La serigrafía y la tampografía apuestan por el ink-jet y la estampación digital

La serigrafía y la tampografía en el embalaje flexible

Departamento de Prensa de Serigraph 200101/02/2002
Hay quien define la serigrafía y la tampografía como un "maquillaje" que da el toque final al producto impreso. Quizá por este motivo este sistema de impresión se asocia con la imagen y la publicidad, es el reclamo, el rojo brillante del embalaje de un producto alimenticio o el dorado que adorna una caja de botellas de cava. Este sistema de estampación ha sabido aprovechar sus posibilidades técnicas para ganar terreno en campo abonado, el sector del embalaje.
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Las aplicaciones de la serigrafía y la tampografía en el embalaje flexible se multiplican gracias a la cantidad de materiales que admiten y que no se limitan únicamente, –como en el caso del huecograbado o la flexografía–, a la impresión de plásticos o papel, soportes que van, por lo general, de bobina a bobina y que, una vez impresos, se manipulan, laminan, cortan o acomplejan para su incorporación a las líneas de envasado. Cuando se habla del uso de la serigrafía y la tampografía en la especialidad del embalaje flexible se engloban una serie de productos fabricados en polietileno, polipropileno, PVC, etc.

A lo largo de los útlimos años, en algunas ferias internacionales, hemos podido ver máquinas de ink-jet en los stands de varias empresas de serigrafía que podían trabajar de bobina a bobina en vez de hacerlo solo a hojas y que complementaban los servicios ofrecidos por estas empresas.

Existen diversas máquinas serigráficas y sistemas o equipos ink-jet que, combinados entre sí, sirven para la impresión de soportes en los que se quiere destacar alguna característica especial, como, por ejemplo, la inclusión de una marca de oro en una caja de botellas de cava. Hasta hace poco la impresión de este motivo podía hacerse conjuntamente con el resto de la caja o embalaje, bien fuera en offset o en flexografía, como sucede con las cajas impresas en la Master Flex, donde la impresión del soporte se efectúa de una sola pasada incorporando, a continuación, los sistemas de troquelaje, de modo que la caja sale ya lista para ser introducida en las estaciones de embotellado. Siguiendo con el ejemplo, la marca en color oro no alcanza tanta intensidad utilizando otros sistemas de impresión como cuando se realiza en serigrafía, un sistema muy adecuado para la reproducción de colores brillantes debido a que los pigmentos al ser depositados directamente sobre el soporte realzan mucho más el color. En otros sistemas de impresión, excepción hecha del huecograbado, las tintas incorporan soluciones acuosas que reducen la intensidad del color.

Hemos citado el ejemplo de las cajas de cava pero igualmente podemos destacar la impresión sobre soportes de polietileno transparente a hojas donde se combina el offset con la serigrafía para destacar diferentes motivos. Por ello, cualquier soporte –sea plástico, papel o cartón o PVC flexible–, se considera elemento de embalaje flexible si se efectúa la retención o anclaje mecánica de la tinta serigráfica y tampográfica sin dificultades disponiendo de características que lo hacen resistente al agua y a las condiciones atmosféricas.

El acabado de un embalaje en serigrafía

Hasta hace poco era habitual que el impresor de offset que efectuaba sus trabajos sobre plástico, papel, poliéster, polipropileno o polietileno, etc., quisiera acabar su producto aportando un barnizado general sobre dicho soporte que destacara determinadas características de los motivos impresos. Para ello, el impresor de offset consignaba la totalidad de sus impresiones a un acabador final o impresor de serigrafía que, al disponer de máquinas cilíndricas –donde la impresión se hace mediante un cilindro central en vez de en plano–, obtenía el acabado deseado. Este barnizado se podía depositar sobre toda la superficie. Después la máquina la secaba llegando a alcanzar velocidades de más de 3.000 hojas por hora. Utilizando la serigrafía, la aplicación de barnizado sobre soportes de embalaje, tanto sean flexibles como rígidos, no es tan rápida como en el caso del offset, sin embargo, tiene la ventaja que al depositarlo con formas y pigmentos diferentes dichos embalajes resisten mejor las rayas y arañazos que se suelen producir cuando se transportan las cajas impresas.

Últimamente, el número de talleres especializados en la aplicación de barnices utilizando el sistema serigráfico se ha reducido debido a que los impresores se han visto obligados a incorporar dichas máquinas a su cadena gráfica para poder atender los suministros JIT (entrega al instante) que le encargan.

