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El coste de la mano de obra es la principal ventaja competitiva de España

Situación actual y proyección del sector cárnico

Redacción Interempresas30/01/2017

Costes medioambientales, energéticos, laborales y de residuos, estos son los principales gastos de la industria cárnica europea según el estudio ‘El sector cárnico y los costes del procesamiento de la carne en la UE’, elaborado por la consultora Eibens. Su objetivo es comparar la estructura de costes entre varios países europeos –España, Holanda, Alemania, Dinamarca y Francia– y aconsejar una estrategia para los próximos 5 o 10 años.

Eibens Consulting, empresa fundada en China en 2005 con oficina también en Madrid, centra su actividad en prestar servicios de consultoría a PYMES, agencias gubernamentales de promoción del comercio y asociaciones del sector de Alimentación y Bebidas que se interesan en el mercado chino. “Nuestro objetivo con el estudio ‘Sector cárnico y los costes del procesamiento de la carne en la UE’ es analizar la estructura del procesado y del transporte del sector cárnico europeo y compararlo entre varios países para crear una estrategia de futuro que puedan seguir las empresas interesadas”, afirma Pablo Recio, director de Eibens.

Los países analizados en el estudio son España, Holanda, Alemania, Dinamarca y Francia, centrando la comparativa principal entre España y Holanda y los costes del porcino. “Existen dos motivos principales para que centremos el estudio a través de la comparativa con Holanda. De un lado que es el único país del que se ha recibido una estructura de costes completa frente a los datos parciales facilitados por otros expertos. Por otro lado, es seguramente el país que presenta una posición más centrada o intermedia entre los 5, siendo España el más barato”.

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Mercado intracomunitario y mundial

Comparar países no resulta sencillo por las diferencias intrínsecas entre cada uno de ellos y la falta de interés por compartir según qué informaciones. “Es importante entender el entorno en que operan nuestros países objetivo y las exportaciones de estos para ser capaces de determinar cuáles son las ventajas competitivas”, señala el estudio. Un ejemplo de desventaja competitiva es el combustible: España es un país apartado, de posición periférica y con exportaciones a Asia que dejan mucho que desear al existir puertos con mejores rutas como el de Róterdam, en Holanda.

Por otro lado, el consumo es un factor trascendental. El consumo mundial está estancado, aunque con perspectivas de crecimiento suave, por lo que sigue siendo de gran importancia para las empresas europeas. De todos modos, el interés futuro se centra también en mercados como el de Extremo Oriente, que aportará grandes ventajas competitivas a los países que consigan contratos en esta zona.

En este sentido, el estudio de Eibens señala una serie de conclusiones en referencia a España. La primera de ellas es la mejora de las exportaciones en los últimos 10 años, destacando la competitividad lograda desde 2011, momento en el que pasamos del quinto al tercer lugar en el ranking mundial. Esta mejora coincide con el estancamiento de la mano de obra, la optimización de capacidades de producción o la firma de acuerdos y protocolos de exportación.

Francia, Portugal, Italia –los países más cercanos– y China son nuestros principales destinos. Holanda, por otro lado, exporta de forma importante a Alemania y Reino Unido, aunque también goza de buenas cifras en Francia, Italia o Bélgica. En el caso de Alemania, exporta a los Países Bajos, Italia, Francia y China. Dinamarca tiene como principales países a Alemania, Reino Unido, Japón y China.

Así, podemos ver que la mayoría de exportaciones se concentran en la Unión Europea, por lo que se entiende que la proximidad está íntimamente ligada al volumen en la exportación intracomunitaria –debido a la costumbre, la posición comercial y los costes de transporte–. La administración juega un papel de gran relevancia en el impacto de las exportaciones y a medida que el mundo se globaliza, estos factores ganan importancia.

Asia también cobra gran relevancia para los países europeos, sobre todo China, que vive una fase de expansión y redibuja la forma en la que se pueden hallar ventajas competitivas. Además, China tiene una gran demanda y precisa productos o subproductos –como el morro de cerdo– que no tienen tanta salida comercial en Europa. Estos productos pueden suponer una fuente de ingresos alternativa que ayuda a disminuir los costes de las empresas europeas.

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Estructura de variables estudiadas basada en los datos de Holanda. Fuente: Eibens.

Costes laborales

“La mano de obra es, sin duda, la partida más importante a la hora de explicar la diferencia entre costes de procesamiento ya que se trata de la variable más grande y, a su vez, la que presenta mayores diferencias entre países”, apunta el estudio.

