Firmeza y aromas

El IVIA desarrolla sensores de interés comercial

NAMESNY VALLESPIR, ALICIA18/04/2000

18 de abril de 2000

¿Cómo discriminar entre naranjas frescas y naranjas almacenadas en cámara frigorífica? ¿Entre mandarinas bufadas o no? Estas son posibilidades muy próximas al nivel comercial que ofrece el sensor de impactos desarrollado por el Equipo de Ingeniería y Mecanización del IVIA, Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias. El sensor ofrece buenas perspectivas para su aplicación en línea, no solamente por sus capacidades de discriminación, sino también porque no produce daños en las frutas.

Este equipo de investigación también ha desarrollado un sistema de visión artificial que requiere un sencillo entrenamiento por parte de un operario, utilizando una muestra representativa de la fruta que se va a clasificar, mediante el cual se puede seleccionar por color de fondo y secundario, daños en la piel y presencia de pedúnculo (en naranjas, melocotones y manzanas es de gran interés detectar los pedúnculos largos para poder cortarlos y evitar que dañen otros frutos).

También es objeto de investigación un sensor de aromas, de especial interés para frutos como melocotones, en que es un factor determinante a la hora de realizar la compra. Para desarrollar su sensor el IVIA ha seleccionado un transductor que detecta disolventes orgánicos. La ventaja principal de este transductor es su alta sensibilidad, que le permite detectar muy bajas concentraciones de gas, indica Enrique Moltó (Enrique.Molto@ivia.es), en el artículo donde explica los trabajos de 'Investigación sobre sensores electrónicos para la medida objetiva de la calidad poscosecha' que publica Agrícola Vergel de marzo 2000.