La emisión de CO2 puede suponer un gasto de 1.400 M para las compañías aéreas

31/01/2011

31 de enero de 2011

El pasado 27 de enero se desarrolló en la sede de Aenor una jornada sobre la aplicación de la directiva de comercio de emisiones de CO2 en el sector de la aviación, organizada por la Fundación Fórum Ambienta, Aenor y Sendeco2 y en la que participaron representantes sede la Oficina Española de Cambio climático, Aena y los operadores: Vueling, Iberia y Air Europa.
El sector de la aviación es deficitario en cuanto a las emisiones de CO2 puesto que tiene difíciles alternativas a la reducción de su dependencia energética de combustibles fósiles. Esto significa que en el año 2012 la previsión de coste que para las compañías aéreas puede tener la compra de derechos de emisión llegaría a los 1.400 millones de euros. Una de las posibles vías para reducir esta dependencia y que está en estudio en estos momentos es la producción de bioqueroseno a partir de algas. El sector de la aviación supone a nivel mundial un 2% del total de emisiones de CO2, frente a un 4% del sector del transporte marítimo. En el caso de Europa las emisiones de la aviación suponen un 4% del total, de estas un 80% de las misma se emite en vuelos de más de 1.500 kilómetros de distancia, un tipo de vuelos que tiene pocas alternativas y un 7% corresponde a las infraestructura aeroportuarias.
Se desarrollan tres posibles vías para conseguir esta reducción. La primera de ellas es la que corresponde a los fabricantes de aviones. Los nuevos aparatos A350 y Boeing 787, son unos 20% más eficientes que los que están volando en este omento. Los nuevos aviones están teniendo consumos en torno a los 3 litros de combustible por cada 10\1km\2recorridos y por pasajero.

El segundo actor son las compañías que se están desarrollando acciones para la reducción del consumo de combustibles con el desarrollo de nuevos planes de vuelo con mayores alturas y reducción de consumo en los frenados. La utilización de pinturas más eficientes que supongan un menor peso, y una mayor aerodinámica, una mejor distribución de asientos o el uso de asientos con menor peso así como el desarrollo de acciones que permitan sensibilizar a los usuarios y compensar voluntariamente las emisiones. Las compañías sólo pueden hacer dos cosas para reducir emisiones: renovación de la flota por una más eficiente, o mejoras en las operaciones que depende de la compañía aérea como la renovación de interiores para reducir el peso de los aviones, ajustes en la velocidad de crucero, utilización de la mitad de los motores hacia el parking, realización de los denominados aterrizajes verdes en los que el descenso se hace de forma continuada y no por escalones, mantenimiento de motores y de fuselaje con el uso de pinturas mas eficientes en cuanto a peso y aerodinámica.

Las agencias de navegación civil son el tercer actor, su actuación se centra en la gestión más eficiente el espacio aéreo para ayudar a las compañías aéreas en su eficiencia, esta gestión supondría la reducción de 57.000 toneladas a partir del 2012, una gestión más eficiente de los tiempos de rodadura evitando espera en cabecera de pista con motores en marcha o la implantación desde el 2010 de los aterrizajes verdes que suponen un ahorro de 160 kilos de combustible.