Procograf facilita la primera certificación de Fogra en Portugal

05/09/2014

5 de septiembre de 2014

Como consecuencia de la actividad desarrollada por la consultora en la empresa Greca, Artes Gráficas, en Oporto, la parte final de la reingeniería de procesos ha sido el examen de la imprenta portuguesa para obtener la certificación de Fogra en PSO (Procress Standard Offset), que se basa en la ISO 12647/2.

El intento ha salido perfecto, toda vez que el resultado ha sido sobresaliente, y al primer intento. Como consecuencia, Greca es la primera empresa portuguesa en disponer de tan especial certificación.

Como comenta José Pinto, gerente de la empresa lusa, “el mercado gráfico, en general, está atravesando por momentos muy difíciles, en los que la competencia roza ya los límites de la mera supervivencia, en el mejor de los casos. No queda otra alternativa que diferenciarse por algo que no sea el precio, porque eso nos lleva a cerrar a todos. Creemos en este sector y pensamos seguir invirtiendo, pero lo haremos ya por caminos de alta especialización.

Y el primer paso ha sido poner nuestra forma de trabajar en manos de la consultora española Procograf, con resultados mejores de lo esperado, toda vez que nuestros tiempos de proceso han mejorado de forma notable, a la vez que hemos disminuido las mermas inherentes. Y el último paso era el intento de certificación, que ha sido un éxito rotundo. Estamos muy satisfechos con lo hecho.”

Por su parte, Procograf se convierte así en la primera empresa que ha facilitado la certificación en más de un país, además de haber conseguido entrar en el mercado gráfico portugués, con buen pie. En palabras de Amaya Gómez, su directora técnica, “con todo el potencial que una certificación como la de Fogra tiene en todo el mundo, y el respaldo que eso representa, lo que nos llena de orgullo es comprobar que cuando acabamos nuestro trabajo de reorganización de estructuras y/o procesos, los clientes quedan encantados. Se consiguen reducciones muy importantes de tiempos y mermas, amén de minimizar las temidas reclamaciones. La consecuencia inmediata es que el temido examen para la certificación se convierte en algo casi normal. El éxito en nuestros clientes es del 100% mientras que lo normal es que el 50% de las imprentas no aprueben en el primer examen.”