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40 Desde Greenward llevamos tiempo trabajando para que la participación ciudadana en el sistema energético sea incentivada, acompañada y potenciada desde la Administración Pública, y más específicamente desde el entorno autonómico y municipal por su cercanía al ciudadano, a través de una estrategia global que incluya información, capacitación, ayudas técnicas y, en casos de comunidades en zonas de renta baja, una política de subvención y ayudas bien diseñada que incentive la entrada de inversión privada sin la cual los procesos de adecuación de hogares y edificios hacia la eficiencia energética es una tarea muy complicada sino imposible. Las soluciones que se presenten a los clientes particulares deben ser proyectos integrales. En este punto, abogamos por un servicio de ventanilla única que ofrezca servicios que contemplen todos los aspectos de un proyecto de rehabilitación energética, desde la promoción de la concienciación ciudadana en cuestiones de eficiencia energética hasta el acceso a la rehabilitación y la coordinación de todo el ecosistema de especialistas, para asegurar el éxito de todas las fases del proceso. En este contexto, las Comunidades Energéticas Locales (CEL) están llamadas a jugar un papel decisivo en la transformación de nuestro sistema energético hacia un modelo descentralizado, democrático, distribuido y digitalizado, con el ciudadano y los municipios como núcleo. Y se erigen, además, como una herramienta altamente eficaz contra la pobreza energética, algo de suma importancia viendo como en estos últimos meses estivales hemos superado todos los récords históricos en la factura energética. Estas soluciones, deberían ir acompañadas de estímulos fiscales adicionales como, por ejemplo, el mencionado sistema de Ecobonos, para poder articular créditos fiscales por el importe de la inversión en renovación y autoconsumo que fueran transferibles a inversores privados, haciendo viables estos proyectos y reduciendo las necesidades de capital público. No podremos avanzar si no se articula un enfoque normativo claro, comprensivo y sencillo en la tramitación y homogéneo en todo el territorio nacional -y el consiguiente desarrollo reglamentario, inexistente hoy en nuestro país- para las CEL, incluyendo el mayor número posible de alternativas e iniciativas provenientes del capital privado, creando un efectivo mercado único interior y facilitando la gestión por medio de la eliminación de las trabas que habitualmente aparecen entre otros en la ley de contratos públicos. Las recientes modificaciones a la Ley sobre Propiedad Horizontal ofrecen nuevas herramientas y mecanismos, para impulsar las rehabilitaciones energéticas.

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