Pavimentos y revestimientos 98

ASOCIACIONES n esta edición tan especial se introdujeron algunas novedades respecto a las convenciones de años anteriores. El programa de ponencias, especialmente intenso, abordó numerosos temas importantes para el sector y con un elevado interés para los profesionales. En la primera jornada, el día 4, participaron una cincuentena de profesores y estudiantes de Formación Profesional. Y en la jornada del día 5 acudió un grupo de arquitectos invitados. El presidente de la FEPM, Ángel Nevado, abrió la sesión del jueves 4 con un saludo a los más de cien profesionales inscritos y dio la bienvenida a los alumnos del Institut Pere Martell, ciclo de carpintería, que asistieron a las conferencias de la primera jornada. Tras explicar brevemente las actividades previstas a lo largo del día, Nevado dedicó un saludo especial a los miembros de la Associació Catalana d’Industrials del Parquet – ACIP, entidad anfitriona de esta convención y que este año ha celebrado su cuarenta aniversario. Acto seguido presentó al primero de los ponentes, Ángel Ramírez, presidente de la FEPM durante más de veinte años y actual presidente de Honor, encargado de glosar la trayectoria de la Federación desde su nacimiento en 1994. Ramírez, en su ponencia «25 años trabajando juntos. Una retrospectiva de la FEPM», planteó en primer lugar la situación del sector del parquet a principios de los años noventa en la capital de España, cuando él era presidente de la Asociación Provincial de Instaladores de Suelos de Madera de Madrid – APISMA. Y su descripción no fue muy alentadora. En aquella época las empresas de instaladores tenían mucho trabajo pero no ganaban mucho dinero en un contexto La FEPM celebra sus bodas de plata en Tarragona La Federación Española de Pavimentos de Madera – FEPM celebró su XXV Convención los días 4 y 5 de octubre en un hotel de Altafulla, localidad próxima a Tarragona. Este encuentro reunió a más de un centenar de profesionales junto a arquitectos invitados y estudiantes, y en conjunto el nivel técnico y el interés de las ponencias fue muy elevado de «anarquía» en el que «cada uno hacía la guerra por su cuenta». Explicó que como presidente de Apisma comprendió que el sector no iba a poder progresar porque «fallaba la preparación empresarial y el sentimiento asociacionista». Más aún: «No sentíamos la necesidad de respetar las normas ni los pactos y lo que es peor, no había nadie que nos obligara a hacerlo». En este marco de «permanentes incumplimientos que afectaban a las relaciones entre fabricantes de parquet, almacenistas, instaladores, fabricantes de barnices y pegamentos...» tuvo claro que al final «los instaladores perdíamos cualquier posibilidad de obtener unos beneficios justos en relación al trabajo que realizábamos». Consciente de que «o encontrábamos alguna solución o aquella guerra de guerrillas continuaría de forma permanente», Ángel Ramírez llegó a la conclusión de que era «un problema de todo el sector de los pavimentos de madera que había que afrontar entre todos», y en consecuencia «la única alternativa pasaba por reunir a todos los implicados en esta pelea bajo un techo común para buscar soluciones a los problemas». Como presidente de Apisma redactó un escrito explicando lo que pensaba de la situación del sector y lo envío a cincuenta empresas preguntando si estaban dispuestas a quedar «en una fecha y un lugar determinados» para buscar soluciones. El resultado de esta «locura» fue un encuentro de dos días en el Parador de Segovia, en abril de 1994, a la que acudieron propietarios y directores de 47 empresas. Y de aquí surgió el acta de constitución original de la Federación Española de Pavimentos de Madera firmada por todos los asistentes. Tres meses después la comisión gestora aprobó los estatutos y el acta de constitución formal de E (Izqu.) Ángel Ramírez y Ángel Nevado. Foto FEPM 20 - PAVIMENTOS

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