En España, la estructura de la mano de obra de la industria cárnica no se compone solamente de asalariados, también hay autónomos y cooperativas que juegan un papel importante, lo que dificulta la cuantificación y comparación. Los precios de la mano de obra en los países estudiados son los siguientes:

  • España: 23,3 €/hora
  • Alemania: 38 €/hora
  • Dinamarca: 42,9 €/hora
  • Francia: 37,6 €/hora
  • Holanda: 33,2 €/hora

Otro factor importante es el salario mínimo interprofesional de cada país. Holanda es el país con la jornada laboral más corta (29 horas), seguido por Dinamarca (33), Alemania (25), Francia, (37,5) y España (38, aunque por ley son 40). Como vemos, España es el país con el salario más bajo y la jornada laboral más larga, por los que el coste por hora es más bajo que el del resto.

  • España: 655,20 €/mes en 14 pagas, 764 €/mes (prorrateado)
  • Alemania: 8,50 €/hora con jornada de 35 horas semanales, 1.473 €/mes
  • Dinamarca: no existe salario mínimo obligatorio, aproximadamente 1.980 €/mes
  • Francia: 1.466,62 €/mes
  • Holanda: 1.524,60 €/mes

A todo esto hay que tener en cuenta la comparativa de productividad industrial de cada país. España es la menos productiva de los 5 países, lo que modula las diferencias del coste de la mano de obra.

  • España: 98,2
  • Alemania: 125,9
  • Dinamarca: 126,8
  • Francia: 127
  • Holanda: 126,7

Así, como resultado encontramos que los costes laborales en España son un 51% más baratos que Dinamarca; un 36% más baratos que en Holanda; un 31% que Francia; y un 24% que Alemania. “Si bien en las últimas décadas en conjunto se ha producido una confluencia en los costes de la mano de obra en Europa, si nos fijamos en el último periodo esta tendencia se ha detenido en el caso de España, seguramente debido al alto nivel de desempleo, muy superior en España al de los demás países del estudio”.

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Evolución de las exportaciones en los 5 países analizados. Fuente: Eibens.

Gasto energético

Los costes energéticos son de los más importantes en la industria cárnica europea. El consumo de agua es el primer factor a comprar, a pesar de que resulte difícil pues en algunos países se gestiona a nivel municipal o con grandes diferencias y hay una ausencia de datos oficiales. De todos modos, a priori el coste del agua sería algo más barato en España, pero si sumamos los costes de tratamiento las cifras se equilibran.

A nivel de electricidad no hay grandes diferencias entre países, aunque Holanda y Dinamarca tienen los precios más baratos. Las igualdades también se dan en el gasto de gas industrial, donde España es el país más barato y Alemania y Francia, los más caros. “La conclusión es que el consumo de suministros no parece una fuente de gran importancia en el establecimiento de una ventaja competitiva en el sector, dado que las diferencias son pequeñas y el peso de la variable también es reducida”, subraya el estudio. De todos modos, en el futuro las empresas pueden generar grandes ahorros en agua y electricidad.

Gastos de inspección

Los costes de auditorías e inspecciones son también difíciles de valorar ya que implican parámetros que se organizan de forma distinta en cada país. Por ello, el estudio se ha basado en los costes de inspección de los mataderos de cerdo y ha concluido que los datos otorgan una ventaja competitiva a España y Francia. En el caso de nuestro país, estos costes llegan a ser un 65% más baratos que los de Holanda y un 46% que los de Dinamarca.

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Costes de inspección en euros por cerdo en el matadero, según datos proporcionados por los expertos. Fuente: Eibens.

Gastos de financiación y activos

Todos los países deberían tener tipos de intereses similares al estar ligados al Euribor, pero el impacto de las comisiones y el acceso a la financiación hace que las grandes empresas tengan mayores facilidades. “Eso implica que aquellos países con industrias más concentradas consigan un acceso más barato a la financiación, comparado con industrias más atomizadas, y que la financiación en general para nuestras empresas no sea más barata que para nuestros competidores, aunque la situación se iguala si se comparan grandes empresas de todos los países”.