Por ejemplo, esto hace que empresas como las que imprimen cajetillas de tabaco incorporen las máquinas de impresión serigráfica para introducir los motivos dorados, verdes o azules que adornan el fondo, una vez impreso el texto, conservando los controles de registro. Es decir, que las tintas, tanto sean de offset como de serigrafía han de casar entre sí.

Nuevas salidas para la imprenta serigráfica en el embalaje flexible

Como en el resto de los sistemas de impresión, la serigrafía y la tampografía se enfrentan a los retos de las tiradas cada vez más cortas, a veces, personalizadas, lo que se suele denominar "impresión bajo demanda". Esto obliga a las imprentas serigráficas a convertirse en empresas de servicios gráficos especializados, a dotarse de equipos y medios para poder atender las tiradas cortas en un mercado específico donde el denominador común es la reducción de ejemplares a imprimir o manipular y el suministro al instante de los encargos, por lo general, fraccionados o de suministro a medida. También exige incorporar máquinas de impresión con diversos sistemas en una misma línea. En el embalaje flexible y en el sector de la etiqueta, comprobamos como una máquina, por ejemplo la Ecoprint de Goebel dispone de cuerpos de impresión offset, flexo y serigrafía, en este caso, cilíndricos, todo ello para la impresión de según qué trabajos y para la aportación de servicios complementarios. De este modo, es posible que una etiqueta de embalaje flexible disponga de hasta 6 colores diferentes, parte de los mismos impresos en forma diferente. Todos ellos impresos en la misma máquina, en línea.

La imprenta serigráfica ha ampliado su actividad y ha incorporado los equipos llamados ink-jet, sistema piezoelectrónico, que trabajan con chorros de tinta UV para impresionar superficies de embalajes tanto rígidos como flexibles, y utilizan tintas que resisten las condiciones atmosféricas exteriores durante varios años. Se trata de un servicio complementario que efectúa la imprenta serigráfica y que puede servir, en ocasiones, para "embalar" o tapar la fachada de un edificio llegando a tamaños que pueden alcanzar 25 m de altura.

Tanto se trate de imprimir banderas, pancartas o carteles, ésta es una actividad complementaria de la serigrafía y la tampografía ya que aporta una serie de servicios que anteriormente se encomendaban a empresas específicas. Por tanto, no deja de representar un avance en cuanto a la captación de servicios que ofrece la serigrafía a los usuarios.

En resumen, no existe una frontera delimitada en cuanto a las aplicaciones de la serigrafía y la tampografía sobre el embalaje flexible. En algunas circunstancias se da la impresión de materiales con equipos que incorporan varios sistemas de impresión. A veces se imprime vidrio que no deja de ser también un embalaje. Otras veces son soportes de polietileno o telas textiles donde se usan dos sistemas: El de la serigrafía normal y el combinado con el chorro de tinta que puede conseguir impresiones de soportes de hasta 2 cm de grosor en plano. Asimismo, las modalidades de impresión pueden ir de bobina a bobina, si bien, en la actualidad, se suelen hacer también hasta 1.5 m de ancho, en el caso del ink-jet, pudiendo imprimir incluso relieves.

El embalaje flexible desde hace algunas décadas ha ido incrementado su cuota de mercado. El flexible sobre soportes de polietileno, PVC o plástico, es el mayoritario. Otros tipos de embalaje, también flexibles, aunque no sean de plástico, sino de cartón, papel o vidrio, como los impresos en serigrafía y tampografía, captan un mercado importante por estar asociados con la publicidad, con la impresión o estampación de imágenes sobre superficies que causan un gran impacto en los compradores potenciales del producto que contienen. La serigrafía "remata" un producto impreso al darle el toque final, como si fuera un maquillaje, que hace resaltar con más viveza y colorido el mensaje que se quiere transmitir. Un fondo oro, rojo, verde o azul, gana en intensidad sobre cualquier soporte que se imprima o impresione.

Hoy por hoy, la serigrafía ocupa un lugar privilegiado a la hora de reproducir un mensaje, adornándolo con las mejores galas de los sistemas de impresión. Hay que reconocer que este sistema ha sabido aprovechar sus posibilidades técnicas lanzándose a la conquista de un nicho de mercado vedado a otros sistemas.

El hecho de incorporar a sus actividades tradicionales la impresión digital y el ink-jet demuestra la pujanza de un sistema de impresión o estampación, tal como se prefiera nombrar, que tiene en el sector del embalaje –flexible o no–, un mercado abonado y en el que cada día que pasa va ampliando su actividad al contar con unos medios y prestaciones, según los casos, superiores a otros sistemas de impresión.

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