VN24 - Técnicas, equipos y productos para la enología y la viticultura

Cinco Leguas es la evolución de La Maldición. El catalán Marc Isart, ligado a proyectos míticos como Comando G o Bernabeleva, inició esta bodega personal con el sueño de producir vinos de sed, vinos para dar pla- cer, a partir de viñedos a menos de cinco leguas de la Villa, destinados por decreto real durante siglos a los habitantes de Madrid. A partir de viejas viñas olvidadas de Tinto Fino o Malvar, Isart elabora sus vinos bajo la marca Cinco Leguas: “El proyecto se inicia por la inquietud que genera la desaparición de un paisaje. Por ver cómo se van arran- cando los viñedos viejos en pro del cereal y de centrales de placas sola- res. La conservación del paisaje es clave para el mundo del vino. Sin él no hay identidad. Sentí la nece- sidad de materializar en persona la pasión que he ido desarrollando con los años por este oficio milenario y que me ha obligado a expresarme con libertad”, explica el fundador. El proyecto se ubica en Chinchón, pueblo emblemático, bonito y cas- tizo. Exactamente, todo empezó en 64 PEQUEÑAS BODEGAS Nina Jareño LAS VIÑAS VIEJAS SON LA BASE DE ESTE PEQUEÑO PERO GRAN PROYECTO PERSONAL CINCO LEGUAS, VUELVEN LAS VIÑAS OLVIDADAS “Esta no deja de ser una historia de compromiso con uno mismo”, afirma Marc Isart, fundador de la bodega Cinco Leguas, un proyecto ubicado al este de Madrid que pretende mostrar las bondades del Malvar, el Tinto Fino y la Torrontés. Isart, uno de los enólogos más conocedores de esta zona, nos explica porqué se lanzó a crear su propia bodega y qué espera de ella.

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