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Rotativas para pequeñas tiradas

Sobrevivir a la era digital

Maite Robles03/03/2010

3 de marzo de 2010

Las pequeñas tiradas representan una porción del pastel que, poco a poco, está siendo acaparado por la impresión digital. La tendencia a la personalización y el constante cambio de los productos recorta las tiradas. Y la impresión offset se tiene que adaptar y convivir con la versatilidad de las impresoras digitales.

Todavía no ha llegado el momento de parar las rotativas. Es cierto que la tecnología digital avanza a grandes pasos, pero la impresión offset también se renueva para hacer frente a una impresión digital a la que por el momento le falta recorrido para desbancar a la imprenta tradicional; por lo que la tendencia pasa por complementar ambas técnicas.

Ante estos cambios, la mayoría de los profesionales del sector consultados coinciden en afirmar que las ventajas que ofrece la impresión offset por rotativa sobre la digital están más que contrastadas. Aunque es una afirmación que se restringe a las grandes tiradas. Cuando se trata de pequeñas series, los profesionales admiten que la impresión digital gana terreno a las rotativas y que los talleres de impresión tradicional tienen que adaptar sus máquinas y no cerrar la puerta a la era digital para subsistir en un negocio en crisis. No en vano, la industria gráfica en 2008 y 2009 perdió 22.000 puestos de trabajo.

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La industria gráfica en 2008 y 2009 perdió 22.000 puestos de trabajo.

Foto: Arturo Benjumeda.

Cuando se trata de pequeñas series, los profesionales admiten que la impresión digital gana terreno a las rotativas y que los talleres de impresión tradicional tienen que adaptar sus máquinas y no cerrar la puerta a la era digital

Los esfuerzos de las rotativas para mantener su posición son constantes pero costosos. Reducir el tiempo en los cambios de planchas, en las artes finales, en las separaciones de colores o en los negativos son algunos de los objetivos que la imprenta tradicional tiene que lograr para competir en las pequeñas tiradas. Porque no hay duda de que la eficacia de la impresión offset reside en las grandes tiradas, debido a sus evidentes ventajas de calidad, rapidez y coste, lo que permite trabajos de grandes volúmenes de impresión a precios muy reducidos. A pesar de que las imprentas digitales se acercan a la relación coste-beneficio de una imprenta offset, aún no son capaces de producir las enormes cantidades que se requieren, por ejemplo, para la tirada de un periódico de amplia difusión. Además, muchas impresoras offset de última generación ya usan sistemas digitales a la plancha de impresión en lugar de los antiguos, que lo hacían a la película, lo que incrementa, aún más su calidad. “Se está innovando mucho en los procesos offset para maximizar la calidad y mejorar los tiempos, las máquinas se hacen casi a medida de lo que el cliente busca”, afirma Joan Giral, desde la empresa fabricante de rotativas Imer.

La impresión offset reside en las grandes tiradas, debido a sus evidentes ventajas de calidad, rapidez y coste
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A pesar de que las imprentas digitales se acercan a la relación coste-beneficio de una imprenta offset, aún no son capaces de producir las enormes cantidades que se requieren.

Foto: Ilker.

Pero todo cambia cuando la tirada está por debajo de los 5.000 ejemplares. Las impresoras digitales han encontrado en esta franja la manera de entrar en el mercado. Y por supuesto las grandes marcas no pierden el tiempo. HP, Xerox, Kodak o Ricoh están invirtiendo mucho tiempo y dinero en mejorar la tecnología para ampliar la producción y la calidad de sus máquinas. Uno de los mercados donde las rotativas de pequeña tirada han sufrido una gran pérdida ha sido en la impresión de producción o servicios a empresas. La impresión digital es una solución para todas aquellas empresas que necesitan imprimir catálogos, tarjetas de visita, sobres y folios con el membrete corporativo, folletos, manuales, boletines, etc. de alta calidad y en cortos tirajes, con personalización, que hoy en día el uso de la impresión offset queda fuera de sus posibilidades. “Las imprentas se tienen que complementar porque las digitales todavía no están listas para ciertas publicaciones como revistas en las que los colores se notan mucho y las rotativas son lentas y caras para trabajos como folletos, calendarios, facturas, etc.”, opina Jesús Ducay, profesional del sector.

