Seguirá habiendo mucha competencia y mucha presión sobre los márgenes

Buenas perspectivas para el film de BOPP en el mundo

Redacción Interempresas10/06/2010
La industria del film de polipropileno biorientado (BOPP) vislumbra un futuro inmediato optimista, principalmente como consecuencia de la gran demanda de este tipo de película, que se está recuperando de los efectos de la recesión económica. Así lo indica un estudio llevado a cabo por AMI Consulting, cuyas principales conclusiones destacamos a continuación.

A pesar de que el crecimiento de la demanda de film BOPP se ralentizó notablemente en 2008 siguió creciendo en un 2% hasta alcanzar un total de 5,1 millones de toneladas. En 2009 la situación mejoró y la demanda aumentó un 6%, lo que supuso añadir otras 300.000 toneladas a la demanda. Las perspectivas son buenas y según los autores del estudio todo parece indicar que la demanda de este tipo de película continuará creciendo entre el 6 y el 7% anual a lo largo de los próximos tres o cuatro años. Los principales tractores de esta demanda sostenida serán países asiáticos y, en menor medida, países de la Europa del Este, Rusia y Brasil.

Sin embargo, la industria sigue teniendo ante sí muchos retos. Podríamos estar hablando de una industria atractiva y rentable, con elevados índices de crecimiento, una base de clientes fragmentada y dificultades para entrar, pero en realidad, con lo que nos encontramos es con que no parece que haya dificultades para encontrar apoyo financiero para crear nuevas plantas, de forma que esta industria sufre constantemente un problema de sobreinversiones cuyo resultado es la sobrecapacidad, precios bajos y escasos retornos de la inversión, con una base de clientes poderosa y globalizada.


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Muchas de las inversiones se han realizado y siguen realizándose en China, que actualmente es, con mucha diferencia, el principal mercado, tanto desde el punto de vista de la demanda como de la producción. La mayor parte de su producción se dirige al mercado local y todo indica, según el estudio, a que esto continuará siendo así debido a la gran demanda interna, lo cual debería calmar la preocupación de algunos por la salida de los productores chinos a los mercados de exportación. Los productores chinos no producen los grados M128 de BOPP, ni tienen la infraestructura adecuada para vender en otros países de forma masiva. El impacto de la situación en China se notará más en la exportación de productos BOPP destinados al sector de envase y embalaje o en productos acabados como cintas.

También se están realizando importantes inversiones en la producción de BOPP en Oriente Medio, cuyos productores tienen acceso a resinas de PP a bajo precio, lo cual tendrá seguramente sus consecuencias en el comercio mundial ya que,  debido a sus mercados locales relativamente pequeños y a su buena infraestructura para la exportación, buscarán los mercados de alto valor de zonas geográficas como Europa.

Otro país con muchas inversiones en los últimos años ha sido India, por su enorme potencial para el envase y embalaje de film de BOPP. Su población es similar a la de China pero la demanda actual de BOPP es una décima parte de la china. La industria del embalaje flexible se ha desarrollado con mucha rapidez gracias al crecimiento económico y al aumento de una clase media que busca alimentos envasados y bienes de consumo más sofisticados.

Por el contrario el crecimiento se está ralentizando en Europa occidental, Norteamérica y Japón, lo cual sitúa a los productores de BOPP ante nuevos retos, a la vez que pone de manifiesto que suelen contar con plantas más antiguas, más lentas, más pequeñas y con costes más elevados.

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BOPP de Borealis.
Si la innovación de los envases y embalajes y los desarrollos en materiales y tecnologías siguen siendo realizados por los productores de BOPP en estos países, el crecimiento del mercado y las operaciones de conversión del BOPP se están desplazando a países de menores costes, lo cual tendrá implicaciones en la viabilidad de la producción de BOPP en occidente.

A pesar de que esta industria esté afrontando retos importantes, al menos opera en un entorno positivo de crecimiento mundial por encima del 6% anual, suministrando a la industria de la alimentación y otras consumidoras de envases y embalajes que se consideran esenciales en nuestro actual modo de vida.

El crecimiento económico en países emergentes y en desarrollo, los mayores estándares en la seguridad e higiene de los alimentos, la creciente demanda de alimentos envasados y la necesidad de alimentar una población mundial que sigue aumentando, requieren un sistema de distribución de alimentos rentable y que asegure la preservación de los mismos. Todo ello contribuirá al aumento del mercado del film BOPP en el mundo.

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BOPP de Borealis.

Más sobre el BOPP

El polipropileno biorientado tiene ya una larga historia ya que en los años 70 se desarrolló el proceso para convertir este polímero en una película biorientada. Con la biorientación se logró una mejora sustancial de las propiedades ópticas, mecánicas y de barrera al vapor de agua de la película, hasta el punto de que se ha convertido en el film más versátil en la industria del envase flexible. Sus aplicaciones más habituales las encontramos en los envases de galletas, snacks, caramelos o etiquetas y, en general, en todos los alimentos que no deben perder ni permitir la entrada de humedad externa.

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