Industria Metalmecánica

utilizar otros elementos de fijación añadidos. Al tratarse de una técnica de ‘unión en frío’, el mate- rial no sufre cargas térmicas: ya sean lacados, pintados, plastificados o metalizados, los mate- riales no sufren daño ni deterioro. Otra ventaja es que el proceso de fijación se realiza sin chispas, ni humos, ni disolventes o tóxicos; tampoco se necesita implementar calor ni frío, lo que facilita un entorno de trabajo seguro y agradable. Los sistemas de clinchado son flexibles, son sistemas ‘Plug and play’, que se pueden adaptar fácilmente a las necesidades de producción. Frente a la soldadura, que implica un elevado coste en mano de obra cualificada, requiere un sistema de extracción especial de humos, lo que supone también un elevado consumo eléctrico, y es además costoso y peligroso, el clinchado ofrece las siguientes características que suponen sin duda grandes mejoras en el proceso de fabricación: • Equipos rápidos y automatizables. • Posibilidad de intercalar plásticos o adhesivos entre las dos piezas a unir. • Útiles de gran durabilidad. • Evitar el deterioro en el tratamiento de la superficie. • No requiere ningún elemento adicional para realizar la unión. • Reducción del consumo de energía. • Se evita el daño térmico de la zona de unión, o la distorsión en chapas de pequeño espesor, como suele provocar el aporte térmico durante la soldadura. • No son necesarios trabajos previos ni posteriores (ni taladros, ni pospintado u otros acabados). n El clinchado crea uniones de chapas y perfiles por deformación en frío sin necesidad de aporte de material adicional

RkJQdWJsaXNoZXIy Njg1MjYx