Los costes de maquinaria y equipos no presentan diferencias importantes entre países, pero en el caso del alquiler de terreno España ofrece los costes más bajos. Holanda y Dinamarca tienen los costes más elevados por la escasez de terreno de ambos países. “Holanda y Dinamarca en un lado, frente a España en el otro, tienen unos mayores costes por el uso del espacio, aunque el coste por kg diluye el impacto en grandes explotaciones. Al mismo tiempo, son los países más eficientes en la producción”, afirma Pablo Recio.

Logística

Los costes logísticos tienen un papel muy relevante en las etapas de transformación y comercialización. Aún así, las distancias entre centros de procesamiento pueden ser una desventaja y Holanda y Dinamarca no se enfrentan a demasiados kilómetros entre sus empresas. El precio del gasóleo –con cierta ventaja para España– es también un factor clave, pero a medida que se alargan las distancias y se circula por carreteras internacionales, esta ventaja disminuye –quizá en beneficio de los grandes puertos europeos–.

“Holanda y Dinamarca presentan el precio más alto por litro de gasoil de los cinco países analizados, y el segundo más alto de la Unión Europea, pero la diferencia con España (que es el más barato del grupo) es relativamente pequeña y el efecto de la distancia absorbería sobradamente una posible ventaja”, concluye el estudio.

Impuestos

“Los impuestos de sociedades de los diferentes países no presentan grandes contrastes. Francia es el país en el que el impuesto es más alto, suponiendo un 13% de diferencia frente a Holanda, el país con menor tasa impositiva”, destaca el director de Eibens.

El coste del IVA presenta mayores diferencias (25% Dinamarca, 21% España y Holanda, 20% Francia y 19% Alemania), pero no las suficientes para considerarlo ventaja competitiva. La homogeneidad de los valores y la forma en que se aplican indican una escasa influencia en las diferencias entre países.

Apoyo público

La mayoría de ayudas directas en los países de la Unión Europea están homogeneizadas. Según los informes nacionales de gasto de 2014, Alemania es el país que más ayudas públicas destina en relación a su PIB (1,36%), seguido por Dinamarca (0,97%), Francia (0,73%), Holanda (0,34%) y España (0,31%). Esta tendencia se ha mantenido en los últimos años, sobre todo porque Alemania ha dedicado gran parte de sus ayudas al ‘Environmental protection incl Energy saving’.

En la partida dedicada a Agricultura y Desarrollo Rural, Alemania es el único país que la ha aumentado, mientras que Holanda ha realizado la reducción más significativa. En la evolución del porcentaje del PIB, España es el país que ha reducido menos las ayudas a la agricultura –todos los países han sufrido descenso–.

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Además de los costes de inspección y las ayudas de administraciones públicas y organizaciones sectoriales que ya se han comentado, la capacidad de apertura de nuevos mercados es fundamental “para favorecer la salida comercial, la integración del sector y la relación entre los Sandach y nuestra capacidad exportadora a determinados países”, explica el estudio.

Conclusiones

La mano de obra es la variable que presenta más ventajas para España, seguida por los costes de inspección, los Sandach y los costes medioambientales. Las otras variables ofrecen diferencias muy pequeñas que no logran otorgar ventajas competitivas –o son difíciles de valorar por falta de datos–. En este sentido, viendo la evolución de los salarios mínimos y el nivel de desempleo, esta ventaja se mantendrá en el periodo próximo. España también disfruta de costes menores por alquiler de espacio a nivel nacional, pero la ventaja se diluye a medida que las explotaciones se hacen más eficientes.

En esta línea, España podría incrementar su nivel de integración vertical con ganancias de productividad y acceso a financiación. “Aquellos países con mayor presión en los costes laborales parecen acelerar este proceso. Esta concentración vertical se produciría fundamentalmente en grupos, no necesariamente tendría que ser bajo una única propiedad. Esto permitiría dispersar el riesgo a lo largo de la cadena (normalmente cuando un eslabón sufre, algún otro suele verse beneficiado por ello y compensa el impacto agregado), incrementar la eficiencia y la capacidad exportadora mediante una mejor gestión, haciendo posible apalancamiento y capacidad productiva”, sella el estudio de Eibens.

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Partida dedicada a la Agricultura y Desarrollo Rural. Fuente: Eibens.
La búsqueda de nuevos mercados con potencial de crecimiento, como Asia, brinda la posibilidad de maximizar la productividad y aumentar la venta de productos de difícil salida en Europa. Así pues, la capacidad de internacionalización y la cooperación entre industria y administraciones es fundamental para la estrategia futuro de nuestro sector cárnico.

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