Los fabricantes de alimentos van a tenerlo más difícil

Bruselas pone freno al engaño en el etiquetado de alimentos

HorticomNews22/07/2003

22 de julio de 2003

Según un artículo publicado en "La Vanguardia" con fecha del 17 de julio de 2003, los fabricantes de alimentos van a tenerlo más difícil para atraer al consumidor europeo con mensajes engañosos sobre los efectos para la salud.

Según un artículo publicado en "La Vanguardia" con fecha del 17 de julio de 2003, los fabricantes de alimentos van a tenerlo más difícil para atraer al consumidor europeo con mensajes engañosos sobre los efectos para la salud.

La Comisión Europea ha decidido poner freno a las mentiras y medias verdades en el etiquetado y la publicidad de los productos alimenticios. El ejecutivo de la UE ha aprobado una propueta de reglamento que pretende imponer rigor científico y acabar con las vaguedades y trampas en las promesas referidas a los efectos de los alimentos para la salud. La nueva norma, que ahora deberán ratificar el Consejo de Ministros de la Unión Europea y la Eurocámara, prohíbe los reclamos que ofrecen un adelgazamiento inmediato. El reglamento debe entrar en vigor progresivamente de aquí al año 2005.

La propueta de Bruselas señala que "los reclamos relativos al adelgazamiento o al control de peso no serán autorizados" en las etiquetas ni en la publicidad de los alimentos o productos alimenticios. El texto de la Comisión Europea también prohíbe, sin alternativas ni concesiones, "toda aquella información referida a los productos alimentarios y a su valor nutricional, así como a sus efectos psicológicos, que no sea clara, precisa y seria, y que no pueda ser justificada".

El proyecto de reglamento pone coto a la presencia de doctores o especialistas sanitarios en los anuncios de alimentos. "Las referencias a médicos o profesionales de la sanidad, así como su aval, quedarán prohibidos en la medida en que puedan sugerir, por ejemplo, que no consumir el producto alimenticio en cuestión puede entrañar riesgos para la salud".

También se exige una precisión milimétrica en las indicaciones de reducción de elementos nocivos o indeseados, así como el aporte de aquellos otros favorables. Eslóganes como "Bajo en grasa" o "Rico en fibras" sólo serán aceptados si los productos correspondientes se ajustan a determinados baremos especificasdos en el anexo de la propuesta reglamentaria.

En cuanto a los fabricantes que quieran presumir del efecto benéfico de su producto para disminuir el riesgo de padecer una determinada enfermedad requerirán un permiso que sólo obtendrán tras una comprobación científica de la Autoridad Europea de Seguridad de los Alimentos.