Doing business in Spain? Interempresas Media is the key
El proyecto estudia el comportamiento y la calidad del fruto obtenida en una zona de montaña donde éste no se cultiva a escala comercial

Se inicia la recogida de las primeras variedades de manzana en la finca experimental de Llesp

Redacción Interempresas30/09/2011

30 de septiembre de 2011

A principios de septiembre se han iniciado los trabajos de recogida de las primeras variedades de manzana plantadas en la finca experimental de Llesp de la Asociación para el desarrollo de la Ribagorza Románica. Se trata del tercer año de cultivo de diversas variedades comerciales y autóctonas de manzana y pera en este observatorio experimental de frutales.

La cosecha se ha iniciado con diferentes variedades del grupo Gala (manzana de verano) y se prolongará hasta el próximo mes de noviembre con la variedad Fuji. Durante los dos meses y medio que durarán los trabajos de recolección se espera obtener algunas de las variedades evaluadas alrededor de 60 toneladas por hectárea. Según el investigador del Irta, Ignasi Iglesias, “las producciones serán muy buenas, ya que se trata de variedades en el tercer año de plantación y además se duplicarán las obtenidas el año pasado”.

La finca experimental de Llesp es un proyecto impulsado por la Ribagorza Románica en colaboración con el Departamento de Agricultura de la Generalitat de Catalunya que tiene la asistencia técnica del IRTA. La finca se destina a la evaluación de 13 variedades comerciales de manzana, algunas de ellas muy populares como Gala, Golden, Reineta o Fuji, así como de otras más nuevas, por ejemplo la Rubens, Ariane, Eveline o Milwa, entre otras, y dos variedades de pera.

foto
Variedades de manzana Gala, Golden, Reineta o Fuji ya se han comenzado a recoger en la finca de Llesp.

La finalidad es conocer el comportamiento y la calidad del fruto (calibre, color, firmeza, sabor) obtenida en una zona de montaña donde este cultivo no se encuentra implantada a escala comercial. “Queremos conocer si el territorio de la Ribagorza tiene el mismo potencial y aptitud para el cultivo de la manzana que otros de Italia o Francia o también en zonas de montaña que cultivan estas variedades de forma comercial”, señala el presidente de la Asociación, Joan Perelada.

Las fechas de calidad obtenidas en el año 2010 permiten afirmar que la producción en altura de manzana mejora tanto el color como la firmeza y la crocanticidad de la pulpa, obteniéndose una mejor calidad gustativo-sensorial y aromática respecto a las zonas de llano. Otro aspecto destacable es que la maduración del fruto es más lenta, cosa que proporciona un periodo de cosecha más amplio para cada variedad. Los resultados se obtendrán este año y ya en el 2012 se podrá realizar una valoración definitiva del potencial de la manzana y de su adaptación a la Ribagorza Románica.

foto
En la finca de Llesp se cultivan 13 variedades comerciales de manzana y dos de pera.

El proyecto también incluye el tratamiento y evaluación de diversas variedades autóctonas, para así producirlas a escala comercial en el futuro. Se trata de variedades seleccionadas y cultivadas a lo largo de los siglos y, por tanto, bien adaptadas al entorno geográfico de la Ribagorza Románica. De hecho, tanto la manzana como la pera, para consumo en fresco o para cocer, han sido tradicionalmente los frutos más populares e importantes en la dieta de las zonas de montaña.