Posicionamos su web SEO / SEM

Aebiom apoya introducir una tasa al CO2

05/12/2011

5 de diciembre de 2011

Aebiom, la Asociación Europea de la Biomasa, apoya a la Comisión Europea en su esfuerzo por introducir una tasa al CO2 basada en la vigente Directiva de Fiscalidad Energética y urge a los Estados Miembros a considerar seriamente la propuesta de la CE. Con la implantación de una tasa al CO2 se logrará reducir las emisiones y aumentar la eficiencia energética, y también incrementar de forma significativa el montante presupuestario de los estados.

En un momento como el actual, en el que los estados europeos buscan cómo fortalecer sus presupuestos y aumentar la confianza de los mercados financieros, una tasa al CO2 se presenta como una medida muy adecuada. “Los Estados Miembros (EM) de la UE no necesitan esperar a una nueva directiva sobre fiscalidad energética para introducir esta tasa. Pueden actuar, y así deberían hacerlo, ya mismo”, expone Gustav Melin, presidente de la Asociación Europea de la Bioenergía (Aebiom).

La UE-27 emitió más de 4.600 millones de toneladas de CO2 en 2009. La mitad más o menos de las emisiones de la UE se compensan dentro del Régimen de Comercio de Emisiones (válido para plantas de más de 20 MW). La propuesta de la Comisión Europea (CE) de revisar la Directiva sobre Fiscalidad Energética vigente e introducir una tasa de carbono de 20 /t de CO2 en la UE afectaría a todas las instalaciones de menos de 20 MW. La CE estima que para 2020 la propuesta cubriría 92 millones de toneladas, más de 1/3 del esfuerzo necesario para reducir las emisiones de GEI que quedan fuera del Régimen de Comercio de Emisiones.

El secretario general de Aebiom, Jean-Marc Jossart, destaca que los modelos de simulación muestran que esta reducción de emisiones puede lograrse con un coste muy reducido o incluso generando pequeños beneficios económicos.

La tasa de carbono aporta otras muchas ventajas adicionales:

  • Promueve la eficiencia y el ahorro energético;
  • Reduce la dependencia de los combustibles fósiles importados y estimula la inversión y el uso de fuentes locales de energía renovable;
  • Establece el principio de “quien contamina paga” y tiene un impacto directo en los precios y por tanto en el comportamiento del consumidor, que en el futuro podrá tomar decisiones de inversión más acertadas. En este sentido, los costes medioambientales (costes externos) se internalizan y se convierten en una parte más de los costes de las actividades contaminantes.

”Todo ello contribuirá a la creación de miles de empleos y oportunidades de negocio en las economías que ahora mismo se encuentran en dificultades”, añade Gustav Melin.

”La aplicación de la tasa de CO2 podría utilizarse para reducir los costes de contratación de trabajadores de las empresas, así podríamos facilitar la creación de empleo sin subir la carga general impositiva. Solicitamos al nuevo Gobierno la aplicación inmediata de esta tasa”, afirma Javier Díaz, presidente de la Asociación Española de Valorización Energética de la Biomasa, que ostenta la Vicepresidencia de Aebiom.

La tasa de carbono ya está introducida y funciona con éxito en países como Suecia, Finlandia, Dinamarca, Eslovenia e Irlanda. En lugar de oponerse a ella, otros Estados Miembros de la UE deberían buscar la manera de introducirla en sus respectivos países.