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“Nuestro campo está haciendo los deberes”

Isabel García Tejerina, ministra de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente

21/02/2018
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Una vez más, se celebra la Feria Internacional de Maquinaria Agrícola; pero esta ocasión es algo especial. Su número redondo de edición, 40, nos habla de historia, de evolución y de permanencia. No siempre se cumplen 40 ediciones; y, por ello, quiero comenzar felicitando a todos los que hacen posible que FIMA abra sus puertas.

Desde sus comienzos en los años 60, FIMA ha ido creciendo, en cada una de las ediciones, como muestra de las últimas tecnologías en maquinaria agrícola, exponiendo aquellas máquinas más eficientes, con mejor capacidad de trabajo, más seguras y que permiten el desarrollo de las tareas agrícolas con menor afección ambiental.

Y es que la modernización de la maquinaria agrícola es esencial en términos de seguridad, de eficiencia económica y, no lo olvidemos, también de sostenibilidad medioambiental; un aspecto este último que tendrá mucha relevancia en la nueva PAC que este año comenzaremos a negociar en Bruselas.

Lo cierto es que nuestro campo está haciendo los deberes. En los últimos años, hay un crecimiento regular y continuo en el volumen de maquinaria nueva adquirida e inscrita en el Registro Oficial de Maquinaria Agrícola. En 2012, eran 8.655 los tractores nuevos inscritos, de un total de 27.605 máquinas inscritas; en el recién terminado 2017, se han inscrito 11.449 tractores nuevos y 33.986 máquinas en total. En términos de inversión en maquinaria, hablamos de que se ha pasado de los 674,6 millones de 2012, a superar los 1.130 millones de euros cinco años después.

En esta actualización de nuestro sector agrario, hemos colaborado desde el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, tanto en lo relativo a las ayudas económicas como también a la difusión de las últimas tecnologías.

La renovación de maquinaria agrícola contó en 2017 con 5 millones de euros de presupuesto del Ministerio, que sirvieron para atender más de 600 solicitudes de ayudas. Un éxito en el que han destacado las ayudas para la adquisición de equipos de aplicación de productos fitosanitarios, seguidos de abonadoras y tractores.

Esos tractores, por cierto, son hoy infinitamente más seguros que los que se empleaban en nuestros cultivos cuando nació FIMA. Y en el incremento de esa seguridad se sigue trabajando, a través de la Estación de Mecánica Agrícola, dedicada a la realización de ensayos de seguridad de tractores y sus estructuras de protección. Una Estación que, adaptándose a la nueva regulación europea para la homologación de tipo de tractores, remolques y máquinas remolcadas (Reglamento UE nº 167/2013), que establece nuevos requisitos, prepara ya sus instalaciones y equipos de ensayo para poder seguir llevando a cabo su labor.

Los tractores y remolques no son los únicos elementos en los que la modernización es posible y es necesaria. Y, para que continúe, el Ministerio está dispuesto a seguir ayudando a la inversión. En la actualidad, estamos tramitando una nueva convocatoria, relacionada estrechamente con lo medioambiental: serán ayudas para la sustitución del equipo de aplicación de purines en abanico, platos o cañones por equipos de localización de purines en el suelo. El objetivo es reducir las emisiones contaminantes y seguir avanzando en la mayor sostenibilidad de nuestra actividad agraria.

Pero en el Ministerio somos conscientes de que nuestro papel pasa también por la formación y la concienciación. En ese sentido, quiero destacar la intensa actividad desarrollada en jornadas de difusión de las últimas tecnologías. Un ejemplo: en 2017 se han realizado jornadas dedicadas a la sostenibilidad en la mecanización del olivar y a la agricultura de conservación. En todas ellas se han mostrado equipos de agricultura de precisión, con una mayor eficiencia en el trabajo a través de la toma de imágenes de satélite, o mediante drones, o bien con sensores de gran precisión que permiten realizar las labores solamente donde se necesitan.

Debemos seguir avanzando en esa eficiencia y en la sostenibilidad ambiental. Nos lo exige la legislación, como la Directiva de Uso Sostenible, 2009/128/CE que nos ha llevado a coordinar programas de inspección de equipos de aplicación de productos fitosanitarios. En ese sentido, el Ministerio trabaja en ofrecer, a Comunidades Autónomas y entidades de inspección, unas herramientas informáticas y unos procedimientos técnicos que permitan realizar la inspección con criterios uniformes y con gran precisión y fiabilidad. Pero es que, además de la ley, nos lo exigen los mercados, cada vez más concienciados en la búsqueda de productos que dejen una menor huella en el medio ambiente.

Los cambios vividos por FIMA en estas 40 ediciones son buen reflejo de la evolución vivida por nuestro campo, por nuestro sector agrario. Termino deseando que esta nueva edición sea provechosa para todos los asistentes y que continuemos por esta senda de modernización que, sin duda, mantendrá al sector en sus niveles de eficiencia, sostenibilidad y competitividad y, en definitiva, de éxito.

“Los cambios vividos por FIMA en estas 40 ediciones son buen reflejo de la evolución vivida por nuestro sector agrario”