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La Cátedra BP de Energía y Sostenibilidad alerta de las consecuencias de las últimas modificaciones legislativas

Revista Estaciones de servicio22/04/2016
Las últimas modificaciones legislativas dificultan las inversiones en la red de estaciones de servicio, lo que pone en riesgo el mantenimiento de la calidad de la red española de gasolineras.
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El director de Comunicación y Relaciones Institucionales de BP España, Enrique González, en la presentación del Informe 2015 del Observatorio de Energía y Sostenibilidad impulsado por la Cátedra BP de Energía y Sostenibilidad.

El pasado jueves, 21 de abril, se presentó en Madrid el Informe 2015 del Observatorio de Energía y Sostenibilidad impulsado por la Cátedra BP de Energía y Sostenibilidad de la Universidad Pontificia Comillas ICAI-ICADE, en el cual se lamenta que España no cuente con una política energética estable que contribuya a que el sector avance hacia una mayor sostenibilidad, y en el que se señala que las últimas modificaciones legislativas aplicadas a la distribución de carburantes aumentan “el riesgo medioambiental, al reducir las inversiones necesarias en seguridad como consecuencia de la limitación a un año del plazo máximo permitido para los contratos de abanderamiento y suministro de las estaciones de servicio”.

En concreto, el estudio mantiene que “algunas normativas introducidas en la última legislatura pueden disuadir de inversiones adicionales para avanzar en sostenibilidad. Un ejemplo de ello es la Ley 11/2013, que modifica la Ley 34/1998 del sector de hidrocarburos”.

En cuanto a la sostenibilidad energética del sistema energético español, a lo largo de 2014 las emisiones de CO2 aumentaron con respecto a las del año anterior, fruto del incremento del consumo energético, que, no obstante, creció menos que la actividad económica.

Incremento de la demanda
Durante el ejercicio analizado, en España aumentó tanto la demanda de energía primaria como final y creció la dependencia energética exterior. Por el contrario, mejoró la intensidad energética (“aunque mucho menos que en nuestro entorno”) y de emisiones de carbono, reduciéndose un año más la factura energética, fundamentalmente por el descenso generalizado de los precios internacionales de las materias primas energéticas.

El Informe 2015 del Observatorio de Energía y Sostenibilidad impulsado por la Cátedra BP de Energía y Sostenibilidad -presentado el jueves 21 de abril en el aula Pérez del Pulgar de la Univerdidad de Comillas-ICAI- concluye que España retrocedió en sostenibilidad energética “de acuerdo con la mayoría de los indicadores”.

En el acto de presentación del Informe 2015 del Observatorio de Energía y Sostenibilidad participaron Enrique González, director de Comunicación y Relaciones Institucionales de BP; Ignacio Pérez Arriaga, director de la Cátedra BP de Energía y Sostenibilidad; Teresa Ribera, directora del Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales (IDDR) de París; y Pedro Linares, investigador de la Cátedra BP de Energía y Sostenibilidad.

Por lo que respecta a las grandes magnitudes energéticas de 2014, el sector energético español consumió 6,03 exajulios (EJ) de energía primaria, y emitió 270 millones de toneladas (Mt) de CO2, generando un valor añadido (sin descontar los costes externos) de 35.300 millones de euros, cifra que corresponde a un 3,4% del PIB.

El transporte incrementó su consumo
Desde la Cátedra BP de Energía y Sostenibilidad se señala que el dato más relevante del análisis es que el transporte, tanto el referido a las personas como a las mercancías, rompió su tendencia a la baja, y en 2014 volvió aumentar su consumo energético. El incremento del transporte aéreo, que se sitúa en el el 9,4% de la movilidad de pasajeros y el 17% del consumo de energía final del sector del transporte, es una de las principales causas.

Por el contrario, el transporte por carretera continúa disminuyendo su consumo de energía, a pesar de los cual el sector transporte sigue el mayor consumidor energético, con un 42% sobre el total y el que más emisiones de CO2 origina, con un 48%, “muy por encima también de los países de nuestro entorno”.