ha optado por la sectorización de las luminarias para conseguir un aprovechamiento del recurso solar existente

Conclusión

Los números que resultarían tras ejecutar las medidas arrojarían un ahorro energético superior a los 14.000 kWh lo que se traduciría en casi 3.000 euros de ahorro económico y en una reducción de las emisiones de CO2 superiores a las 3 toneladas. La inversión necesaria se acercaría a los 15.000 euros y el retorno de la misma se situaría sobre los 5 años.

La auditoría energética constituye una herramienta muy extendida en la actualidad para determinar el comportamiento energético del edificio, sistema o instalación objeto del análisis. Permite conocer en profundidad el consumo y demanda térmica, identificar a los principales consumidores y variables influyentes en dichos consumos, y por consiguiente detectar las posibles deficiencias existentes así como oportunidades de mejora.

Es una práctica que desde hace años se lleva a cabo en diferentes instalaciones industriales, empresas privadas, edificios públicos, etc. y que resulta clave para mejorar la eficiencia de los mismos. Además es importante tener en cuenta el elevado coste que representa el consumo energético en muchas de estas aplicaciones, por lo que reducirlo se traduce directamente en una reducción de costes fijos y aumento de la competitividad, para lo que es imprescindible la realización de una auditoría energética que sirva como diagnóstico.

El Grupo Fulton además de analizar la situación de su sede central ha realizado este tipo de estudios a varios de sus clientes tanto privados como públicos. Este es el caso de los laboratorios farmacéuticos Tedec Meiji o los laboratorios Quinton, o las auditorías energéticas realizadas en municipios como Fuente Álamo, la Consejería de Familia de Castilla y León o en edificios pertenecientes a instituciones como la Universidad Politécnica de Valencia.

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