Bayer CropScience ha formado a más de mil personas en calibración y regulación de maquinaria

06/11/2012

6 de noviembre de 2012

Un total de 1.100 personas han pasado por los cursos organizados por Bayer CropScience desde el otoño del 2009 dedicados a la formación en calibración y regulación de maquinaria e impartidos por Emilio Gil, de la Universidad Politécnica de Cataluña, y por Luis Val, de la Universidad Politécnica de Valencia. Algunas de estas actividades se enmarcan dentro de la colaboración establecida entre la universidad valenciana y Bayer CropScience, en el marco de la Cátedra Bayer. El objetivo de estos cursos ha sido difundir un mayor conocimiento sobre la importancia de la calibración de la maquinaria, con el objetivo de mejorar la calidad de los tratamientos en las explotaciones agrícolas.

Además, estos cursos han pretendido informar a técnicos agrícolas y agricultores de las novedades que la directiva europea de uso sostenible aporta sobre aspectos como la inspección obligatoria de maquinaria, o sobre la necesidad de adaptar las técnicas de aplicación para preservar el medio acuático, evitando contaminaciones. A lo largo de estos 28 cursos se ha tratado de explicar la importancia que tiene un buen manejo y mantenimiento del equipo de aplicación mediante la calibración y regulación periódica de la máquina.

Los cursos han contado con una parte práctica en la que los asistentes han podido ver y realizar la calibración de un equipo. Para ello, han comprobado la importancia de conocer el caudal por minuto que está pulverizando un equipo y regularlo en función de la situación del cultivo y de la plaga que desean controlar. Los cursos han recorrido diversas provincias españolas como Pontevedra, Lleida, Albacete, Sevilla, Valencia, Murcia, La Rioja, Badajoz, Alicante, Castellón, Baleares. El último curso se celebrará a lo largo de este mes de noviembre en Zaragoza.

La coordinadora de los cursos en Bayer CropScience, Pilar Masip, se ha mostrado satisfecha por el resultado y ha confirmado que ha sido una experiencia muy positiva, ya que “hemos tenido que aumentar el número de cursos a medida que íbamos viendo la necesidad que había de un mayor conocimiento en todos los aspectos relacionados con la maquinaria de aplicación”.