Impacto

Un estudio sobre el impacto de la recesión económica en el sector gráfico, patrocinado por Canon, desvela que el recorte de los presupuestos en impresión de las empresas obliga a los impresores a reinventar cada aspecto de su negocio y a efectuar métodos de producción mejorados para ajustar la plantilla y reducir costes. Además, como las tiradas se han reducido de forma importante, aquellos que habían apostado por la impresión digital estaban preparados para el cambio. Por el contrario, aquellos que disponían sólo de prensas offset y, especialmente, los que contaban con prensas offset más antiguas, no estaban preparados para ello y, por tanto, no eran capaces de cumplir con las demandas que exigía el mercado. A esto se añade que las pequeñas y medianas empresas cada vez más optan por adquirir impresoras digitales y crear sus propios materiales. El estudio afirma que las ventas de máquinas digitales superaron en 2009 las cifras anteriores y destaca que mientras los ingresos procedentes de la producción de litografía offset bajaron un 18,1% en Europa Occidental durante 2009 (en comparación con 2008), los ingresos procedentes de la producción digital (tóner e inyección de tinta) se incrementaron un 27,2%. Así, dice que más de la mitad de compañías con capacidad de impresión digital mejoraron su facturación y beneficios en 2009 frente a 2008, debido, en parte, a los servicios complementarios.

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La impresión digital ofrece la actualización constante e inmediata del contenido del libro.

Foto: Antony Ruggiero.

La empresa Ricoh prevé que el mercado de la impresión de producción alcanzará los 12.800 millones de euros en el año 2013

En otro estudio, la empresa Ricoh prevé que el mercado de la impresión de producción alcanzará los 12.800 millones de euros en el año 2013. Una cifra que se basa principalmente en las previsiones de futuros mercados donde converger con impresores digitales u offset que desean reducir los gastos de producción o alianzas con talleres offset tradicionales que quieren ofrecer tiradas más cortas con plazos más ajustados. Unas alianzas que cada vez tendrán más fuerza por las posibilidades de acaparar más parte del mercado.

Libros a medida

“Cada vez se imprime menos”. Esta afirmación de gran parte del sector gráfico debería ser, al menos en parte, una buena noticia para los impresores con rotativas de pequeña tirada. El problema, como se decía anteriormente, está en la competencia digital y su versatilidad a la hora de, por ejemplo, conseguir hacer un muestrario con muy pocas unidades a bajo precio y después poder hacer modificaciones para que el contenido del material pueda estar al día y no se pase de moda. Esto se consigue haciendo tiradas cortas de forma periódica. Las revisiones pueden hacerse en el último minuto, para asegurar que el contenido esté completamente actualizado cuando se entregue la nueva edición. El coste de las impresiones es nominativo porque basta con modificar el archivo original que se encuentra en el ordenador. La impresión digital tiene por virtud que el coste unitario del ejemplar es fijo, se impriman los que se impriman, siempre que la tirada no sobrepase los mil ejemplares, a partir de los cuales ya conviene volver a la máquina de offset.

Dado el cambiante estado del sector editorial por la incorporación de novedades como el libro electrónico, crecen las reticencias a lanzar una tirada de miles de ejemplares

Dado el cambiante estado del sector editorial por la incorporación de novedades como el libro electrónico, crecen las reticencias a lanzar una tirada de miles de ejemplares. Hasta que las rotativas no consigan adaptar sus costes, la impresión digital da la opción asequible de hacer un test de mercado antes del lanzamiento de un título. Además como explica el profesor de la Universidad de Salamanca, José A. Sánchez Paso en uno de sus artículos, la impresión digital ofrece la actualización constante e inmediata del contenido del libro, si fuera precisa; la posibilidad de corregir las erratas detectadas a partir de un ejemplar concreto; disponer de un catálogo más amplio, así como personalizar un ejemplar o una tirada concreta, por mínima que sea, en el tipo de cubierta, color o textura del papel.

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La impresión digital es una solución para todas aquellas empresas que necesitan imprimir catálogos, tarjetas de visita, sobres y folios con el membrete corporativo, etc.

Foto: Bill Simons.

Otra de las soluciones que la impresión digital ofrece y que el offset no cubre es la recuperación de títulos agotados cuya demanda es insuficiente para hacer una tirada pequeña o mediana o, también, para la recuperación de los libros descatalogados que siguen teniendo una demanda baja en un público a lo largo de los años. Incluso cubre demandas de esos libros de autores que buscan una satisfacción personal y están dispuestos a pagar por ello. También resulta útil, por ejemplo, para libros de permanente necesidad de actualización, como los manuales, las guías, los anuarios, las obras de referencia, las obras de dato variable, etc. Un mercado bajo demanda para el que las imprentas tendrán que ajustar sus servicios y complementar las distintas formas de impresión.