A consecuencia de los suaves inviernos

Las campañas de otoño y primavera se solapan en Almería

FERNÁNDEZ-REBOLLOS, MARTA31/07/2001

31 de julio de 2001

La producción hortícola de Almería se divide en dos campañas. La de otoño suele suponer alrededor del 70% de los ingresos totales. Es de ciclo largo y suele comenzar en junio, con las primeras plantaciones de pimiento tipo California, para continuar en julio con el tipo Lamuyo. En agosto y septiembre se planta tomate, berenjena, pepino tipo Almería, calabacines y otros.

Tradicionalmente, la producción hortícola de Almería se divide en dos campañas: la de otoño y la de primavera. La de otoño suele suponer alrededor del 70% de los ingresos totales. Es de ciclo largo y suele comenzar en junio, con las primeras plantaciones de pimiento tipo California, para continuar en julio con el tipo Lamuyo. En agosto y septiembre se planta tomate, berenjena, pepino tipo Almería, calabacines y otros.

Esta campaña suele finalizar entre enero y febrero, al legar los fríos.

La campaña de primavera comienza justo cuando acaba la de otoño y suele terminar entre los meses de mayo y junio. Los cultivos que tradicionalmente más se plantan son melón, sandía, pepinos y judías.

Pero en los últimos años, los suaves inviernos que ha vivido la provincia de Almería han traído consigo mucha luz y temperaturas casi primaverales, llegando a confundirse el fin de una campaña con el comienzo de otra, Esto ha hecho al agricultor decidirse por aguantar el cultivo de otoño lo más posible, y no sustituirlo por otro de primavera. Esta situación, que puede traer beneficios a los agricultores, también tiene aspectos negativos: uno, sobre la producción de melón y sandía, que puede verse muy disminuida y ocasionar un descenso de la oferta acompañado de la subida de los precios; y el otro aspecto negativo afecta a los semilleros, ya que dicha reducción hace que los semilleros del Poniente tengan una campaña más corta en el tiempo, así como en la cantidad de semillas sembradas.